Consumo familiar
Pese a que el pan debe pesar 60 gramos, el público recibe piezas de 50 y 40 gramos
"Véndame pan", pide la cliente a doña Alicia, que en su tienda de abarrotes de Calacoto vende el alimento. Mientras saca las hogazas con unas pinzas, se puede ver que no hay uniformidad en el tamaño. "Los panes que recibimos son pequeños, están entre 40 y 50 gramos", revela la vendedora. "Muy rara vez tenemos marraquetas o sarnitas de 60".
No es la única. Visión 360 visitó varias tiendas barriales y descubrió que, pese a que la norma indica que el pan de batalla debería pesar 60 gramos, la mayor parte de las barras son más pequeñas.
Es más, las caseritas agregaron que no hay uniformidad en el tamaño del producto, ya que varía de día en día. Incluso en una misma carga se pueden encontrar muchas diferencias.
"No le puedo dar un peso exacto. Fíjese en esta marraqueta: tiene 50 gramos. Pero esta otra es aún más pequeña. también es difícil para nosotros, ya que no todas tenemos una balanza y las que si, la utilizamos para cosas más grandes. Hay veces que tenemos sarnitas más grandes que lo normal", agregó doña Patricia, que vende en la calle 22 de Calacoto.
Esa es también la percepción de los compradores. Uno de ellos manifestó que no se necesita pesar para darse cuenta que las hogazas son más pequeñas. "Antes en una bolsa la llenabas con tres panes. Ahora entran hasta cinco", reclamó.
"Mucho afecta la calidad de la harina", justificó Julia, quien antes trabajó como panadera. "La que recibimos Emapa (Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos) no es muy buena, por lo que muchos tienen que mezclar con la de procedencia argentina que se vende en los mercados. Como esto afecta el costo, hace que muchos reduzcan el tamaño del pan".
Todas las personas consultadas manifestaron su preocupación por la amenaza de los panificadores de elevar el precio. "Obviamente que va a subir, pero el tamaño seguirá igual o más bajo", opinó doña Alicia.
Para la vendedora eso significa que todos los productos que venden también se encarecerán, desde los dulces de importación, hasta los refrescos. "Y nuestros caseros nos van a reñir a nosotras".