La celebración católica es el jueves
Cuidar el cuerpo, comer frutas, maní, rosquetes... las tradiciones en Corpus Christi
Cuidar el cuerpo, comer sano es la tradición que dejaron los abuelos y es lo que se asocia a la celebración de Corpus Christi y donde lo más tradicional es el consumo de las frutas de la temporada. Dante Aguilar, chef e investigador de cocina nacional y ancestral, cuenta la importancia de la alimentación en esta fiesta, una de las más importantes de la Iglesia Católica y donde se conmemora el “cuerpo y la sangre de Jesucristo”.
El jueves es feriado en todo el territorio por esta celebración, que tiene lugar 60 días después del Domingo de Resurrección.
“Nuestros abuelos nos decían que ese día hay que cuidar el cuerpo, no comer cosas malas y eso quedó como una tradición, por eso se dice que en esta celebración, hay que comer frutas, todo lo que Dios y la naturaleza nos dio”, explica.
Añade que el consumo de frutas también nació con la idea de que en esta época, antes la gente se enfermaba, se resfriaba por la temporada de invierno y se recomendaba la ingesta de vitamina C que está presente en las frutas cítricas.
También, en el pasado se acostumbraba a comer maní, dulces de caña de azúcar y los rosquetes y que aún permanece como tradición. “En el pasado la familia se reunía y la mamá repartía las frutas, el maní o la comida que ella preparaba para alimentar el cuerpo en el plato que cada uno de los hijos o familiares acercaba”, resalta.
Si de platillos se trata, antes era muy común la preparación de la Watía, una preparación de carnes con papa, choclo y otros productos que se hacen cocer en hornos debajo de la tierra y al calor de piedras, previamente preparadas con leña.
En los valles se degustaba el Pampaku, un platillo que consistente en carne de res, de pollo que se hace cocer en un recipiente tapado con una plancha, se cava una poza y se echa carbón con leña, para luego enterrar todo con tierra. El plato se acompaña con papa, choclo, camotes, plátano y ensalada de cebolla y tomate.
Hoy en día, de acuerdo con Aguilar, la costumbre básicamente es comer carne de pollo, o res al horno con papas y ensalada, y sobre todo las frutas. “La gastronomía ha ido cambiando de acuerdo con la migración de la gente, el traslado del altiplano a Cochabamba o de ahí a otros lugares, y las costumbres se han ido adaptando”, recuerda.