Sugieren vacunarse
La automedicación puede ocasionar resistencia a los antibióticos y generar alergias
Con las bajas temperaturas, es común que la población pueda presentar cuadros de resfríos y como primera medida recurrir a la automedicación que puede traer consecuencias para la salud, por eso desde la Secretaría Municipal de Salud y Deportes se recomienda que, ante cualquier síntoma, mejor se acuda a un centro de salud.
La doctora Fátima Verduguez, secretaria municipal de Salud y Deportes, señaló que la automedicación puede ocasionar resistencia a los antibióticos y alergias, además, puede producir efectos secundarios por el uso excesivo de algunos medicamentos.
Principalmente, dijo que se debe considerar este cuidado en el caso de los medicamentos anti inflamatorios, no esteroideos, que están relacionados con gastritis y hemorragias digestivas, así como las interacciones entre fármacos, ya que hay algunos que no deben de ser combinados con otros.
La automedicación también puede enmascarar enfermedades ya que los medicamentos pueden, incluso, eliminar algunos síntomas que tergiversarían el diagnóstico.
“Ante cualquier síntoma de resfrío se debe acudir al Centro de Salud más cercano. Un resfriado común puede derivar en enfermedades del pulmón, como la neumonía o la bronquitis. Las personas con asma o el sistema inmunitario debilitado tienen un mayor riesgo de estas afecciones”, alertó la doctora Verduguez.
Consumir remedios naturales
La responsable de Salud del municipio de La Paz indicó que hay remedios naturales que la población puede consumir en esta época. Es el caso de la manzanilla, jengibre, infusión de salvia que pueden ser utilizados en un cuadro de resfrió común.
Sin embargo, Verduguez advirtió que hervir hojas de eucalipto y dejarlas en un recipiente con agua sobre la estufa para humidificar el medio ambiente, creyendo que nos ayudará para respirar mejor, puede resultar nocivo para la salud.
Esto más bien favorece la instalación de enfermedades respiratorias o exacerbaciones de patologías respiratorias crónicas, porque hay virus a los que les favorece la humedad.
“Lo recomendable es evitar estas acciones y disminuir la humedad dentro del hogar y ambientes sobrecalentados. Pues el cambio de aire al salir de la casa no debiera marcar grandes diferencias”, precisó.
La doctora Verduguez remarcó más bien, la importancia de reforzar la inmunidad con la vacuna anual contra la influenza, especialmente aquellas personas que están dentro de los grupos de riesgo y que son las llamadas a participar en este proceso.
Resaltó que el lavado de manos también constituye una medida que disminuye la carga bacteriana, lo que, junto con una alimentación saludable, rica en frutas y verduras, aporta en mantenernos sanos y protegidos.
Vacunación
La vacuna anti influenza protege a la población de los tipos de virus más peligrosos que circulan en el país y en el mundo, como la Influenza A (H1N1), Influenza A (H3N2), e Influenza B. Por ello, es necesario que los grupos de riesgo acudan prioritariamente a la vacunación, señaló el lunes el viceministro de Promoción, Vigilancia Epidemiológica y Medicina Tradicional, Max Enríquez.
El Ministerio de Salud y Deportes, mediante el Programa Ampliado de Inmunización (PAI), entregó a los nueve Servicios Departamentales de Salud (SEDES) 1,8 millones de dosis para su distribución en todos los centros de salud y posterior aplicación de las mismas, en el marco del Plan Nacional de Vacunación Contra la Influenza Estacional, del 2 de mayo al 31 de julio, con el objetivo de proteger a la población de riesgo en primera instancia.
La dosis de la vacuna se aplica mediante un inyectable intramuscular. Cada año, dentro del esquema regular de vacunación, los bebés de seis a 11 meses de edad deben recibir dos dosis, y de 12 a 23 meses de edad, una dosis; los adultos, una dosis única.
Está vacuna debe aplicarse sistemáticamente año tras año, principalmente en los grupos vulnerables determinados por el Ministerio de Salud y Deportes, como los mayores de 60 años, las personas con enfermedades de base, las mujeres embarazadas, el personal de salud que entra en contacto directo con los pacientes, y los menores de 12 años.
En esa línea, el viceministro Enríquez explicó que la vacuna comienza a surtir efecto entre los 10 y 14 días luego de su aplicación, y confiere inmunidad de un año. Su composición se revisa y actualiza cada año, ya que el virus de la influenza muta constantemente.
“Es una medida de prevención previa a la época de invierno”, añadió y enfatizó que la vacuna contra la influenza puede aplicarse de manera simultánea con otras vacunas, de acuerdo con la edad y el esquema regular, como la antipolio (IPV), VPH o COVID-19. Este proceso no representa un riesgo para la persona que la recibe ni aumenta o hace más fuertes las molestias posteriores a la vacunación