Análisis
¿Cómo leer la declaración de Boric de que la reanudación de relaciones está en el “campo” de Bolivia?
Una entrevista del presidente chileno, Gabriel Boric, con el medio alemán Deutsche Welle, tocó el tema sobre el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Chile y Bolivia. El mandatario señaló que la posibilidad de retomar las relaciones diplomáticas con el país “está más bien en el campo de Bolivia”, y “en la medida que se reconozca la integridad de nuestro territorio”.
Un elemento no solo en torno a las recientes declaraciones de Boric, sino a todos los pronunciamientos entre los presidentes de Chile y Bolivia es la prevalencia de discursos que no pasan al ámbito de la práctica o no se formalizan a través de mecanismos del derecho internacional, tal como se desprende del análisis de especialistas consultados por Visión 360.
El experto en relaciones internacionales Andrés Guzmán señala que no es primera vez que el gobierno chileno muestra interés en retomar las relaciones bilaterales con Bolivia. Sin embargo, afirma que un medio de comunicación no es un espacio formal para plantear aquello. “Debería realizarse una propuesta de Chile para restablecer relaciones por la vía formal, mediante una comunicación de Cancillería”, manifestó.
Según la internacionalista y politóloga Lily Peñaranda, el presidente Luis Arce incurre en algo similar. “Anuncia que quiere trabajar con Chile, pero en la práctica no se ha visto un acercamiento real”, indicó.
El pasado 23 de marzo, el presidente Arce planteó “seis desafíos (…) para dejar atrás las heridas del pasado y encarar un nuevo tiempo de acercamiento bilateral”. En ese marco, planteó ejes como el oleoducto Sica Sica-Arica, la habilitación del puerto de Iquique, mejoras para las condiciones del Libre Tránsito de Bolivia al mar, entre otros.
La falta de acciones y mecanismos formales de acercamiento, según Guzmán, “no ayuda” a abordar una posible restauración de relaciones entre ambos países. En relación a los 6 desafíos de Arce, señaló que “hay varios puntos que podrían ser interesantes pero no se abordan con seriedad, entre cancillerías y así se está manejando en general toda la relación”.
"Dejar de mirar solo a Chile"
Según Peñaranda, "Bolivia comete un error al constantemente integrar la agenda marítima a cualquier agenda que se negocie con Chile", lo que a su modo de ver "entorpece las relaciones”.
La politóloga ve con mayor optimismo y emergencia proyectos de gran impacto como la hidrovía Paraguay - Paraná, que permitiría a Bolivia tener un acceso al atlántico "y dejar de mirar solo a Chile".
Dejando a un lado la demanda marítima, dice Peñaranda, se podría negociar con Chile políticas de impacto a la economía boliviana, como el libre tránsito, comercio y carga, integración carretera y temas sociales como migración y narcotráfico. “Se pueden negociar tratados modernos, en el marco del derecho internacional con Chile, por ejemplo, para tener beneficios para nuestra carga”, concluye.