2024-07-03

Informe sobre economía

Milenio advierte que sin solución política no habrá solución económica y propone 9 medidas

Milenio advierte desequilibrios fiscales, monetarios, cambiarios, financieros y plantea la urgencia de bajar el déficit fiscal, ajustar el empleo público y reducir el subsidio a carburantes, entre otras medidas.

La Fundación Milenio advirtió que sin solución política no habrá solución económica a la crítica situación que enfrenta el país, donde la economía sigue en una pendiente de caída con una agudización de los desequilibrios fiscales, monetarios, cambiarios y financieros que se deben corregir.

La institución presentó anoche su “Informe sobre la economía de Bolivia 2024” en su versión número 46, donde hace un amplio diagnóstico y evaluación de los principales problemas que se enfrenta, los riesgos para la estabilidad macroeconómica y observa la falta de soluciones oportunas y eficaces que generan incertidumbre sobre el rumbo actual.

Además, recomienda nueve medidas de política económica para frenar y remontar lo que denomina “crisis”. La presentación estuvo a cargo del economista y ex ministro de Economía, Luis Carlos Gemio, el economista y exdirector del Banco Central de Bolivia (BCB), Gabriel Espinoza, que abordó el tema del desempleo y el director de la Fundación Milenio, Henry Oporto.

“La economía boliviana continúa una pendiente de caída y se agudizan los desequilibrios fiscales, monetarios, cambiarios y financieros, que conllevan riesgos para la estabilidad macroeconómica. La falta de soluciones oportunas y eficaces agrava los problemas y crear incertidumbre sobre el rumbo actual”, precisa el informe.

Señala que la economía boliviana en 2023 creció en 3,1%, impulsada por el consumo del gobierno y de los hogares, pero las exportaciones se contrajeron en 8,8%, donde las ventas de hidrocarburos cayeron en 6,7%, y las de la minería crecieron en sólo 0,1%, manufactura 1,8%, agropecuario 2,7%.

La producción de gas, de acuerdo con el informe, tuvo en 2023 su registro más bajo en nueve años al situarse en 36,7 millones de metros cúbicos día (MMmcd), un 13,2% menos que en 2022 y la perspectiva que el decrecimiento persista a falta de nuevos yacimientos.

Advierte que el déficit fiscal podría estar encima de 12% del PIB, lo cual equivale a unos cinco mil millones de dólares y señala que la deuda pública llega a 36.296 millones de 36.296 millones de dólares, equivalente a un 81% del PIB y donde la deuda externa representa 37% y 73% deuda interna.

Inestabilidad política e institucional

Según el informe de Milenio, la falta de gobernanza bloquea la economía y sin solución política, no hay solución económica.

“El desempeño económico choca con la inestabilidad política e institucional que se apodera del país. La capacidad del presidente Luis Arce y de las autoridades económicas para actuar y adoptar medidas correctivas se ha reducido drásticamente. La percepción social de crisis e incertidumbre tiende a extenderse, afectando la confianza de las empresas y otros actores económicos”, advierte Milenio.

En criterio de la Fundación, Bolivia requiere un conjunto de políticas que eviten que “la crisis” se profundice con efectos que pueden ser muy destructivos y un desafío es reducir el déficit fiscal, encarando sus causas: subsidios, exceso de empleo público y déficit de empresas estatales.

Empleo

El informe sostiene que la debilidad de la economía se traduce en el deterioro del empleo. "Si bien la tasa de ocupación permanece alta, el mercado laboral está lastrado por la precarización de los puestos de trabajo y un acelerado aumento del cuentapropismo", alerta.

Asegura que el 70% de los hogares urbanos se encuentra en situación de ocupación informal.

Soluciones que plantea la Fundación Milenio

1.- Reducir el déficit fiscal

La política más importante y prioritaria en la coyuntura actual es reducir el elevado déficit fiscal, señala el informe de Milenio.

Durante nueve años consecutivos, el déficit fiscal se ha situado, en promedio, en 8,7% del PIB. “El balance fiscal ha tendido a deteriorarse aún más en 2023, llegando a un estimado de 12,1% del PIB”, precisa.

2.- Reducir el subsidio a los carburantes

Según las cifras oficiales, el subsidio al consumo interno de carburantes en 2022 fue de 1.699,7 millones de dólares (3,9% del PIB) y en 2023 de 1.821,6 millones de dólares (4,1% del PIB).

Para este año, el Presupuesto General del Estado (PGE) 2024 proyecta que el subsidio llegará a 1.300 millones de dólares, aunque Milenio advierte que seguramente este monto será mayor.

Para Milenio, la subvención a combustibles es uno de los factores que más ha contribuido a elevar los egresos del Sector Público No Financiero (SPNF) y por tanto el déficit fiscal.

3- Ajustar el empleo público

Milenio considera que es imprescindible achicar el tamaño del sector público. El rubro de servicios personales del balance del SPNF es uno de los factores que más contribuyó a aumentar los egresos estatales, y con un gran impacto sobre el déficit fiscal.

En 2022 el gasto de servicios personarles fue de 5.909 millones de dólares (13,5% del PIB), pero muy probablemente superaron los 6.000 millones (14% del PIB) en 2023.

En 2005, la partida de servicios personales fue de 873,7 millones de dólares (9,2% del PIB). “En estos últimos 18 años, el pago de servicios personales, en términos de dólares se multiplicó siete veces, lo que equivale a una tasa de crecimiento anual de 11,5%, con un incremento de 4,8% con respecto al PIB”, remarca Milenio.

Del total de servicios personales pagados estimados para 2023, unos 5.800 millones de dólares (13% del PIB) corresponden al gobierno general y 350 millones de dólares a las empresas públicas (0,8% del PIB).

4.- Encarar el déficit de empresas públicas

Otro factor relevante para el déficit fiscal tiene que ver con las empresas públicas, asegura Milenio.

Durante el periodo 2015-2022, las empresas públicas generaron un déficit total de 4.864 millones de dólares (1,7% del PIB, como promedio anual).

En el periodo enero-septiembre de 2023, el déficit de las empresas fue de 520,9 millones de dólares (1,2% del PIB). Estos déficits fueron financiados principalmente mediante financiamiento interno.

El crédito neto del BCB a las empresas públicas, entre 2015 y mayo de 2023, aumentó 554%, llegando a 4.962 millones de dólares.

Durante este período, el gasto corriente de estas firmas aumentó de 7.082 millones (21,6% del PIB) en 2015 a 9.011.3 millones de dólares (20,6% del PIB) en 2022, sostiene el informe.

Paralelamente, el gasto en capital se redujo de 1.540,6 millones de dólares (4,7% del PIB) en 2016, a 613.3 millones de dólares (1,4% del PIB).

¿Se justifica un gasto tan elevado en empresas estatales deficitarias y cuya administración es una caja negra?, cuestiona el informe.

5.- . Política monetaria y independencia de BCB

La política fiscal ha estado subordinada a la política fiscal, y el Banco Central se ha limitado a financiar el elevado y creciente déficit fiscal, especialmente a partir del año 2015.

Esta política ha determinado que el crédito del BCB al SPNF aumente de 4.214 millones de dólares en 2014 (cuando los depósitos superaban al crédito bruto) a 14.525 millones de dólares en 2023 (32,4% del PIB).

Esto trajo consigo la caída de RIN y el aumento de la emisión monetaria, que subió de 5.944 millones de dólares en 2014 a 9.623 millones de dólares (21,5% del PIB) en 2023.

“El exceso de liquidez existente ya ha generado aumentos en el tipo de cambio paralelo y en la inflación. Si esta política continua, es muy probable que la brecha cambiaria se amplíe y, con ello, sus efectos inflacionarios”, advierte Milenio.

Entre las medidas indispensables está la restitución de la independencia del Banco Central de Bolivia.

En ese marco, se hace imperioso restituir la vigencia del artículo 22 de la Ley del Banco Central que le prohíbe otorgar crédito al sector público.

6.-  Política cambiaria, unificar tipo de cambio, bolsín 

En 2023 y 2024, ha surgido un mercado paralelo de dólares, y donde el tipo de cambio alcanzó niveles que sobrepasaron los 9 bolivianos por dólar.

Según Milenio, se debe unificar el mercado cambiario, igualando el tipo de cambio oficial al paralelo, ya que este último refleja en mejor medida la escasez relativa de la divisa.

Una vez que se estabilice el mercado cambiario, se debe evaluar la restauración del mecanismo del Bolsín del BCB, para que, a través de él, se fije el precio del tipo de cambio.

7.-  Eliminar las restricciones a las exportaciones

Las exportaciones no tradicionales podrían tener un mayor potencial de crecimiento, particularmente de alimentos, si se crean las condiciones adecuadas, comenzando por eliminar todas las restricciones, además de otras acciones que incentiven la productividad y la apertura de nuevos mercados externos para la producción nacional.

8.-  Atraer inversiones

La economía nacional está frenada en parte por la falta de inversiones y sobre todo de inversión privada.

La inversión privada nacional se ha contraído por debajo de su potencial, y son muchas las empresas que operan con capacidades instaladas ociosas.

La IED, por su parte, está en niveles históricos mínimos, lo que sustrae al país del aporte que el capital extranjero puede hacer a Bolivia. “Ahora que son más evidentes que nunca las restricciones financieras y fiscales del Estado para reactivar el crecimiento mediante la inversión pública y el gasto fiscal, el país debe apostar fuertemente a la inversión privada nacional y extranjera como el nuevo motor de crecimiento”, recomienda Milenio.

9.-  Financiamiento del FMI

Para Milenio una estrategia de contención y superación de la crisis económica difícilmente podrá eludir la necesidad de buscar un programa de financiamiento con el FMI, que le permita obtener recursos frescos para aliviar la crisis de reservas y divisas.

Los actores políticos y la opinión pública en general deben abrir un debate sobre este desafío clave. Lo que no cabe es eludir el tema”, subraya.

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