División y críticas
De fundadoras del MAS a oponentes férreas: trillizas lejos de la unidad
Las tres principales organizaciones sociales del partido oficialista, de ser las fundadoras del Movimiento Al Socialismo (MAS) pasaron a registrar férreas pugnas, a partir de la creación de dirigencias paralelas, las que ven lejana una unificación o reconciliación al interior de cada una de ellas.
Estas organizaciones sociales son la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB) y la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa” (CNMCIOB-BS).
De acuerdo con el estatuto del partido oficialista, en el título II sobre la estructura orgánica del “instrumento político”, se las menciona como organizaciones sociales “fundadoras” y se establece que se respeta su trayectoria histórica.
Sin embargo, después de que en mayo de 2023 se hiciera evidente la división del MAS, las organizaciones sociales también fueron alcanzadas por la fractura.
En ese entonces, la ratificación del ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, en su cargo, luego de haber sido censurado por la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) por el tema del tráfico de vehículos robados en Chile, fue una prueba de la autonomía con la que actuaba el presidente Luis Arce respecto al exmandatario Evo Morales.
Esta división al interior de la principal fuerza política del país tocó a las organizaciones sociales que son su sustento, las que en congresos convocados para renovar a sus dirigencias terminaron escindidas, y posteriormente se consolidaron las representaciones paralelas. Esto sucedió en las tres principales organizaciones del MAS, denominadas “trillizas”.
En el caso de la CSUTCB, esta terminó dividida en agosto de 2023, en su XXIV congreso que se realizó en la ciudad de El Alto, evento que concluyó a silletazos y grescas entre los asistentes; incluso el presidente Arce fue abucheado cuando pronunció su discurso.
Una de las organizaciones ahora es liderada por Ponciano Santos, quien es afín a Evo Morales, mientras que la otra es dirigida por Lucio Quispe, que responde a Luis Arce.
En criterio de Santos, sus oponentes son “personas prebendales”, no tienen base y son “asalariados de la Casa Gran del Pueblo”. El dirigente manifestó que la organización a la que representa no precisa del reconocimiento de nadie, menos de la Central Obrera Boliviana (COB) a la que calificó de “traidora y cuoteadora de cargos”.
Según Santos, el paralelismo sindical que existe en la CSUTCB no es un problema y mucho menos afecta a la vida sindical; por lo contrario, la fortalece aún más porque es una organización “autónoma”, reconocida en un congreso.
“A mí me eligieron en un congreso nacional y me posesionaron legalmente, aunque con gasificación, pero a Lucio Quispe ¿dónde lo eligieron o lo posesionaron?, no tiene reconocimiento de nadie”, indicó Santos.
Entre tanto, Mario Seña, de la organización que lidera Lucio Quispe, quien también asevera representar genuinamente al sector, aseguró que cualquier división siempre va en contra de una organización y afecta de alguna manera el trabajo, por lo que lamentó que el exmandatario Morales haya impulsado la fractura de las organizaciones sociales.
Sin embargo, dijo que mientras no haya conciencia, lealtad y coherencia en el trabajo con el pueblo, no habrá unificación.
Seña manifestó que la representación de Quispe cuenta con el aval de la COB, tal como debe ser, porque es el principal ente matriz que aglutina a los trabajadores del país; además, tiene toda su documentación al día, la que fue entregada al Ministerio de Trabajo y Viceministerio de Autonomías.
Aseveró que la organización paralela carece de base social y que solo está detrás de una persona que quiere ser candidata.
“Nuestro rol es claro, siempre buscar el consenso, respetar a las organizaciones de base. El pueblo sabe quién está dividiendo por angurria de poder y en su momento lo juzgará”, dijo Seña.
En el caso de la CSCIB, la dirigencia que es afín a Morales está liderada por Juan Enrique Mamani, mientras la que sigue a Arce tiene como principal dirigente a Esteban Alavi.
En agosto del pasado año, en un congreso en la ciudad de Sucre, que se desarrolló de manera similar al evento de la CSUTCB, es decir, en medio de golpes, gritos y silletazos, fue ratificado Alavi. “La Familia Intercultural debate, discrepa, hasta pelea... pero jamás se divide, carajo!!!”, publicó Alavi, en su cuenta de Facebook, en ese entonces.
Entre tanto, el representante del Trópico de Cochabamba, David Veizaga, hoy integrante de las filas de Mamani, afín a Morales, denunció que en Sucre se realizó un “congreso falso” y acusó al presidente Arce de ser cómplice, puesto que estuvo presente en esa reunión.
En relación con la tercera organización campesina que es base del MAS, la CNMCIOB-BS, también se puede afirmar que se encuentra dividida. Una dirigencia es liderada por Guillermina Kuno, afín a Arce, y la otra representada por Juanita Ancieta, quien pertenece al ala “evista”.
La exdirigenta Ancieta fue elegida en el congreso de mayo de este año como dirigente del sector, pese al evento que ya se había realizado en marzo de 2023, que eligió a Kuno.
El 20 de mayo, en Sipe Sipe, Cochabamba, seguidores de Morales desconocieron el XVIII congreso de este sector de marzo de 2023, en el que fue electa como ejecutiva Kuno.
Según el analista Paul Coca, estas organizaciones sociales en un determinado momento eran contestatarias al Gobierno de turno; por tanto, actuaban de manera independiente, en ese entonces no había paralelismo, se mantenían unidas; sin embargo, con la existencia del Movimiento Al Socialismo (MAS) estas, que son las que lo sostienen, se han convertido en “organizaciones que hacen política”.
Entonces, agregó, ahí hay un punto de quiebre entre aquellas que dieron el paso hacia el Gobierno y las que decidieron seguir siendo independientes. En el caso de las primeras, estas se han visto beneficiadas por las dádivas del poder durante 14 años, pues los dirigentes recibieron vehículos, canchas e incluso accedieron a ocupar puestos públicos.
“Se dio un rompimiento, ahí se dio un paralelismo que al Gobierno le conviene porque podían tener una suerte de organizaciones que iban a apoyar, pero el problema es que estas no han logrado solucionar internamente sus conflictos o dualidad de cargos”, señaló el analista.
Ahora bien, con la división del MAS, en los bloques “evista” y “arcista”, las organizaciones sociales también siguieron esa ruta, pero aquellas que respaldan o siguen a Arce de hecho son las más favorecidas; es decir, “es el grupo más fuerte”, porque van de la mano del Gobierno, agregó.
No obstante, Coca hizo hincapié en que estas organizaciones no podrán unificarse en la actual coyuntura, lo que dependerá mucho de cuándo Morales y Arce se den “un abrazo de reconciliación”, tomando en cuenta que el siguiente año es electoral.
Pero algo que va más allá es el futuro de estas organizaciones. Coca planteó que cuando cambie el Gobierno, sin importar de qué línea sea, y si no se sostiene en las organizaciones sociales, estas “tendrán que pagar la factura”.
En este escenario, el siguiente Ejecutivo puede auditar a las dirigencias, a todas aquellas que han recibido fondos públicos y si no lo han empleado bien, de manera adecuada, ¿qué va a pasar con ellas? “Las organizaciones sociales no podrán seguir coexistiendo con un nuevo gobierno”, dijo.
“Hasta la propia Central Obrera Boliviana ha tomado posición y postura política partidaria, y ha perdido su independencia en todo sentido y ahí es donde realmente estas organizaciones se van a ver en muchos problemas y conflictos, porque obviamente si bien no son partidos, pero han hecho política”, manifestó el experto.
Para el historiador y analista Pedro Portugal, a lo largo de la historia del país no ha existido un movimiento indígena “uniforme”, siempre estuvo salpicado de “disidencias”, debido a que está en constante relación con el mundo no indígena.
Además, debido a las circunstancias políticas y la disparidad de una determinada época, esto llevó a una subordinación y una desaparición de una estrategia propia y más parecería que estos movimientos indígenas se ponen al servicio o son subsumidos por cualquiera de las tendencias en conflicto.
“Este hecho demuestra aún una inmadurez en cuanto a plantearse una estrategia propia para articular una posibilidad política alterna para todo el país, lo que hace que haya una sumisión hacia estrategias políticas de otros sectores”, indicó.
Fundador del MAS asevera que Morales “fabricó” dirigencias paralelas
Román Loayza, uno de los fundadores del Movimiento Al Socialismo (MAS), instrumento político reconocido en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), expresó que el exmandatario Evo Morales “fabricó” dirigencias paralelas de las principales organizaciones sociales que dieron nacimiento al partido, que va más allá de esa denominación porque se constituye en una fuerza revolucionaria, democrática y cultural.
“Estoy bastante preocupado, decepcionado de la actitud del Evo, tiene las tres organizaciones paralelas fabricadas por él a nivel vertical, dominantemente, que son la Confederación Única, los Interculturales, las Bartolinas Sisa y después seguidos por todos los llunkus de él, esas son las paralelas”, aseveró el exdirigente campesino.
Loayza explicó que estas organizaciones están reconocidas por la Central Obrera Boliviana (COB), principal ente matriz de los trabajadores, que también se sumó al congreso nacional que realizó el MAS en la ciudad de El Alto el pasado mes de mayo, en el que se eligió a la directiva del instrumento político.
“Han firmado 170 instituciones, por eso es a nivel nacional, por eso la directiva del MAS - IPSP se ha conformado a la cabeza de Grover García, las tres organizaciones principales y los demás 10 compañeros (de la dirección nacional) pertenecen a los nueve departamentos”, señaló Loayza.
Según Loayza, ya no se puede hablar solo de indígenas originarios cuando uno se refiere al MAS, porque ahora están todos los bolivianos, lo que queda demostrado en que es un “kara” el que gobierna el país, que es Luis Arce, y un indígena que es David Choquehuanca.
Indicó que la creación de organizaciones paralelas que hizo Morales tiene un objetivo claro que es “apoderarse” de la sigla del MAS, lo que calificó de “injusto” por lo que los fundadores del instrumento y las organizaciones legalmente reconocidas lucharán para impedirlo, para lo que recurrirán incluso a la huelga de hambre.
Señaló que quienes son reconocidos legalmente intentaron consolidar la unidad del instrumento, por lo que se invitó y convocó en reiteradas oportunidades a la fracción liderada por Morales tanto al congreso de El Alto como a la celebración del aniversario del movimiento político; sin embargo, no asistieron, “nunca hicieron caso”.
“Estamos a la espera de que cambie de actitud y que se venga al MAS-IPSP y ya no como el principal dirigente, sino como servidor, como base, como expresidente”, dijo el fundador.
Las “trillizas”
CSUTCB. La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia fue fundada el 26 de junio de 1979. Representa a los Pueblos Originarios Quechuas, Aymaras, Tupi Guaraníes.
CSCIB. La Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia. Fue fundada el 18 de febrero de 1971. Sin embargo, anteriormente eran conocidos como colonizadores.
CNMCIOB-BS. Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolin a Sisa”. Se fundó el 10 de enero de 1980 a raíz del papel decisivo que muchas mujeres habían tenido en diversos bloqueos.
Organizaciones “evistas”
Ponciano Santos. Ejecutivo de la CSUTCB. Fue elegido en el congreso de agosto de 2023, en El Alto.
Enrique Mamani. Ejecutivo de la CSCIB. Fue elegido en agosto de 2023.
Juanita Ancieta. Líder de la CNMCIOB-BS. Es cercana al expresidente Evo Morales.
Organizaciones “arcistas"
Guillermina Kuno. Líder de la CNMCIOB-BS. Fue elegida el pasado año en un congreso que se realizó en Tarija.
Lucio Quispe. Ejecutivo de la CSUTCB. Es representante aymara, también fue elegido por sus bases.
Estevan Alavi. Dirige la CSCIB. Fue reelegido para ocupar el máximo cargo de los Interculturales.