2024-08-12

La Tribuna

Urge invertir para soñar con una medalla

Con cuatro deportistas en París 2024, el gran desafío es saber si este número de deportistas se incrementará para la próxima cita olímpica, más aún sabiendo que solo Héctor Garibay fue por méritos propios.

Terminaron los Juegos Olímpicos de París 2024, y nosotros (los bolivianos) deberíamos empezar a planificar el nuevo ciclo olímpico pensando en Los Ángeles 2028, porque, aunque quedan cuatro años, se vienen varios eventos internacionales.

Muchos no conocen, pero hay un ciclo olímpico que cumplir antes de llegar a la próxima mayor cita del deporte. Eso significa tener competencia en Juegos Bolivarianos, Juegos Odesur, Juegos Panamericanos y otros eventos internacionales.

Con cuatro deportistas en París 2024, el gran desafío es saber si este número de deportistas se incrementará para la próxima cita olímpica, más aún sabiendo que solo Héctor Garibay fue por méritos propios.

Pero la gran interrogante es saber: ¿qué hacemos para aumentar el número de deportistas por nuestro país? El poco apoyo que reciben nuestros atletas desde el Estado no es suficiente. Uno de los grandes errores fue eliminar el Ministerio de Deportes. Pese a quien le pese, el deporte en nuestro país tenía un presupuesto (40-45 millones de Bolivianos) que venía desde el gobierno, y las diferentes federaciones gestionaban recursos, aunque en algunos casos y como todo en el aparato estatal, el tema es muy burocrático, pero se disponía de dinero para la preparación de nuestros deportistas.

Existe la necesidad de políticas que vengan desde el Estado; es tan fácil imitar lo que pasa en países vecinos donde las empresas que apoyan a los deportistas tienen liberación en el tema impositivo, que eso beneficia sin lugar a dudas a las empresas que desde ya comenzarán a buscar a sus mejores deportistas para poder auspiciarlos.

Otro de los ejemplos que también se podría aplicar es sacar un porcentaje de las utilidades de las empresas que venden bebidas alcohólicas para que vaya a la preparación de nuestros deportistas; ejemplos como este hay muchos, pero todo pasa por gestionar y hacer una política deportiva que venga, aunque parece reiterativo, desde el Estado, acompañado por las diferentes federaciones nacionales y el Comité Olímpico Boliviano (COB).

Lo que menos queremos es que nuestros deportistas tengan que estar mendigando colaboración para asistir a diferentes eventos deportivos; aunque es cierto que existe una pequeña colaboración con el proyecto Tunkas, pero no es suficiente.

El COB también debería gestionar mayores recursos y no solo acordarse de los deportistas 2 o 3 meses antes de asistir a los eventos, por eso hacemos hincapié en el ciclo olímpico.

Después de hacer esas consideraciones, queda agradecer a nuestros deportistas por el esfuerzo que realizaron al representar al país en París 2024.

A Héctor Garibay no le tenemos nada que reprochar, más bien agradecerle por levantar a todo un país.

Esteban Núñez del Prado es un joven nadador que de seguro tendrá otra cita olímpica y si continúa así podría encaminarse entre los mejores del continente.

Algo similar sucede con Guadalupe Tórrez, nos demostró que se puede y de seguir en la misma línea podría mejorar su marca y se le abrirían grandes posibilidades de pelar en sitiales de privilegio.

María José Ribera es el ejemplo de que todo se puede y para eso hay que ser consecuente, que la recompensa tarda, pero llega y de seguro tendrá otra cita olímpica.

Está claro que si aspiramos a conseguir una medalla olímpica tenemos que invertir; pero invertir de verdad, porque una vez más ha quedado demostrado que talento es lo que sobra.

Te puede interesar