2024-09-17

Representación internacional

18 supraestatales titulares y suplentes reciben presupuesto de hasta Bs 5MM año

Los asambleístas asumen funciones en seis parlamentos regionales. Tras el debate sobre la distribución de escaños, su labor y presupuesto han sido cuestionados por diferentes sectores.

Hasta cinco millones de bolivianos anuales es el presupuesto que reciben los nueve parlamentarios supraestatales titulares y sus nueve legisladores suplentes, de acuerdo con  informes administrativos de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), de las gestiones 2022 y 2023. Para 2024, el presupuesto, según indicó uno de los representantes bolivianos, se redujo en un millón, “para ahorrar”.

“El tema de los representantes supraestatales implica un presupuesto muy grande. Son 18,  nueve titulares y suplentes, no emiten ningún informe, no sabemos cuál es el trabajo que realizan. Se tendría que analizar sus funciones. Si habrá un referéndum y consulta tendríamos que ver este tema también”, afirmó la diputada Rosario García Onofre, del MAS.

El diputado supraestatal  Adolfo Mendoza Leigue señaló que la representación supranacional significa un avance en temas democráticos y de interacción regional, tal como ocurre con el Europarlamento en el Viejo Continente. A su parecer, eliminarlos causaría un retroceso a la “democracia señorial”.

Sesión Reglamentaria N°08/2024 de los representantes supraestatales, realizada en agosto. 
Foto: Supraestatales Bolivia 

 

“El tema del presupuesto es un argumento resfriado. Antes de instaurar constitucionalmente esta figura (supraestatales) en Bolivia, eran los diputados y senadores los que participaban de estos organismos. Pero como tenían un montón de tareas en el país, nunca tuvieron una buena representación para Bolivia. Ellos también tenían un gasto, yo le llamo inversión, y era mayor que el que ahora tiene la representación. Los datos están en el archivo de la biblioteca”, afirmó Mendoza.

Pero no todos concuerdan con su opinión. “Hay que evaluar cómo benefician al Estado”, afirmó el presidente de la Cámara de Diputados, Israel Huaytari. El senador Rodrigo Paz, de CC, indicó: “Con todo el respeto a los supraestatales, pero no sabemos  para qué funciona esta representación”.

La opinión es similar entre otros legisladores, organizaciones sociales, autoridades regionales y la población. Y es que muy poco se sabe sobre quiénes son, qué hacen y qué cantidad de recursos demandan.

¿Qué son y qué hacen?

El 12 de octubre de 2014, Bolivia, por voto directo y mayoría simple, eligió por primera vez a nueve representantes supraestatales y sus respectivos suplentes. Estos son electos en cada elección general y aunque se elige uno por departamento, su función no es local.

En las elecciones generales de 2020, seis de los electos pertenecían al MAS: Alicia Ticona Quispe, Ana Merelis Genaro, Faustino Ollisco Barrero, Gonzalo Mendoza Leigue, Martha Ruíz Flores y Sara Condori Callizaya; dos a CC:Luis Zúñiga Rojas y Aleiza Rodríguez Montero; y uno a Creemos, Carlos Arrien Cronembold.

Estos parlamentarios, más sus suplentes -18 en total- conforman una instancia de representación boliviana ante Organismos Parlamentarios Supraestatales. Aunque son parte dentro de la Asamblea Legislativa Plurinacional, no son parte de las sesiones legislativas y rinden cuentas solo al Vicepresidente del país.

Su figura surgió en la nueva Constitución Política del Estado, específicamente en el artículo 266. El argumento para su creación y elección por sufragio universal era el de cumplir con los acuerdos internacionales suscritos por el país para la integración de la Comunidad Andina (CAN). En aquel entonces, esta exigía que los representantes de cada país ante el Parlamento Andino fueran elegidos mediante voto popular para desempeñar específicamente la función de parlamentario andino.

Aunque la normativa de la CAN cambió, y gran parte de los representantes  de otros países son legisladores nacionales, Bolivia mantiene la figura por la CPE y por otros tratados.

Los parlamentos regionales en los que Bolivia debe contar con representantes son: el Parlamento Latinoamericano (Parlatino), Parlamento Andino, Parlamento Amazónico, Parlamento Indígena y Afrodescendiente de América, Unión Interparlamentaria Mundial (UIP) y el Parlamento del Mercado Común del Sur (Parlasur).

Según la normativa, la distribución de los representantes a los parlamentos internacionales se define en una sesión especial de la “comisión permanente” de coordinación que integrarán y que estará liderada por la Vicepresidencia.

Bs 5 millones anuales

El presupuesto de esta instancia llega a los cinco millones de bolivianos anuales, según la revisión que hizo Visión 360 a los registros administrativos y rendiciones de cuentas de la ALP y la Vicepresidencia del Estado. Aunque ese es el monto presupuestado, la ejecución puede ser algo menor, como detallamos a continuación.

En 2022, el monto presupuestado -y vigente hasta el fin de gestión- fue de 5,01 millones  bolivianos  (Bs 5.019.008). Sin embargo, el monto ejecutado llegó a 4,4 millones de bolivianos (Bs 4.413.529), es decir un 82% de ejecución presupuestaria.

En un rango similar, para 2023, el presupuesto final fue de 5,02 millones de bolivianos  (Bs 5.021.730). De ese monto  se ejecutaron 4,6 millones de bolivianos (Bs 4.642.119). En este caso su ejecución presupuestaria llegó al 92,44%.

“Cuando se hizo el presupuesto para este año, en la anterior gestión se hizo viendo cuánto se invertía y cuánto necesitábamos ahorrar. Ahora, respecto a la anterior gestión tenemos un millón menos de bolivianos en el presupuesto de la representación estatal. Por tanto, ese argumento infantil del presupuesto se cae por sí solo”, afirmó Mendoza ante la prensa.

De acuerdo con la “Rendición inicial de cuentas 2023-2024” de la Cámara de Diputados, el presupuesto inicial para la representación estatal, en 2024, es de 4,3 millones de bolivianos (Bs 4.363.451).

Si bien el monto es menor al del año pasado, tal como explicó Mendoza, la diferencia no es de un millón de bolivianos, sino de 658.279 bolivianos. Si se compara la cifra con el presupuesto ejecutado en 2023, la disminución es aún menor.

Se debe aclarar que este es el presupuesto inicial y puede ser modificado a lo largo del año. En 2023, el inicial también fue de 4,3 millones de bolivianos, pero tras la modificación subió a más de cinco millones.

Los salarios

Al tener los mismos derechos y prerrogativas que los asambleístas nacionales, los supraestatales reciben el mismo sueldo y los mismos viáticos cuando están en misión oficial en el exterior. Esto hace que, dependiendo de la cantidad de viajes que hagan al mes, su salario puede incrementarse ampliamente en comparación con el resto de los asambleístas.

Empero, sí hay un sueldo fijo que puede ser contabilizado. Desde hace algunos años, hasta mayo pasado, los salarios de los legisladores se encontraban congelados. La escala salarial era de 22.632 bolivianos para diputados titulares y de 7.544 para los suplentes.

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Al mes, eso implicaba 271.584 bolivianos solo en los salarios de los 18 supraestatales, titulares y suplentes. Pero este año se aplicó un incremento que subió el gasto.

La nueva escala salarial de la Cámara de Diputados establece un sueldo de 23.310 bolivianos para los legisladores titulares y 8.003 para los suplentes. En ambos casos el incremento es menor a mil bolivianos.

En los 18 legisladores, al mes, el pago total en sueldos  es de  281.817 bolivianos. El cálculo anual llega a 3,3 millones de bolivianos (Bs 3.381.804), más de la mitad del presupuesto anual.

Asimismo, conforme a reglamento, los parlamentarios tienen derecho a la misma cantidad de viajes a sus departamentos por mes, aun cuando su representación, conforme a ley, es de cualidad nacional y no departamental. Lo principal de su trabajo está en su labor legislativa en los parlamentos internacionales y su viaje a estos.

En 2022 se hicieron 221 viajes a los diferentes parlamentos regionales. El Parlamento Andino, Parlatino y Parlasur son los que demandaron mayor asistencia, con 68, 43 y 59 viajes hechos por diferentes legisladores.

El gasto en viáticos para estos viajes es uno de los puntos polémicos entre quienes piden la eliminación de los supraestatales. Según el Decreto Supremo 1778, los legisladores reciben 300 dólares si es que viajan a Centro y Sudamérica y el Caribe, mientras que el monto se incrementa a 360 dólares si el viaje es a Estados de Norte América, Europa, Asia, África y Oceanía.

A fin de coordinar su participación en el exterior, los parlamentarios supraestatales integran la “Comisión Permanente de Organismos Parlamentarios Supraestatales de Integración”,  en la que también participan: la Presidencia de la Asamblea, los presidentes de Cámara y los presidentes de las Comisiones de Política Internacional (Art. 32 de la Ley 522, modificado por la Ley Nº 716).

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Esta comisión debería reunirse periódicamente para establecer lineamientos de la representación boliviana; aprobar propuestas normativas, administrativas, de resoluciones, declaraciones y pronunciamientos; considerar proyectos de ley de fortalecimiento de la integración; y recibir informes periódicos de las y los representantes supraestatales.

Asimismo, realizan sesiones reglamentarias internas. En lo que va del año ya van ocho. Cuentan con una oficina permanente, en el subsuelo de la ALP, que es atendida por la coordinadora de los representantes, cargo que recae en la legisladora Ana Meriles, de Pando.

Otros gastos para 2024

Con el fin de conocer el tipo de gastos que se realizan, Visión 360 revisó el Sistema de Contrataciones Estatales (Sicoes). Para 2024 se identificaron tres procesos de contratación, en los que ya destinaron 84.250 bolivianos.

El primero se trata de la adquisición de mil “Agendas 2024”. El contrato data del 19 de diciembre de 2023. El monto total es de 28 mil bolivianos. En las especificaciones se detalla que tendrán tapas de cartón, 340 páginas con distintos diseños.

El 28 de diciembre de 2023, se firmó la orden de compra para la impresión del informe de gestión de los supraestatales, que se entregó en 2024. El costo fue de 31.250 bolivianos. Se entregaron 250 ejemplares de 200 hojas a full color y en papel couché.

El contrato del “servicio de catering” tiene un costo de 25 mil bolivianos. En el menú hay 101 ítems de diferentes tipos de alimentos.

A diferencia del menú para el resto de los diputados (15 bolivianos fijos para el almuerzo), para los supraestatales el almuerzo presenta una gran variedad de platos que pueden llegar hasta los 35 bolivianos. 

 

Portátiles y emblemas nuevos tras cada elección

En 2021, para la nueva gestión legislativa, 2020-2025, la Cámara de Diputados adquirió 278 computadoras portátiles por un total de 1.556.300 bolivianos para todos sus legisladores, titulares y suplentes. Estas incluyen 18 laptops para los parlamentarios supraestatales.

Sin embargo, su precio es de casi el doble del costo de los equipos Quipus adquiridos para los 260 diputados de la Cámara Baja, según la contratación publicada en el Sicoes. Las especificaciones técnicas indican que el uso de los 18 equipos de alta gama, de la marca Dell, son únicamente para las representaciones internacionales.

El costo total del contrato fue de 204.300 bolivianos. El precio unitario, 11.350 bolivianos. En cambio, las computadoras Quipus tenían un  costo unitario de 5.200 bolivianos.

Estas computadoras fueron entregadas a los legisladores en reemplazo de las que fueron usadas por la anterior gestión legislativa.

Supraestatales en una de sus apariciones en la pandemia.    Foto: ABI

 

Asimismo, tras asumir los cargos, los 18 supraestatales, al igual que el resto de diputados titulares y suplentes, recibieron un emblema que costó 250 bolivianos cada uno. Estos son una especie de presente para cada legislador.

En los 18 supraestatales el costo por estos accesorios asciende a 4.500 bolivianos. En el caso de todos los diputados suma 69.500 bolivianos.

El emblema, según las especificaciones de la compra, consta de un escudo boliviano de 16 centímetros por 15, forjado en fuego. Además tiene una leyenda que indica  el estatus de legislador. Se aclara que están bañados en oro de 18 quilates.

De la misma forma en 2015, estos emblemas fueron comprados y entregados a los entonces flamantes legisladores. A diferencia del 2020, en 2015, los accesorios para los supraestatales fueron adquiridos   por separado del resto de los diputados.

De acuerdo con la orden de compra, entonces, cada pieza tenía un costo de dos mil bolivianos, cuatro veces el precio de los que se adquirieron años después.

Sumando los emblemas de  los 18 supraestatales, el monto total llegó a 36 mil bolivianos. Eran más pequeños, pero ya no estaban bañados, sino que eran de oro de 18 quilates, de cinco gramos.

 

Un tema que es debatido desde hace años

El alcalde de La Paz, Iván Arias, propuso a diputados y senadores modificar el artículo 146 de la Constitución Política del Estado y eliminar diputados supraestatales. De la misma forma, el exdiputado Amilcar Barral  presentó un proyecto para la  abrogación de la Ley 522 de elección directa de representantes ante organismos parlamentarios supraestatales.

Propuestas como estas surgieron en 2019 y en 2020, cerca de los comicios generales.

“Este no es un tema nuevo, viene desde la Asamblea Constituyente. También  tuvo un efecto durante el gobierno de Jeanine Añez. En su gobierno de facto suspendieron las representaciones ante los organismos parlamentarios de integración. Esto no puede hacerse porque es un mandato de la Constitución, no está únicamente en la ley”, explicó Mendoza a  los periodistas.

La autoridad indicó que se pueden  presentar “quinientas mil y una leyes resfriadas” sobre  ese tema, pero que para eliminar la representación supraestatal, primero se debe abrir la Constitución Política del Estado para modificarla.

“No solo es la CPE. Como país tenemos tratados y convenios internacionales. En el Parlamento Latinoamericano, en el Parlamento del Mercosur y en el Parlamento Andino, la regla es que, progresivamente, los países tienen que elegir representantes exclusivos y por voto popular ante estos organismos parlamentarios de integración”, manifestó.

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