Leve mejora
Bolivia captó $us 136 millones de inversión extranjera directa neta, en el primer semestre
La inversión extranjera directa neta (IED) que recibió Bolivia en el primer semestre del año, llegó a 136 millones de dólares, flujos que se recuperaron respecto a la IED de 2023, en similar período, la cual que fue negativa en (-74 millones de dólares), según datos del Banco Central de Bolivia (BCB).
Los recursos llegan en un contexto de caída de las Reservas Internacionales Netas (RIN) y escasez de divisas, aunque los montos son inferiores con relación a los que recibió Bolivia hasta 2014.
“La inversión directa neta recibida registró un flujo positivo que contrasta con el resultado obtenido en el primer semestre del 2023, alcanzando a 136 millones de dólares. Este resultado se explica principalmente por la reinversión de utilidades provenientes, en mayor medida, de los sectores de industria manufacturera e hidrocarburos, así como por una menor desinversión. Al respecto, la desinversión fue menor en 50,2% en relación similar periodo de 2023, siendo explicada en gran parte por amortizaciones de créditos intrafirma”, precisa el BCB.
De acuerdo con el informe “Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional” publicado por el Instituto Emisor, por actividad económica, la mayor parte de los sectores registraron flujos positivos, tanto de inversión directa bruta como neta.
En particular, el sector de industria manufacturera tuvo un flujo neto positivo de 57 millones de dólares; hidrocarburos, de 45 millones; intermediación financiera, 26, y minería, 17 millones. Solo el comercio registró una contracción de menos (-) 18 millones de dólares.
La inversión extranjera directa, en el primer semestre de 2014, había llegado a 727 millones de dólares, y en 2015 a 716 millones de dólares, pero desde entonces los flujos han disminuido de manera considerable, como revelan los cuadros del BCB. En el primer semestre de 2016, la inversión cayó a 315 millones de dólares, al año siguiente a 297 millones, en 2018 a 166 millones de dólares, en 2019 el flujo fue negativo en menos (-) 142 millones, y en 2020 en menos (-) 226 millones de dólares.
En 2021 hubo una recuperación cuando se recibieron 263 millones de dólares, en 2022 otros 105 millones de dólares y un flujo negativo de menos (-) 136 millones de dólares, el año pasado.
El BCB en otro informe “Reporte del Capital Privado Extranjero en Bolivia”, señala que de acuerdo con un último informe del Monitoreo de Tendencias de Inversión de la UNCTAD para el año 2024, se proyecta un panorama global incierto para la IED, con varios desafíos que pueden afectar las decisiones de inversión en todo el mundo.
Factores como la persistente volatilidad en los mercados financieros, la inestabilidad política en algunas regiones, la persistente polarización geopolítica que se traduce en tensiones comerciales entre importantes economías representan obstáculos significativos para la inversión extranjera.
“En el caso de Bolivia, pese a ser uno de los países con los niveles más bajos de inflación en la región, es probable que las presiones del contexto internacional continúen influyendo negativamente en las expectativas para la inversión extranjera”, subrayó el BCB.
Sin embargo, existen proyectos prometedores en los que el Gobierno ha estado trabajando para atraer nuevos inversionistas, tales como la industrialización del litio, tras la firma del convenio, del 20 de enero de 2023, a través de Yacimientos del Litio Bolivianos (YLB) con la empresa china CATL, BRUNP & CMOC (CBC), que viabiliza dos complejos industriales con la tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL), e involucra una inversión mayor a los 1.000 millones de dólares.
Por otra parte, el Ministerio de Hidrocarburos y Energías proyecta la ejecución de una inversión en exploración y explotación de hidrocarburos de alrededor de 777 millones de dólares con la entrada en vigencia de siete contratos de servicios petroleros con las empresas Vintage Petroleum Boliviana y Canacol Energy Colombia, 11 en el marco del Plan de Reactivación del Upstream 2021-2025.
El BCB advirtió en ese informe que las perspectivas para la ID en 2024 dependerán en gran medida de la evolución de los factores geopolíticos y económicos globales.
“La resolución del conflicto en Ucrania, el control de la inflación y la recuperación del crecimiento económico podrían impulsar un repunte más significativo de la inversión. Sin embargo, la persistencia de la incertidumbre y los riesgos potenciales podrían mantener el flujo de ID mundial en un nivel moderado”, recalcó.