Innovación
Arranca el primer proyecto para transformar desechos de equipos electrónicos en combustible
La Planta de Cemento Viacha, propiedad de la Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce), se ha convertido en la primera cementera del país en procesar residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) para convertirlos en combustibles alternativos.
“El mundo va hacia el co-procesamiento, un bien social, y nos corresponde a todos los actores sociales, públicos y privados, generar las soluciones a temas medioambientales que hoy aquejan al planeta”, declaró Francisco Shwortshik, CEO de Soboce, citado por el medio estatal impreso.
Este miércoles se inició una prueba piloto en la que se gestionarán 133 toneladas de residuos en uno de los hornos de la planta de cemento Viacha, que corresponden a residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, concretamente plásticos con retardante de llama bromados.
El proyecto piloto de coprocesamiento cuenta con una inversión de 100.000 dólares aproximadamente y tendrá una capacidad de transformar 1,5 toneladas de residuos al día y con una meta de 133 toneladas de residuos plásticos bromados.
Se prevé que para el año 2030 el 60% de las plantas cemento a nivel mundial utilicen combustible obtenido por coprocesamiento de plásticos bromados y también se tiene como objetivo que la industria cementera deje de depender de los combustibles fósiles en 2050.
“Soboce se ha convertido en la primera cementera del país en coprocesar desechos plásticos de residuos de aparatos electrónicos y eléctricos (RAEE); cuenta con todas las licencias y autorizaciones para llevar adelante este proyecto que hoy ya es una realidad, marcando el inicio de la era de los combustibles alternos como una solución ambiental sostenible para el país que se enmarca en la economía circular”, destacó la compañía en sus redes sociales.
Al respecto, el viceministro de Medio Ambiente, Franz Quispe, remarcó la importancia de la sostenibilidad y la gestión ambiental como objetivos de este proyecto.
“Este lanzamiento de coprocesar residuos de aparatos eléctricos y electrónicos es una primera experiencia en Bolivia. A través de ello se hará la eliminación de residuos peligrosos en un proceso de gestión ambiental adecuado, enmarcado dentro de los convenios internacionales”, destacó el viceministro.
La empresa tiene el objetivo a largo plazo de sustituir el 35% del combustible que requiere para su funcionamiento por estas energías alternativas.
“Con este proyecto, Soboce se posiciona una vez más a la vanguardia de la sostenibilidad e innovación en la industria. Nuestras soluciones integrales no solamente construyen un gran país, también aportan a construir un mejor planeta”, destacó Shwortshik.