Panorama
La oposición da pasos para la unidad, pero debe hacer frente a la dispersión
Adopción de “primarias ciudadanas”, discursos que marcan líneas y hasta la visita a una cárcel para un encuentro político; así, de esa forma, se van perfilando las acciones que llevan adelante líderes de la oposición, en busca de lograr la unidad, aunque tienen el reto de hacer frente a la dispersión en sus filas.
Entre las iniciativas, dos incluso tienen un denominativo, se trata de “La unidad es posible” y el llamado “Bloque histórico”. Por otro lado, el expresidente Carlos Mesa, líder de Comunidad Ciudadana, y el exmandatario Jorge Tuto Quiroga ya dieron pasos, por separado, en pos de la unidad.
Los expertos en lectura política consultados por Visión 360 ven que los intentos de unidad deben incidir en la construcción de un proyecto o visión de país que se edifique como una alternativa al Movimiento Al Socialismo, una carencia que identifican.
"Evidentemente están fragmentados, pero la unidad que proponen no es unidad en base a una idea política. (…) ¿A qué están jugando? ¿Están jugando a un cambio de Gobierno o a un cambio de Gobierno y régimen?”, se preguntó el politólogo José Orlando Peralta.
Las iniciativas no solo tienen en frente el desafío de construir un bloque lo más amplio posible, sino que también deberán enfrentar una eventual “reconstitución” del MAS si es que el ala “evista” se impone en la pugna interna, así lo cree el intelectual aymara Nilton Condori.
“Si se da el escenario de que Evo Morales logra habilitarse, estaríamos viendo la presencia del MAS, aunque totalmente fraccionado, pero podría nomás reconstituirse”, aseguró.
“La unidad es posible”
Es la más avanzada en cuanto a iniciativas que buscan la unidad, porque ya lleva tres encuentros de líderes e incluso en su más reciente reunión -el pasado 28 de septiembre, en Trinidad, Beni- los impulsores del bloque definieron, entre otros detalles, las “primarias ciudadanas”, vía encuestas y voto digital, como el método para elegir a los líderes de esa plataforma.
“Nosotros venimos manifestando que en las últimas cinco elecciones ha habido la ‘unidad pactada’, que ha promocionado cabalmente la ‘política tradicional’. Esta unidad es disputada, porque dentro de la misma oposición hay diferentes vertientes, una más de derechas extremas, otra más de derecha, otra más de centro derecha; incluso hay algunos que tienen alguna afinidad con una izquierda más moderada”, comentó a este medio Agustín Zambrana, representante de El Búnker.
Esta unidad es “disputada”, según el más reciente manifiesto del bloque, emitido en Trinidad, porque se apunta a que las ideas y propuestas se disputen democráticamente en un recorrido por todo el país, y porque no se busca “imponer una sola visión, sino fomentar la diversidad de pensamientos para consolidar un liderazgo fuerte y claro”.
Zambrana indicó que el bloque está conformado por liderazgos individuales entre los que figuran varios precandidatos, como Vicente Cuéllar, Amparo Ballivián, Carlos Bohrt, Antonio Saravia; líderes como Marcial Fabricano, Germán Antelo, Miguel Roca; y en cuestión de organizaciones políticas por el MNR, Nuevo Poder Ciudadano y Demócratas, entre otros. “Son agrupaciones y liderazgo de varios lugares de todo el país”, sintetizó.
Mesa y CC
La cuestión de la unidad también se activó de forma nítida en Comunidad Ciudadana (CC). Una fecha clave en ese sentido es el 28 de septiembre, cuando Carlos Mesa y legisladores de esa fuerza asistieron al Coloquio “Juventud Dinámica: Desafíos y Oportunidades”, en el que el líder de la alianza naranja comentó que siente “desazón” en la sociedad boliviana, lo que atribuyó a dos razones básicas: 1) La creencia de que no será posible “sacar” al MAS del Gobierno; y 2) la presunción de que habrá fraude electoral.
Mesa, sobre lo primero, manifestó que es “perfectamente posible” vencer al MAS porque es un proyecto político que “se agotó” y “no tiene nada que ofrecerle al país”. Acerca de la segunda razón, manifestó que hubo fraude en 2019, al que calificó como el más grande de la historia democrática del país, pero que ello obligó a Evo Morales a dejar la Presidencia y salir de Bolivia.
En ese contexto, el líder de CC sostuvo que cree “en el futuro” de 2025 y se preguntó “¿Por qué vamos a suponer que el desastre en el que vivimos es indefinido?”. También se refirió al tema de la unidad. “La unidad de la oposición, sea conmigo o no sea conmigo, yo apoyaré…”, manifestó.
Luego agregó: “Creo tener condiciones adecuadas para llevar adelante un proyecto, pero estoy también en la convicción de que si la sociedad cree que hay una mejor opción, esa mejor opción será apoyada por mí, desde donde esté, y contaré con ustedes, en CC para que CC sea parte de ese proyecto de unidad política”.
“Bloque histórico”
Otra iniciativa que también apunta a la unidad es el denominado “Bloque histórico”, que es impulsado por Félix Patzi, exgobernador de La Paz; el gobernador de Chuquisaca Damián Condori; y Roberto Coraite, exejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, entre otros líderes.
Nació de forma oficial el 7 de septiembre, cuando se suscribió el acta de conformación del “Bloque histórico por la patria” y se acordó que los bloques históricos departamentales plantearán candidatos a presidente y vicepresidente para que el binomio sea elegido por consenso en un evento nacional.
Patzi, en entrevista con este medio, aseguró que su partido, Movimiento Tercer Sistema, está trabajando en la “constitución del bloque histórico”, que estará compuesto por “partidos políticos, sean estas agrupaciones ciudadanas, locales o departamentales o incluso los que tienen personería jurídica a nivel nacional”.
Isac Tejerina, de Sol.bo y asambleísta departamental de Chuquisaca, que fue uno de los invitados a la reunión -esa agrupación aún no decide si pasará a formar parte del bloque-, comentó que lo que recomendó a los asistentes es que antes que nada deben trabajar en un “proyecto de país” para poder cautivar a la gente.
“Lo que hemos visto es que está en construcción esta alianza, porque hay muchos actores al interior de la misma con muchas visiones, que todavía no están muy asentadas, no están todavía muy amalgamadas, porque hemos escuchado muchas posiciones, algunas encontradas, algunas coincidían y entiendo de que a partir de esta reunión se han conformado comisiones, una comisión política que va a trabajar en la visión de país que tienen como alianza”, aseguró Tejerina a este medio de comunicación.
El “paso” de Tuto
El 1 de octubre, el expresidente Jorge Tuto Quiroga visitó al gobernador de Santa Cruz, Fernando Camacho, en la cárcel de Chonchocoro, donde el político cruceño está detenido desde diciembre de 2022. La imagen del encuentro, en la que se ve a ambos posar frente a la cámara, circuló en redes sociales.
De la cita, un testimonio de primera mano, y que retrata el tenor del encuentro, fue difundido por el propio Camacho a través de sus redes sociales. En el mensaje, el líder cruceño menciona que con Quiroga conversó sobre la necesidad de la unidad de la oposición, y precisamente, en ese marco, expresa que entiende que la visita del exmandatario es “un pequeño paso en la construcción de la unidad que pide nuestro pueblo”.
Luego agrega: “El pueblo boliviano demanda unidad de la oposición y hay que dar esos pasos para conformar una plataforma democrática, lo más amplia posible, que sea capaz de vencer en las urnas al autoritarismo masista y, también, sea capaz de generar un nuevo proyecto de país, con modernidad, con trabajo y con libertad”.
Zambrana, de “La unidad es posible”, expresó que ese bloque tiene una línea de conversación con la gente de Tuto Quiroga, así como tiene contactos con representantes de Samuel Doria Medina, de Manfred Reyes Villla y de Mesa.
“Hay una línea de conversación con ellos, pero obviamente ellos no han tomado la decisión de participar totalmente de la unidad”, aseguró Zambrana, antes de subrayar que Tuto Quiroga es “el que más se ha acercado”.
PUNTOS DE VISTA
Un nuevo paradigma de ideas
Por: José Orlando Peralta, analista político
La unidad que proponen no es unidad en base a una idea política. Probablemente todos coincidan en el antimasismo, pero eso no es una idea política. Es un sentimiento, un rechazo, pero más allá de eso no están buscando la unidad con base en una matriz de ideas políticas de cambio y alternativa.
Más allá de que hablen mal contra el MAS, contra el Gobierno, contra Evo Morales, que hay muchos motivos para criticarlo, no hay un nuevo paradigma de ideas, no hay un nuevo pensamiento político, alternativo, diferente que proyecte a la sociedad y al Estado boliviano después de 20 años de “proceso de cambio” y de Estado Plurinacional.
Por tanto, ¿a qué están jugando? ¿Están jugando a un cambio de Gobierno o a un cambio de Gobierno y régimen? Me parece que la mayoría está apostando a un cambio de Gobierno y no a un cambio de régimen, y eso es muy preocupante, porque el próximo Gobierno, esto es una hipótesis, si es que no es el MAS va a tener un Gobierno probablemente débil, sin proyección, porque no va a tener mayoría.
El MAS está dividido también, pero está dividido entre dos; por tanto, también tiene gente que lo apoya, tiene leales, tiene muchos intereses; para empezar, la burocracia que son miles, que obviamente van a apoyar a Arce Catacora y también Evo Morales que tiene sus leales en todo el territorio nacional.
A pesar de que los vientos soplan para un cambio alternativo ideológico, la oposición, los fragmentados, no están aprovechando para proyectar algo nuevo, sino que está cada uno creyéndose algo diferente.
Apostar para cerrar la polaridad
Por: Nilton Condori, intelectual aymara
Para empezar, el MAS está totalmente disgregado, diseminado. En Bolivia, el masismo está en plena guerra fría. Luis Arce y Evo Morales no se enfrentan a puñetazos, tampoco tienen acercamiento, pero sus militantes están profundizando esa brecha abismal.
El MAS prácticamente ya no tiene una estructura estable, una estructura sólida, orgánicamente hablando. Si bien Evo Morales ha venido con su marcha y hubo solidaridad, yo llamaría una fidelidad simbólica, dado que hasta el momento ni Evo ni el arcismo han podido consolidar la fidelidad orgánica, así como era en los primeros años, hasta por lo menos 2015.
Ahora bien, en el otro bando han surgido muchos aspirantes cuyos liderazgos no han eclosionado en momento de primavera. Si bien todos quieren ser alternativa, nadie ha diseñado un proyecto de sociedad. Bolivia es una sociedad abigarrada y en una sociedad así hay que solucionar la pluralidad y heterogeneidad, que es muy fundamental y yo no veo a nadie por ese lado apostar para cerrar la polaridad (indígena/no indígena).
Hay otro grupo, la “tradicional oposición”, que son los líderes que siempre han estado en la escena política, como Carlos Mesa, Doria Medina, Tuto Quiroga, Camacho… Si se da el escenario de que Evo Morales logra habilitarse, estaríamos viendo la presencia del MAS, aunque totalmente fraccionado, pero podría nomás reconstituirse. Por ello, para que no ocurra esto, tendría que existir tal vez una voluntad de dejar sus ambiciones personales, ambiciones colectivas, de este sector para que se cohesionen.