Algunas deudas se duplicaron
El drama de los prestatarios, atados a los bancos con deudas por intereses que crecen y no terminan
Esta semana cientos de prestatarios llegaron a La Paz para buscar soluciones a sus deudas y el común denominador de muchos es que los intereses que les cobran crecen y nunca terminan, por eso sienten que la deuda los ata de por vida a los bancos porque la reprogramación solo sirve para extender más plazos y la cantidad de cuotas, y dispara la deuda contratada.
Vinieron de diferentes regiones para protestar en puertas del Ministerio de Economía y pedir una condonación de los intereses, porque la lógica de los contratos con las entidades financieras es que una mayor proporción de la cuota se va al pago de los intereses y sólo una menor parte alivia la deuda del capital.
La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) sostuvo, el jueves, una reunión encabezada por su Directora General Ejecutiva a.i., Ivette Espinoza Vásquez, con representantes de prestatarios afectados en su capacidad de pago, representados por Carlos Bautista y Andrés Sánchez, donde se acordó efectuar el control de la reprogramación de los créditos, en función a la evaluación de cada caso de los prestatarios de manera individual y al acompañamiento conforme a cronograma, para lo cual, los mencionados representantes presentarán las listas correspondientes de los afectados a nivel nacional.
Visión 360 conversó en las puertas del Ministerio de Economía con algunos de las personas que llegaron a la sede de Gobierno y la mayoría coincide que no pudieron pagar ya sus deudas por la crisis económica, por la pandemia de coronavirus, los bloqueos de caminos y porque al acordar una reprogramación antes su cuota se elevó al igual que los plazos. Este es el testimonio de algunas de estas personas.
Testimonios
Esmelda debe más del doble lo que se prestó
“Soy deudora de Banco Fassil y me pasaron al Banco Unión. El problema que tengo es que se triplicó mi deuda, por eso estoy en esta lucha. Yo me presté 80 mil dólares para montar una taller de mecánica en Santa Cruz, pero ahora mi deuda llega a los 180 mil dólares. Saque el crédito en 2018, ya amorticé estos años una buena parte, pero luego se vino la pandemia y dejé de pagar. Hice una reprogramación, pero los intereses y la cuota mensual son altos. Por eso es que pedimos una condonación de intereses, con la reprogramación aumentó la deuda y plazos, es como si no hubiese pagado nada antes”.
Miguel Franco, le piden pagar 20 mil dólares para no procesarlo
"Soy de Beni, Trinidad, mi problema es con el seguro, mi puesto se quemó. Vendo pantalones Jean, tengo dos créditos. Uno me hicieron pagar 130 mil bolivianos y el otro de 35 mil dólares y es con la hipoteca. Me atrasé y dejé de pagar, y entré a la lista roja. Para volver a activar las cuotas y se pueda frenar el proceso judicial, me piden que pague 20 mil dólares, pero de dónde puedo conseguir, los confeccionistas estamos en crisis, entra ropa americana de contrabando. Mi crédito era 35 mil dólares, pero con los intereses ahora ya estamos con 65 mil dólares. Mi casa entró en remate no me dejan pagar nada, piden que pague de golpe 20 mil dólares. No activan el seguro por el incendio, la ASFI me dice que vaya a hablar con el banco, pero en el banco me mandan a la ASFI”.
Florinda Arias, se prestó 160 mil, pagó 60 mil, ahora debe 250 mil
“Pagamos interés sobre interés, si pago 10 mil, sólo mil se va a capital y resto va a intereses. Me presté 160 mil dólares de Fassil, ya pague 60 mil, ´pero ahora aparezco con una deuda de 250 mil dólares. Es por los intereses que se acumularon en la pandemia. Vamos a ASFI y no nos dan soluciones. Me piden que pague 100 mil dólares para activar otra vez mi plan de pagos, de dónde voy a sacar, se va ir a remate. Era decoradora de eventos y con la pandemia cayó la actividad. Me llevaron al Banco Unión (con el cierre de Fassil). Haya crisis, de dónde vamos a pagar, con el interés ha subido la cuota, la deuda y los años de plazo”.
Luis Cejas, "una bola de nieve"
“Tengo un crédito con la cooperativa Jesús Nazareno, me presté hace 13 años unos 105 mil dólares y tengo ya varias reprogramaciones. Por la pandemia, por el paro cívico, no he podido reactivar mis ingresos. Acepté una reprogramación antes de que ejecuten la hipoteca, pero si fallo en las cuotas se reactiva proceso legal. Además tengo el NIT cerrado y con Impuestos se ha acumulado mi deuda por los intereses que se va acumulando, tributo omitido con mantenimiento de valor, sanciones, sobre interés, y es una bola de nieve enorme. Pagaba 3.500 bolivianos como cuota, ahora 7.500 y todo se va al pago de intereses. Pido la condonación de intereses, me dedico a las construcciones civiles en Santa Cruz.
Berta Choque, dejó de pagar por la pandemia
“Tengo un crédito de 540 mil dólares con el Banco Económico, pagaba al día hasta que llegó la pandemia, luego no pagué por el periodo de gracia que establecieron, pero cuando fui a banco para retomar el pago, mi cuota era más alta. Mi cuota era 17.500 bolivianos, pero subió a 25 mil bolivianos con intereses recargados. Ya no pude juntar me hicieron otra reprogramación, pero me ampliaron plazo a 14 años, y todo lo que pagué antes de la pandemia se fue al agua y el crédito subió a 840 mil dólares. Mi crédito era por 9 años y medio y ahora lo alargaron a 14 años. Los años que cancelé no cuentan. Me presté para mi actividad de transporte, pero no hay ni diésel. No sé de donde salió tanto interés, eso aumentó mi deuda. En pandemia no hubo trabajo, estábamos todos entre la vida y la muerte, no hubo ingresos, por eso pedimos condonación de los intereses.
Claudia, su esposo se quedó sin trabajo por el Covid
“Me presté 68 mil dólares como crédito de vivienda social. Mi esposo tuvo que cambiar de trabajo y recién luego de tres meses le comenzaron a pagar y hemos entrado en mora y proceso judicial. Teníamos 4 meses de retraso, accedimos a una reprogramación, pero no hemos podido pagar, queríamos cancelar tres meses, pero el banco quiere que paguemos de golpe los cuatro meses. Nuestro problema comenzó con la pandemia, antes no teníamos problemas en cancelar la cuota de 3.500 bolivianos que nos cobraban y que en su mayor parte 2.500 bolivianos se iban al pago de intereses. Mi esposo tenía seguro de desempleo, pero el banco como la ASFI se desentienden. Con la reprogramación nos ampliaron el plazo de pago de 20 a 25 años, pero como toda la cuota se va a intereses, es como si antes no hubiésemos cancelado nada. Pedimos que se paralicen los procesos judiciales”.
Acuerdos con ASFI
Según los acuerdos establecidos y en beneficio de los prestatarios, ASFI implementará un “Formulario de Solicitud de Refinanciamiento y/o Reprogramación de Créditos”, para la aplicación de todas las Entidades de Intermediación Financiera (EIF), donde se determinará un plazo para la atención de las solicitudes de dichas medidas, garantizando una respuesta ágil y accesible a sus necesidades financieras.
Asimismo, la entidad reguladora dio a conocer que emitió una normativa que amplió el plazo para el inicio de acciones judiciales, para facilitar las opciones de negociación entre las entidades y sus deudores antes que se asuman dichas acciones.
Por otra parte, sobre el seguro de desgravamen, Espinoza señaló que se realizó la firma de la adenda al “Convenio de Cooperación Interinstitucional entre la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero y la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros”, con el objetivo de coordinar e implementar mecanismos para la gestión y atención de los reclamos presentados.
Además, ASFI, a través de la Defensoría del Consumidor Financiero, efectuará eventos de capacitación sobre los derechos de los consumidores financieros y las reprogramaciones; de la misma manera, se verificará que el trámite de reprogramación sea más ágil.