Evaluación
Un 55% de los trabajadores en Bolivia reporta altos niveles de estrés y un 62% desea un cambio de empleo
Economy
El informe State of the Global Workplace 2024 de Gallup posiciona a Bolivia como el país con el mayor porcentaje de trabajadores estresados en América Latina. Según ese reporte, el 55% de los empleados bolivianos dice haber experimentado niveles altos de estrés en su jornada laboral, superando el promedio regional y reflejando una problemática que va más allá del ámbito profesional.
Este estudio, que consultó a 128.000 empleados en toda la región, también revela que un 32% de los trabajadores bolivianos se siente triste, mientras que un 62% expresó deseos de cambiar de empleo.
Estos números evidencian un claro descontento y desmotivación en el mercado laboral local, que contrasta con el promedio regional, donde un 44% de los trabajadores reporta estrés.
La raíz del problema parece estar relacionada con varios factores estructurales. Por un lado, la gestión deficiente en muchas empresas bolivianas está afectando la calidad del entorno laboral.
El informe destaca que, en entornos mal gestionados, el estrés y otras emociones negativas como la tristeza y la ira se intensifican, lo que lleva a una desconexión entre los empleados y sus organizaciones.
Este fenómeno se ve reflejado en la alta tasa de rotación de personal, ya que la mayoría de los empleados expresa la intención de dejar su trabajo actual.
En un análisis comparativo, el informe también destaca que el contexto global está lejos de ser alentador. Aunque a nivel mundial el estrés laboral disminuyó levemente, en comparación con el año anterior, sigue afectando al 41% de los trabajadores. Bolivia, sin embargo, muestra cifras alarmantes que superan con creces este promedio global.
La respuesta empresarial en el país ha sido limitada, con la implementación de soluciones superficiales como apps de bienestar que no abordan las causas profundas del problema.
Expertos señalan la necesidad urgente de desarrollar estrategias a largo plazo para construir ambientes laborales más saludables y de apoyo, donde los empleados puedan reducir sus niveles de estrés y aumentar su compromiso con las empresas.
A medida que Bolivia lidera las cifras de estrés en la región, se plantea un reto tanto para el sector público como para el privado: transformar el entorno laboral con políticas y prácticas que mejoren la calidad de vida de los trabajadores. Solo así se podrá revertir esta preocupante tendencia que amenaza con impactar negativamente en la productividad y la estabilidad económica del país en el mediano plazo.