Despidos, fracasos y controversias sacudieron a esta industria en 2024
Seis videojuegos luchan por el trono en un año problemático
Ya están los seis nominados para el Mejor Juego del Año de los premios Game of the Year, considerados los Óscar de la industria de los videojuegos. Sin embargo, la presentación de los nombres no estuvo exenta de polémica.
Muchos consideran que se dejaron de lado varias propuestas, mientras que los demás creen que la gala solo busca tapar una realidad manifiesta en 2024: la industria se encuentra en una grave crisis, cuyos indicadores se conocieron casi al mismo tiempo que las nominaciones.
La alarma más reciente fue el cierre del estudio madrileño Tequila Works, creador de juegos bien recibidos por la crítica como Deadlight o Rime. Fue una de las grandes sorpresas del año, aunque los expertos en sitios especializados -como IGN, Hobby Consolas y otros- indican que no fue realmente algo inesperado.
Así lo demostró la expansión Shadow of the Erdtree, que salió a mediados de año y aumenta la historia ya contada en el juego original. FOTO: IGN
Es que el 2024 se caracterizó por despidos masivos, los cierres de estudios y las huelgas en contra del uso de la Inteligencia Artificial. Esto hace que muchos consideren que el “Game Over” se acerca para varios de los modelos de negocios de la industria en la actualidad.
Tampoco es algo reciente. De hecho, es una continuación de lo que ocurrió en 2023, cuando se registraron alrededor de 10.500 trabajadores despedidos.
12.700 personas
de la industria perdieron sus trabajos este año. Parte de ellas fueron despedidas por ajustes de personal y el resto por el cierre de varios de los estudios.
Sin embargo, no disparó la alerta porque esos datos se enmascararon por la importante cantidad de grandes lanzamientos a lo largo de ese año. Títulos como Hogwarts Legacy, The Legend of Zelda. Tears of the Kingdom, Starfield, Marvel’s Spider-Man 2 o Alan Wake II, no solo vendieron bien, sino que recibieron elogios de la crítica.
Pero este año la cosa no se pudo esconder. La plataforma Game Industry Layoffs registró que 12.700 personas fueron afectadas por los múltiples recortes. Asimismo, gigantes como Xbox y PlayStation anunciaron múltiples despidos y con ello los cierres de estudios.
Ahora, el estudio japonés Square Enix preparó el remake del título, dividido en dos partes. La segunda salió este año con gran respuesta de los seguidores. FOTO: Rewiver AU
Un año de fracasos
Para los críticos de los canales What Culture y Outside X Box, además de los portales como Metacritic, 2024 comenzó mal. No fue un solo evento que, digamos, estalló en enero, sino que las “semillas corruptas” plantadas en años anteriores por fin germinaron, mostrando descarnadamente todos los problemas de los modelos de negocios que la industria aplica desde hace una década.
Curiosamente, uno de los primeros impactos notorios tiene poco que ver, inicialmente, con la industria en sí, pero que a la larga afecta severamente: la lucha por los derechos de los trabajadores del entretenimiento artístico masivo.
$us 187.000 millones
generó este año la industria de los videojuegos en el mundo. Pese a las pérdidas sigue como una de las más rentables del entretenimiento masivo.
El año pasado, guionistas y actores de Hollywood organizaron una masiva huelga que paralizó la meca del cine. Entre sus reclamos existían varios en contra del uso de la Inteligencia Artificial (IA) en la escritura de guiones o para reemplazar a los actores extra, escaneando su apariencia para que, posteriormente, un programa reprodujera sus acciones para así no tener que pagarles.
Puede parecer algo muy alejado de los videojuegos, pero en este siglo esta forma de entretenimiento está relacionada de cerca con el cine y la televisión. De hecho, las demandas también llegaron a los estudios, que hacen uso de rostros y de voces en sus programas.
Paralelamente la huelga de más de tres meses retrasó la producción de muchos títulos, los cuales demoraron su salida.
Pero lo que verdaderamente evidenció la crisis fue el lanzamiento de un juego esperado y que tomó más de una década en desarrollarse, con múltiples retrasos: El Escuadrón Suicida mata a la Liga de la Justicia.
Este título mostró los peores aspectos del modelo de negocio: un producto que sale incompleto, para obligar al usuario a comprar expansiones y ajustes a lo largo de los siguientes meses; un programa que obliga a estar conectado todo el tiempo a Internet para interactuar con otros jugadores, pese a que el estudio que lo hizo, Rocksteady, no tenía experiencia en ese formato; una historia mal escrita y peor aplicada y, los peores pecados, las microtransacciones.
Este tipo de venta dentro del juego consiste en ofrecer a los usuarios skins (apariencias alternas de los personajes), armas u otros objetos a cambio de dinero real. También implica la venta de elementos que ayuden a hacer más fácil el reto del programa.
Esta práctica es continuamente cuestionada, tanto por jugadores adultos, la prensa especializada e incluso instituciones estatales.
Años atrás, en 2017, la compañía EA enfrentó procesos legales en Hawái y en el Reino Unido por su sistema de microtransacciones en el juego Star Wars Battle Front 2.
Las autoridades las clasificaron como juegos de azar adictivos, dirigidos a menores de edad, porque los personajes más interesantes solo se podían conseguir pagando dinero real, cuando lo normal era que sean premios por jugar el juego. Aún así, no era garantía de que las “cajas” que se adquirían contuvieran al personaje.
Eso garantizó la muerte de El Escuadrón. Y ese solo fue el primero.
A mediados de año Sony sacó Concord, un juego con más de ocho años de desarrollo que murió a las pocas semanas de su salida, ya que llegó a un mercado saturado, el de los denominados shooters de héroes.
Asimismo, la guerra cultural entre los sectores más conservadores y los más liberales convirtió a los videojuegos en un nuevo campo de batalla. Para la derecha, los videojuegos se han vuelto más “woke” al incluir personajes femeninos, de la comunidad LGTBQ + o de otras etnias.
Por el otro lado, se cuestiona que la industria impuso estereotipos culturales y físicos imposibles, que impiden aceptación por grupos radicales.
Y está el costo. Actualmente un Play Station 5 está, en Bolivia, a más de mil dólares, aunque por contrabando se puede conseguir más barato. Los juegos, asimismo, cuestan entre 60 y 70 dólares, excluyendo a las ediciones especiales que pueden superar los 700.
Fue resaltado por la calidad de sus imágenes, la historia fiel a la novela El viaje al Oeste y su mecánica. Fue uno de los títulos más destacados de este año, tanto en ventas como por la recepción de la crítica especializada. FOTO: Mashable Sea
Pero, pese a todo, el entretenimiento tecnológico sigue pujante, mientras se trata de mejorar el modelo.