2025-01-03

Acusa a la gestión de Arias

El dueño de Kantutani niega que la tierra del cementerio Los Andes haya afectado en el deslizamiento de Llojeta

En la declaración, a la que Visión 360 accedió, Iturralde dijo que los ediles paceños deben ser investigados, por no aplicar un plan de mantenimiento entre abril y noviembre de 2024.

En su declaración informativa ante la Fiscalía, el empresario Luis Enrique Iturralde, representante legal y accionista principal de la Inmobiliaria Kantutani -firma propietaria del Cementerio Los Andes- acusó a la gestión del alcalde de La Paz, Iván Arias, por no realizar el mantenimiento y limpieza del río Pasajahuira. Según su criterio, esto provocó la acumulación de restos y basura, lo que luego generó el desborde de la lama que cubrió varias viviendas de Bajo Llojeta el 23 de noviembre.

Además, el empresario afirmó que la tierra que se deslizó del talud del Cementerio Los Andes, no fue la que dejó enterradas las casas, vehículos de vecinos y provocó la muerte de la niña de cinco años, Camila. No obstante, reconoció que su empresa construyó un embovedado sobre el río Pasajahuira sin autorización de La Paz y Achocalla, municipios entre los cuales existe un conflicto de límites, remarcó.

Culpa a la Alcaldía

“En su criterio, ¿cuáles han sido las causas del deslizamiento de tierra y mazamorra ocurrido en la zona de Bajo Llojeta, el pasado 23 de noviembre?”, fue la pregunta que le hicieron los investigadores policiales a Iturralde el día que prestó su declaración, vía virtual.

La respuesta del empresario fue: “Concretamente la falta de mantenimiento adecuado en el periodo del 6 de abril a noviembre como usualmente se hace cada año antes de la época de lluvia, logrando ver que los embovedados estén limpios de cualquier basura o escombro que impida el normal funcionamiento del agua del río para que llegue a este caso a un río mayor que es el Choqueyapu”, dijo en la primera parte de su respuesta el empresario, quien se encuentra en Perú, retenido hasta que se defina su retorno al país.

A continuación, subrayó el hecho de que existen viviendas construidas a los bordel del río, catalogado como un área de alto riesgo, de acuerdo a planos de la Alcaldía de La Paz, pero que esa misma instancia otorgó esos permisos. Además, señaló los malos hábitos de los vecinos de esa zona, por dejar basura, llantas y escombros de construcción en el borde del río, las que, en su criterio, también son usadas como taludes, para lograr mayores plataformas para sus viviendas.

Investigar a funcionarios

“Estos elementos normalmente deben ser investigados por el plan de prevención de la Alcaldía de La Paz, que se da en casos especificados de abril a noviembre: para limpiar bóvedas, hacer un mantenimiento del rio arriba, de manera que se determine si existen elementos naturales come arboles caídos, piedra deslizada naturalmente u otros elementos que provienen de la mano del hombre, como ser llantas ladrillos sueltos, material de construcción sueltos, e inclusive vehículos que son parqueados en áreas de alto riego, como ha sucedido en el lecho del río Pasajahuira, todos esos vehículos han terminado en la boca del embovedado del río Pasajahuira y del Choqueyapu”, aseveró Iturralde.

No fue tierra del cementerio

Asimismo, el accionista mayoritario de la Inmobiliaria Kantutani, aseveró que la tierra que se deslizó del talud del Cementerio Los Andes, recorrió 600 metros y que esta no afectó a las viviendas de la zona Santa Cecilia. Dijo que esto se puede demostrar por medio de las tomas satelitales de Google Maps y las fotografías de dron publicadas al día siguiente del deslizamiento.

“Que, en consecuencia, los deslizamientos de la zona de los Andes produjeron un lodo que se retuvo en los primeros 600 metros hasta el puente, sin causar daño a vecinos, ya que no hay casas ni nada (en esa área cercana al río)”, mencionó en su declaración el empresario.

Lama y lodo

Por otro lado, Iturralde sostuvo que hay una diferencia entre el “barro” que se generó por la tierra deslizada desde el Cementerio los Andes y la “lama”, que enterró 40 viviendas, vehículos y causó la muerte de la niña Camila.

“La segunda etapa de la inundación, quiero aclarar, en primera instancia que se encuentra a un kilómetro y medio de los deslizamientos, que es imposible (…) que ese lodo recorra desde el puente el Rosario 900 metros lineales, por una pendiente casi inexistente (…) está muy claro de que lo que llegó abajo es tierra con material lama, que forma parte de todo lo que el río arrasa y se convierte en un agua barro que al secarse queda la lama que es diferente al lodo, la parte de abajo tiene muy claro que ha sido la falta de mantenimiento, el propio alcalde (Arias) indica que en septiembre del 2021 hizo una inspección que es insuficiente. Que la cuenca del río Pasajahuira requiere en forma especial varios trabajos, uno la limpieza del embovedado, o retire todo material susceptible a que ingrese a la bóveda que es lo que ha sucedido”, manifestó Iturralde.

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