2025-01-08

Las medidas dependerán del rango de ingresos

Presupuesto, ahorros y deudas sanas; tips para mejorar las finanzas en 2025

Cada caso es diferente, pero si algo no puede faltar para mejorar sus finanzas personales es empezar con un presupuesto que le ayude a optimizar gastos e ingresos.

Hacer un presupuesto, ahorrar para contingencias y disminuir lo más posible las deudas son parte de algunos consejos para mejorar la salud financiera durante este 2025. Recuerde, no hay recetas mágicas, cada caso es diferente y dependerá del rango de ingresos.

Por ello, Visión 360 consultó a diferentes especialistas para obtener algunos consejos que podrían ayudarle a tener un mejor panorama. Sin duda estos serán útiles  en medio de la crisis económica que vive el país.


El director ejecutivo de Impulso 360 Grupo Consultor, Wálter Flores, señala que el primer paso para una buena salud financiera es realizar un presupuesto para saber cuánto ingreso tenemos, cuánto gastamos y si es que hay saldos que nos permitan un ahorro.

Para ahorrar se debe fijar un objetivo, analizar las posibilidades y mantener la motivación.    Foto: Ilustración IA

 

Desde Educación Financiera con PNL señalan que este es un paso importante, pero que debe ser tomado con calma para que no se convierta en una razón de agobio ni de malestar emocional o mental.

Para el analista económico Germán Molina, la capacidad de ahorros y por tanto de inversiones dependerá del rango de ingresos que tenga una persona o familia. Mientras que para el analista financiero Jaime Dunn, en tiempos de crisis la mejor inversión seguirán siendo los bienes inmuebles.

1. Haga un presupuesto 

“Lo principal es hacer un presupuesto para ver los ingresos y gastos. Aunque, cuando se es independiente, los ingresos suelen variar; lo que sí conocemos -sí o sí- es lo que tenemos que pagar; por ejemplo, servicios básicos, alquileres, alimentación, pensiones para estudio, entretenimiento, etc. Debemos registrar todo para saber cuánto necesitamos y si nos queda un saldo. Obviamente esto es más fácil si somos dependientes, porque sabemos cuánto nos pagan cada mes. Cuando el ingreso nos alcanza para pagar todas nuestras cuentas llegamos a lo que se llama el punto de equilibrio”, explicó Flores.

Desde Educación Financiera con PNL señalaron que se deben tener claros cuáles son los gastos necesarios indispensables y cuáles no para que, si fuera necesario, se haga una reducción. Se indicó que este presupuesto debe ser sostenible en el tiempo y que debe poder ser evaluado y modificado, de acuerdo con las necesidades.

“Un presupuesto sano y sostenible se basa en principios de simplicidad, flexibilidad y hasta conexión emocional con las metas. Las personas o familias deben saber qué quieren y no solo asustarse con la situación. Para ello es bueno ponerse una meta; hay que conversar, ver cómo queremos estar financiera y emocionalmente para el siguiente año, debemos definir nuestras prioridades”, se indicó.

Para conocer cómo ordenar este presupuesto hay varias fórmulas. Como ejemplo, Educación Financiera nos explica que la más común es en la que el 50% de los ingresos deben ser los gastos esenciales; el 30% pueden ser para deseos como salidas o entretenimiento, porque uno no puede privarse de todo, puesto que eso afecta a la salud mental y emocional. El 20% restante debe ir para el ahorro y la inversión.

Personas contando dinero en moneda boliviana.  Foto Ilustrativa Web

 

Pero debe quedar claro que cada caso es diferente y para la situación de cada persona o familia puede haber una distribución y medidas más adecuadas. Lo importante es tratar de cumplir las metas, festejarlas cuando se cumplen y hacer ajustes si es que lo requieren.

Por ejemplo, para el analista Germán Molina, las personas o familias que tienen un rango de ingresos de cero a 2.500 bolivianos les será muy difícil poder ahorrar. Señala que en este caso debe haber gastos estrictamente necesarios, para poder afrontar un nuevo aumento de precios.

“Sabemos  que este rango no es suficiente para cubrir las necesidades básicas, pero muchas familias del país tienen este tipo de ingreso. Se debe tener más cuidados en los gastos, deben ser los estrictamente necesarios. De otro modo pueden no tener suficientes ingresos para cubrir lo que puede venir en el futuro, como la elevación de precios, porque para 2025 se espera que la inflación vaya a subir”, manifestó.

2. Ahorre para las contingencias

Flores señala que si al hacer el presupuesto se ve que hay un saldo, este se puede destinar al ahorro y a la inversión. Debe quedar muy claro que ambas cosas son diferentes. Por lo general, el primero está destinado a algo específico; en cambio, el segundo implica una acción para generar más ingresos y en las que hay riesgos de perder.

“Es bueno tener un ahorro para contingencias, que nos cubra ante posibles eventualidades. Por ejemplo, ahora es común que las personas no tengan seguro de salud, por el  tipo de convenios laborales que hoy existen. Si es que tuviéramos un accidente o enfermamos, este ahorro nos ayudará a cubrir los gastos. Por eso es que si nos queda un saldo, una parte debe ser destinada a ese fondo de emergencia”, dijo Flores.

Si bien no hay un porcentaje determinado y en niveles de ingreso muy bajos no hay mucho margen para hacerlo, es recomendable ahorrar aunque sea en montos pequeños. Lo importante es la continuidad.

“Si la situación no permite ahorrar, el porcentaje se puede bajar. Se suele decir mientras más ganas, más gastas y es cierto; porque es difícil bajarse de los gastos ya adquiridos, pero es posible. Puede hacerse de manera sana, hablando con los involucrados. Así hay más posibilidad de éxito”, indicaron desde Educación Financiera.

Molina señaló que quienes tienen ingresos de 2.500 a 65.000 bolivianos, ya tienen posibilidades de ahorro. Dependiendo de en qué lugar del rango estén, habrá más posibilidades.

“Si hay mayor capacidad de ahorro, recuerde siempre tener una parte en moneda nacional. La otra, por ejemplo, puede estar en depósitos a plazo fijo en Unidades de Fomento a la Vivienda (UFV) con intereses. Es algo novedoso que apareció y que ayuda a no perder el valor adquisitivo del dinero. También existen los bonos navideños del Banco Central de Bolivia (BCB)”.

3. Reduzca sus deudas

“Si su saldo es mucho más abierto y nos da la posibilidad de hacer mayores movimientos o inversiones, lo primero es preguntarnos si tenemos deudas. Si hay deudas bancarias, después de cubrir los gastos y aportar al ahorro de emergencias, se debe pagar la deuda, aunque en partes. Aprovechando que la mayoría de las deudas bancarias son en bolivianos, se tiene la oportunidad de liquidar la deuda bancaria lo más antes posible. Esto se hace pagando la cuota y con el saldo, la deuda a capital”, manifestó Flores.

No toda deuda es mala, pero recuerde que esta debe ser manejable para ser sana.

La compra de bonos del BCB es una de las opciones de ahorro.   Foto: Archivo APG

 

4. Diversifique ingresos

En una economía cada vez más incierta, algo muy importante es tratar de diversificar los ingresos. Se debe tratar de que el ingreso fijo, sobre todo en el caso de los dependientes, no sea el único. Se puede pensar en emprender, pero que además sea en algo que le guste hacer.

“Hay personas que tienen un trabajo fijo, pero que a la vez tienen otra actividad que les gusta hacer. En este caso también debe hacer una distribución del tiempo que se dedica al trabajo fijo y el que vamos a dedicarle a nuestra actividad extra o nuestro emprendimiento, que debe apasionarnos. Esto nos ayudará a que si la empresa en la que estamos cierra o ya no nos requiere, tengamos un colchón que nos ayude”, indicó Flores.

5. Si se siente cómodo o cómoda, invierta

El analista Jaime Dunn señala que durante periodos de alta devaluación e inflación, como el que se vive en Bolivia, las inversiones más seguras incluyen a los bienes raíces, las UFV y el oro.

“Bienes raíces. Invertir en propiedades es considerado como seguro, ya que no solo protegen contra la devaluación, sino que también generan ingresos pasivos a través de alquileres y aumentan su valor con el tiempo”, explicó.

Otra de las posibilidades que menciona es un fondo de inversión en UFV. “Este tipo de fondo ajusta su rendimiento a la inflación, ayudando a preservar el poder adquisitivo”.

Para quienes deseen invertir en un activo diferente, está el oro. “Tradicionalmente, es visto como un refugio seguro, un mecanismo de protección patrimonial, que puede ofrecer protección contra la inflación y la devaluación”.

6. Infórmese sobre los criptoactivos

“Las criptomonedas, como mecanismo de protección patrimonial, son aconsejables, pero deben ser las stablecoins. Es decir, criptos que no cambian su precio frente al dólar”, aconsejó Dunn.

El Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi)  define al activo virtual como a una representación digital de un valor que se puede comercializar o transferir digitalmente. Indica que se puede utilizar para pagos o inversiones.

Las criptomonedas estables son otra opción.     Foto: Ilustración ABECOR

 

En Bolivia, a través de la Resolución de Directorio (RD) 082/2024 del Banco Central de Bolivia (BCB), se habilitó el uso de canales e Instrumentos Electrónicos de Pago (IEP) para operaciones de compra y venta de los activos virtuales.

De forma general, el BCB divide a los activos virtuales en los respaldados y no respaldados. Los activos virtuales respaldados o stablecoins son los que mantienen su valor estable porque están protegidos en relación con algún activo de referencia, por ejemplo el dólar estadounidense o el oro.

7.  Seguros como opción

Otra de las opciones que puede tomar en cuenta es la de adquirir seguros, ya sea para su salud, de vida o para parte de su patrimonio. Dependiendo de su situación, hay una serie de seguros que pueden darle tranquilidad. 

Si tiene deudas en los bancos, trate de pagar la cuota y el capital.     Foto: Archivo APG

 

Retos y hábitos para ahorrar de forma divertida, desde  1.000 hasta 20.000 bolivianos

Ahorrar y adquirir el hábito no tiene por qué ser una carga pesada, puede ser divertida y hasta lúdica. En redes sociales, especialmente en TikTok, hay decenas de retos para todo tipo de montos y capacidad. Algunas cuentas incluso ponen  a la venta alcancías y planillas personalizadas acorde a la cantidad de dinero que se quiere ahorrar. En Bolivia, Dalcancías.bo es una de las cuentas.

Pero para que todo ahorro funcione, hay al menos tres tips que da Dalcancías.bo. El primero es definir para qué se usará lo ahorrado. Esto permitirá tener la motivación necesaria durante el proceso.

El segundo es definir un plan de ahorros. Este debe estar de acuerdo con las posibilidades de quien decide ahorrar; se debe ser consciente no solo del monto que queremos conseguir, sino de los montos diarios que podremos aportar para que este se cumpla.

Y un tercer consejo es tener una alcancía o envase para guardar el dinero que a uno le guste. Si esta es personalizada, seguro que aportará a la motivación. Las alcancías transparentes son buena opción, pues uno ve el avance.

Una de las alcancías ofrecidas por Dalcancías.bo.   Foto: Captura.

 

Ahora que ya cumplió con estos tres tips, y tiene claro el objetivo y el monto que desea y puede ahorrar, puede empezar a hacerlo. Para ello hay diferentes estrategias.

Una de las más populares es la de los retos anuales para ahorrar todo tipo de cantidades. Esta consiste en ir poniendo a una alcancía -un sobre o el envase de su preferencia- pequeños y diferentes montos de manera diaria. Para ello se cuenta con una planilla que tiene casillas para cada día.

Para llevar el control, cada vez que se cumple con un monto determinado, se tacha o pinta la casilla que le corresponde en la planilla. Al final todo el registro debe quedar sin espacios en blanco.

Por ejemplo, el reto más sencillo es el de 1.380 bolivianos al año. Para ello se debe contar con una plantilla con 12 grupos de 30 recuadritos. No lleva fechas pero sí días, por lo que se puede empezar en cualquier momento y se utilizará todo un año.

Una de las planillas para los retos anuales.    Foto: Captura

 

Cada día tendrá un monto: los lunes 1 boliviano, los martes 2, los miércoles 3, los jueves 4, los viernes 5, los sábados 6 y los domingos 7,  este día con el monto más alto. Cada día debe cumplirse con ese monto y luego tachar la casilla que le corresponde. Con este método, a la semana podrá ahorrar 28 bolivianos, al mes 115 y al año, 1.380.

Para este método, Dalcancías.bo ofrece planillas ya hechas.Los montos de ahorro son variados y pueden ser desde los mil bolivianos para adelante. También se ofrecen las alcancías.

Pero para quienes les es más difícil y quieren empezar por algo pequeño, que fomente la constancia, está el ahorro de las monedas o “ahorrar sin querer ahorrar”. En este caso se requiere solo una alcancía.

Para ello basta con que cada vez que regrese a  casa de la universidad, la calle, el trabajo u otra actividad, ponga en la alcancía las moneditas que tenga en el bolsillo. Este proceso debe hacerse de forma diaria. En el tiempo se dará cuenta que lo acumulado es más de lo que creía.  

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