El más ganador
Eduardo Villegas: “Vamos a luchar por la séptima corona”
Eduardo Villegas Cámara vuelve a la acción en la División Profesional y lo hará en su tercer ciclo en filas de Always Ready.
El DT más ganador en el fútbol boliviano va por su séptimo título, que lo pondría en un sitial difícil de superar, por un buen tiempo, por otros entrenadores.
¿Cómo ve este tercer ciclo que le va a tocar encarar en Always Ready?
Veo algo importante, veo una madurez deportiva, futbolística, administrativa y dirigencial; aquello me hace ser más optimista y avizorar buenos resultados, después el tiempo lo dirá; pero me siento muy fortalecido, muy bendecido, es un reto lindo e importante y por supuesto que con objetivos muy altos.
La política del club en los últimos dos años ha sido jugar con jóvenes. ¿Va a apuntar por el mismo camino?
Desde luego, ese es el proyecto, es algo que nosotros mismos habíamos pensado que se debería hacer hace mucho tiempo en la Selección boliviana, desde el 2010 y hoy se está pudiendo ejecutar en Always Ready la selección para ir por partes y que creo que muchos clubes también lo están haciendo; eso es saludable, es positivo, es bueno y creo que nos va a beneficiar muchísimo.
Desde su época de jugador, recuerdo una frase de Luis Galarza que decía: “Los jóvenes ganan partidos; los viejos, títulos”. ¿Va a tener ese equilibrio Always Ready 2025, con jugadores de experiencia?
Linda frase, muy cierta, porque en 1986 habíamos llegado a The Strongest un grupo de jugadores importantes a esa gran camada de jugadores experimentados; el club no salía campeón desde 1977, y en el 86 en esa mezcla claramente de experiencia y juventud, que no sé si fue pensada o si alguien la planificó, provocó que se logre un campeonato en el 86 y muy rápidamente en el 89 otra vez, casi con la misma gente; entonces esa frase y esos aspectos son los que queremos repetir. Tenemos muchos jóvenes que ya tienen un recorrido importante, pero tampoco todos son tiernitos, pese a su juventud ya tienen un recorrido importante en Always Ready y que sumado a algunos jugadores de experiencia, creo que podemos lograr un rendimiento alto, óptimo y que nos permita ser protagonistas en el torneo.
¿Cómo recuperar esa imbatibilidad que tenía el millonario en Villa Ingenio y que la perdió en el último semestre?
Los equipos, los clubes, los jugadores, los entrenadores, siempre le van buscando la vuelta a todos los escenarios. Nosotros hace años no podíamos jugar en Warnes a las tres de la tarde, en Montero o en Santa Cruz tampoco; pero hoy día le hemos encontrado la vuelta para poder jugar bien ahí también y en esos horarios; hay que hidratarse, hay que trabajar sin hacer demasiados desgastes en conducir la pelota; hay muchos aspectos, como también se suscitan situaciones similares en la altitud. Nosotros debemos cuidar y hacer hincapié en el sentido de que los rivales ya tienen cierta experiencia de jugar en El Alto.
Este año Always no tendrá Copa internacional. ¿Le gusta la idea de jugar uno solo o se inclina por dos torneos?
Me gusta más cuando hay dos torneos, hay mayor competitividad; uno solo largo como que se torna un tanto aburrido y las expectativas en algunos casos se van cortando muy pronto. Entonces considero que dos torneos desde mi punto de vista sería lo ideal, pero obviamente también es una decisión de competencias y, por supuesto, de la dirigencia del fútbol en general.
En un torneo largo, ¿las billeteras grandes como las de Bolívar marcan diferencia?
Sí, desde luego, ese factor siempre es preponderante en el fútbol boliviano, y creo que en general en muchos otros países. Es bueno manifestar aquello de la billetera, porque nosotros en algún momento salimos campeones en el Universitario de Sucre, en el 2008, con el presupuesto más bajo y me animo a decir por ahí alguna cifra, no es exacta, pero creo que estaba rondando los 50 mil, 60 mil dólares al mes. Entonces, no es para querer quedar mal ni bien ni nada, es simplemente una cifra que se manejó en esas épocas y que provocó lo que provocó; no siempre la billetera hace que logres resultados favorables. Solo como ejemplo, sé que hay clubes que gastan bien lo mucho o poco que tienen y otros que gastan mal lo mucho o poco que tienen también y por eso los inconvenientes que se dan en general en muchos clubes del fútbol boliviano.
A propósito de títulos, continúa siendo desde hace una década el DT más ganador en Bolivia con seis campeonatos, ¿está duro conseguir el séptimo?
Está duro, siempre es duro, el primero fue duro, el segundo también. Siempre ha sido duro, siempre ha sido muy esforzado, muy sacrificado, pero siempre hemos procurado estar en las instancias importantes y en finales. Al margen de esos seis títulos, en cuatro ocasiones hemos llegado al subcampeonato, o sea quiere decir que hemos estado en diez ocasiones con posibilidades de lograr el campeonato. Ese dato también para mí es importante, porque por ahí la gente no sabe y cuando eres segundo ya nadie le da bola a esa posición.
Festejar seis títulos ha sido una etapa linda, buena, que yo la he disfrutado y la estoy disfrutando todavía, y me está motivando a procurar el siguiente, que estoy seguro va a llegar. Será duro, pero la vamos a luchar para buscar esa séptima corona.
¿Cómo ha visto la promoción de los nuevos técnicos bolivianos en los últimos años? ¿Hay casos que le han llamado la atención?
Siempre estamos mirando el trabajo de los entrenadores. En los equipos vemos técnicos jóvenes que tienen sus capacidades, sus cualidades y ha habido importantes apariciones. Creo que Marcelo Robledo ha marcado una línea importante desde que es entrenador; de hecho, ha salido campeón con Independiente Petrolero y hay otros como el entrenador de Oriente Petrolero, Leonardo Justiniano, que ha demostrado que ha podido ir encontrando un equipo adecuado, ideal y bueno. Después estamos los que hemos empezado un poquito antes, que seguimos en la lucha y que estamos sosteniendo un nivel intermedio, porque tampoco tenemos a entrenadores extranjeros que hayan marcado una gran diferencia acá en Bolivia; todos los que han venido han sido intermedios, no ha habido alguien que como en otras épocas nos hayan dejado una escuela, una idea, realmente, altamente positiva.
¿Aún hay cuerda para rato como técnico?
Sí, de eso estoy seguro, uno va viendo y va avanzando en los años y obviamente hay un desgaste y un estrés en ese sentido; pero también hay una alta importancia en el tema psicológico, en el tema de aprendizaje mayor. Yo creo que el aprendizaje que lo hemos hecho lo vamos plasmando de mejor manera cuando van pasando los años; hay mayor experiencia y eso nos ayuda a poder plasmarlo de mejor manera ahora en los clubes donde estamos trabajando.
“En la final de 1986 pasé de ser petrolerista a stronguista”
Con solo 19 años, Eduardo Villegas comenzó a jugar en la entonces Liga, en Petrolero de Cochabamba. “Extraño esa época, a mí siempre me ha gustado jugar; recuerdo aquellas épocas con mucho sentimiento de nostalgia; pero de felicidad, de agradecimiento, de todo lo que he vivido, ha sido realmente muy bueno”.
¿Fue difícil ocupar el lugar de Eduardo Angulo cuando llegas a The Strongest?
Muy duro, porque Eduardo había dejado una vara muy alta, era realmente un gran jugador, yo lo miraba en la poca televisión que había en esa época y veía, pues, a un hombre aguerrido que se comía la cancha que contenía, que cortaba el juego del rival, y, bueno, no tenía mucho gol, esa es la realidad. Quizás a mí lo que me ha marcado un poquito más la diferencia es de que yo también hacía goles y hacía pases de gol.
El gol en la final con Blooming (1986), ¿es el más importante de tu carrera?
Sin lugar a dudas, fue un gol espectacular, además una volea de zurda que no la practicaba demasiado; algunas veces sí le pegaba, le pegaba, pero nunca de esa manera y me salió realmente fantástico, maravilloso. Hubo una conexión desde esa época con el hincha stronguista que creo que perdura hasta ahora. Desde aquel año yo cambio de ser petrolerista y paso a ser stronguista.
¿El Preolímpico de 1987 habrá sido tu nivel más alto en una Selección boliviana?
Sí, yo creo que ha sido el nivel más alto, yo me sentía muy bien, era el líder del equipo; me dio esa confianza y esa posibilidad el entrenador (Nito Veiga). Ha sido un nivel muy lindo, muy bueno, me había elogiado mucho la prensa internacional y a raíz de eso es que hubo algunas conversaciones de poder salir del país a algún club del extranjero, pero infelizmente no se dio, porque la verdad que no teníamos un representante, alguien que pueda generar esas posibilidades; no tuvimos esa suerte; pero, bueno, igualmente gracias por recordarme, porque en verdad ha sido la mejor etapa de mi carrera futbolística.