2025-02-03

Fronteras

La harina y la devaluación reflotan el comercio con Argentina en Yacuiba

En la fronteriza localidad de Pocitos, los comercios volvieron a “cotizar” sus productos en pesos argentinos.

Comerciantes y bagalleros de la población de San José de Pocitos (Yacuiba) en la frontera con Argentina señalaron que nuevamente ciudadanos de ese país cruzan masivamente desde Salvador Mazza, para comprar sus productos en Bolivia. Señalan dos motivos para el reflote de la actividad comercial: La devaluación del boliviano y la importación de harina.

La actividad en la localidad fronteriza es intensa, en especial, en la feria “sabatina”, donde los comerciantes ambulantes toman las calles, donde venden todo tipo de productos, entre ellos ropa usada. Sobre el mismo puente internacional, hileras interminables de bagalleros van y vienen  y están generando nuevamente los recursos necesarios para alimentar a sus familias.

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Según una publicación del diario El País, unos 600 bagalleros diariamente trasladan una cantidad indeterminada de harina de trigo, que, sin embargo, reconocen como su principal producto de importación. “Más de 2.000 personas, entre taxistas, refresqueros, vendedores de alimentos y muchos otros dependen de esta actividad”, afirma Juan Carlos Llanque, presidente de la Asociación de Bagalleros 27 de Mayo.

El Decreto Supremo 5195, de importación de trigo y harina de trigo, sin gravamen arancelario, aprobado el 14 de agosto de 2024, y recientemente extendido hasta el 31 de agosto de este año, es el principal motivo de la recuperación del sector, según explica su dirigente.

“Estamos muy contentos que este decreto se haya extendido, y de esta manera permita asegurar una fuente de empleo a tantas familias”, manifestó.

Pese a esto, advierte que el intercambio comercial trae su riesgo, ya que una variación en la cotización del peso argentino, frente al boliviano, puede hacer que el producto adquirido, se abarate, o encarezca.

Similar opinión tiene Ruperto Baldiviezo, presidente de la Federación de Gremiales de San José de Pocitos, quien explica que los comerciantes prefieren cambiar sus pesos, en las casas de cambio, el mismo día en que los reciben. El peso suele fluctuar entre 0,80, y 0,90, por lo que una variación puede beneficiar o afectar al vendedor, según explica.

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“Hace tiempo que no vemos dólares”, responde el dirigente sobre la divisa, y asegura que la escasez afecta a sus proveedores, quienes luego les ofrecen los productos más caros. La Federación aglutina cerca de 2.000 comerciantes, distribuidos en 15 asociaciones. “Y esto solo en San José de Pocitos, sin contar Yacuiba. La familia gremial es grande, y una fuente importante de ingresos, ante la falta de empleo”, añadió.

El concejal opositor Daniel Requena afirma que, aunque no se tienen datos exactos, se considera al comercio como la principal actividad económica de un municipio que tiene una población de más de 97 mil habitantes, según el censo de 2024.

“En su mayor parte el comercio es informal. Se debe a que el Gobierno Municipal de Yacuiba no cuenta con una planificación, o proyección en torno a ofertar o promocionar todo lo que los bolivianos podemos ofrecer al vecino país”, aseguró.

Juan Carlos Rodas, comerciante y dirigente, reconoce el notable incremento en las ventas de los últimos meses, que vincula al reciente ascenso al poder del presidente argentino Javier Milei.

“Los argentinos ahora tienen más confianza porque sienten que su moneda es más estable, al contrario de la nuestra que se está devaluando. Sin nuestros vecinos estaría muerto el comercio, ya que ellos compran prácticamente el 100% de nuestras ventas”, aseguró.

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“De nuestras autoridades qué podemos esperar”, cuestionó, al momento de señalar que, uno de sus pedidos históricos fue el establecimiento de una Zona Franca, cuyo marco legal existe, pero que nunca logró consolidarse, pese a la bonanza económica que se manejó años atrás.

Claudia Pacheco, presidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, apuntó que, Bolivia importa alrededor del 70% de la harina que necesita para abastecer su mercado interno, y consideró que, ahora que se liberó el pago arancelario, podría aprovecharse para que los importadores se registren, y contribuyan con un impuesto mínimo.

También destacó la importancia de avanzar, y consolidar una zona franca en esta región, ya que sería vital para garantizarle dinamismo a la frontera.

Sobre la situación de la moneda, manifestó que, mientras los argentinos, y ciudadanos de países vecinos se benefician, nosotros nos perjudicamos. “Porque hay una devaluación de facto, que el Gobierno, no reconoce por el contexto electoral.

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