Palmasola
Tres acusados de ser cómplices en el asesinato de Aldunate son enviados a la cárcel; uno de ellos es hermano del exchofer de Marset
Cristian R. D., Dila S. M. y H. O. fueron enviados a prisión por 36 meses, acusados de asesinato en el grado de complicidad del capitán de la Policía, José Carlos Aldunate. El primer detenido es hermano de Eric Rueda Dávalos, quien era chofer del narcotraficante Sebastián Marset y en la actualidad está prófugo, según la investigación.
Los acusados guardarán detención preventiva por 180 días en la cárcel de Palmasola, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, de acuerdo con las autoridades.
Según la investigación, Cristian R. D. admitió que por instrucción de su hermano compró el vehículo en el que los sicarios se trasladaron para cometer el crimen. Su esposa, otra de las detenidas, registró el motorizado a su nombre, reportó Unitel.
Durante los operativos, el Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI) de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) encontró el vehículo que presuntamente fue utilizado por los agresores, información que está en proceso de confirmación.
Además, se investiga la posible vinculación de los aprehendidos con organizaciones criminales, incluyendo una posible conexión con el clan del narcotraficante uruguayo prófugo, Sebastián Marset.
El capitán Aldunate fue asesinado el 19 de febrero, cuando dos sicarios lo interceptaron y le dispararon mientras salía del garaje de su vivienda en el barrio Cordecruz de la capital cruceña.
El oficial vivía en ese inmueble con su esposa, quien también es capitán de la Policía, su hija de cuatro años y otros familiares. La Fiscalía ya ejecutó una requisa en esa casa el martes, cinco días después del ataque armado al oficial.
Además, en el contexto de las indagaciones, se relevó del cargo al jefe del Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI), quien había asumido la responsabilidad técnica de resolver este caso que fue calificado por el viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, como “un ataque al Estado” del crimen organizado. La Fiscalía sostuvo que todo fue debidamente planificado.