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Industriales advierten que más de 40 mil unidades productivas están afectadas por falta de diésel, piden una cumbre
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) advirtió el lunes que más de 40 mil unidades productivas están afectadas por la falta de diésel y gasolina, por lo que señala la urgencia de convocar a una cumbre pública-privada para encontrar soluciones a la escasez. También tiene impacto en 600 mil empleos.
Señala que esto obstaculiza el transporte de materia prima, bienes intermedios, bienes de capital y productos finales industriales, perjudicando la cadena logística. Además, indica que disminuye de manera significativa la flota de camiones y unidades de transporte que circulan por vía carretera con productos industriales.
Según la CNI, la severa escasez de hidrocarburos no solo obstaculiza el abastecimiento de las familias bolivianas y las exportaciones, sino que también pone en riesgo la seguridad alimentaria y la estabilidad social del país.
Es por eso que la cámara ante la crítica falta de diésel y gasolina que afecta al sector productivo, a la cadena logística y el transporte, y que fue reconocida por la ministra María Nela Prada, manifiesta la necesidad urgente de convocar a una cumbre productiva pública-privad para encontrar soluciones a la crisis económica y energética. Alerta que esto puede desencadenar en una severa crisis alimentaria.
Añade que en el marco de este evento, los órganos Ejecutivo y Legislativo deben considerar la aprobación e implementación de una nueva Ley de Hidrocarburos y Ley de Inversiones, además de políticas públicas enfocadas en la reactivación económica.
El analista económico German Molina señaló que la falta de diésel y gasolina tiene impactos en diferentes sectores y actividades en función a la labor que desempeña. “Se genera un efecto en cadena que va a afectar a cada una de las actividades en sus ingresos y puede por ejemplo generar incumplimiento de las obligaciones con los bancos, sueldos, multas por exportaciones”, alertó.
Añadió que esto derivará en una escasez de alimentos, de bienes manufacturados y un alza de precios que pueden provocar que la inflación alcance dos dígitos este año. "Hay tres tipos de precios, los atrasados que aún no se enteran de lo que está pasando con la economía, los precios presentes que se ajustan con la información del día y los precios futuros, que son aquellos que generan expectativas de que más adelante subirán más”, puntualizó Molina.
Para el economista está en manos del Gobierno la solución a la escasez de combustible, ya que la estatal YPFB, tiene el monopolio de la producción y la comercialización. “El Gobierno debe decir la verdad de lo que ocurre, el problema de fondo es que no hay dólares suficientes para cancelar a los proveedores del diésel y gasolina”, subrayó.