Por pugnas del MAS
Asamblea Departamental de Potosí aún no trata ley de emergencia pese a que 85% de los municipios emitió dicha resolución
La Asamblea Legislativa Departamental de Potosí no trata el proyecto de ley para declarar emergencia departamental, pese a que el 85% de los municipios se declaró en emergencia (35 de 41 gobiernos municipales), con más de 27.000 familias afectadas por las riadas e inundaciones provocadas por las lluvias, según informó a Visión 360 la asambleísta de Unidad Nacional (UN), Azucena Fuertes.
“No hay la predisposición política de la asamblea departamental, que está controlada por el MAS, con 24 de 32 asambleístas, presumo que son sus pugnas internas, entre “evistas” y “arcistas”, lo que distrae a los asambleístas y lamento que no hay una respuesta al proyecto de ley que he presentado ante la presidenta de la Asamblea (Ximena Paillo), quien es del municipio de Llallagua”, declaró Fuertes en contacto con este medio.
La asambleíta presentó el proyecto de ley para que la Gobernación de Potosí declare emergencia departamental, el lunes, un día después de que los desechos tóxicos que estaban acumulados en diques de cola, cerca de la laguna Kenko, en el distrito minero de Catavi del municipio de Llallagua colapsaron y arrasaron con 70% de las casas de la comunidad Andavilque.
Fuertes afirmó que, el lunes, el Legislativo Departamental solo trató la aprobación de proyectos para la construcción de canchas de césped sintético. Criticó que pese a tener un presupuesto de más de mil millones de bolivianos estos recursos no sean utilizados para proyectos estratégicos.
Andavilque
Una evaluación preliminar de la Alcaldía de Llallagua señala que se ha confirmado que una persona de la tercera edad perdió la vida; la víctima fue identificada como Agapito Reyes Huaytari. Asimismo, se conoce que hay otra persona desaparecida y que son 45 casas afectadas que presentan riesgo de desplome, además que una gran cantidad de animales de granja quedaron sepultados bajo la lama.
En ese contexto, Fuertes recalcó que en el caso de Andavilque, se debe declarar desastre ambiental, debido a que los daños causados en el área, sobre unos 50 kilómetros cuadrados, son irreversibles. Esta catástrofe no puede ser comparada con los perjuicios provocados por eventos naturales como una granizada, lluvias o sequía.
Por otra parte, la asambleísta reclamó la falta de respuesta de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), la cual tenía a su cargo el mantenimiento de los diques que contenían estos pasivos ambientales. El alcalde de Andavilque, Adalid Aguilar, confirmó que los pobladores que antes eran contratados por la estatal minera, no fueron convocados desde 2024 para realizar el mantenimiento del terreno en la época de lluvias.
Se conoce que en Andavilque se mantiene un contingente militar, con el fin de continuar con la evacuación de los pobladores, el rescate de animales y objetos de valor de las casas inundadas por el lodo. Asimismo, comisiones del Ministerio de Obras Públicas y del Viceministerio de Densa Civil se presentaron para evaluar los daños y entregar víveres, herramientas, frazadas y otros insumos de primera necesidad.