2025-03-24

La Tribuna

No hay que ser exitistas, pero tampoco conformistas

Nos tenemos que jugar con Venezuela, y probablemente con Perú y Chile, ese séptimo lugar del repechaje, pero el verdadero objetivo es el Mundial de 2030

La alegría en el país y el exitismo por esta selección de Óscar Villegas es muy grande por las serias posibilidades de clasificarse al Mundial de 2026, pero no deberíamos perder el norte de lo que se quiere con estos muchachos, con estos jóvenes, sino que se apunta a tener una buena base de jugadores para el Mundial de 2030.

Lo que se quiere no está apuntando precisamente a una clasificación inmediata al próximo Mundial, nunca se ha pensado en eso.

Ahora, como estamos muy acostumbrados a un exitismo natural y normal, en el cual vivimos, no solamente en Bolivia, sino que en el mundo del fútbol es así, el tener las posibilidades te da a entender que puedes ir al Mundial.

El partido del martes con Uruguay es clave para el séptimo lugar. Creo que seis selecciones ya están en la Copa del Mundo y nos tenemos que jugar con Venezuela, y probablemente con Perú y Chile, ese séptimo lugar, pero no caigamos en el exitismo de que si no se lo hace es un fracaso, sabiendo que el objetivo no es a un futuro inmediato, sino a mediano y largo plazo.

Cuando se llama a Óscar Villegas para un proyecto, no es decir vamos al Mundial, sino en pensar incluso a 10 años.

Ahora, que se ha ganado partidos consecutivos, es espéctateme, sí es una alegría, sí es una coyuntura distinta a la que pensamos después de lo que pasó en la Copa América de Estados Unidos, pero pase lo que pase no es un fracaso, para nada, aunque no se vaya al Mundial.

Este es un proceso en el que debe seguir Villegas. Óscar, para muchos, debe tener sus errores, y hay que entender que este cuerpo técnico trabaja a futuro y está en un presente que nos ha dado resultados.

De esta selección me gusta que vaya teniendo experiencias, tanto de alegría como de derrota, es lo que hace el cuerpo técnico, sabe trabajar con la victoria y la derrota, sabe cómo equilibrar, y ese trabajo, más que el futbolístico que se ve en cancha, es en que los chicos vayan madurando.

Lo que se trabaja con los jóvenes servirá a futuro, mucho más allá de lo que se hace en el campo de juego, el trabajo que se hace es inteligente en la actualidad de los chicos.

No hay que ser exitistas, pero tampoco conformistas y pase lo que pase el martes, ojalá que ganemos, vamos a dar pelea hasta la última fecha.

Honestamente, soy feliz llegando hasta la última fecha de esta eliminatoria con esas posibilidades de competir como séptimos y si vamos al repechaje, estoy seguro que vamos a ir al Mundial.

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