De luto
Lizandro “Chicho” Navarro, hincha número uno de Bolívar, fallece a los 99 años
Sports 360 / La Paz
A solo cuatro días de que el Club Bolívar cumpla su Centenario, Lizandro “Chicho” Navarro, hincha número uno de la Academia, falleció este martes a la edad de 99 años en La Paz.
La institución celeste se encuentra de luto por el deceso de su máximo aficionado, que estaba muy cerca de ver cumplir 100 años al club de sus amores.
“Mi papi falleció a las 17.05”, dijo escuetamente a Sports 360 su hijo, que también es conocido como Chicho.
Mientras que Sergio Navarro, nieto de Lizandro, indicó que “le ha faltado poquito para ver el Centenario de su Bolívar”.
“Chicho” ya se encontraba delicado de salud y en los últimos días estuvo internado en la Clínica Nuestra Señora de La Paz.
En las siguientes horas la familia dará a conocer el lugar donde sus restos serán velados.
Desde niño
Nació en la sede de Gobierno el 26 de noviembre de 1925, siete meses después de la fundación de su querido Bolívar.
A sus siete años vio su primer partido de la Academia gracias a su padre y desde ese instante nació su pasión y cariño por la Academia.
Sin embargo, fue a sus 15 años cuando se enamoró mucho más de Bolívar, ya que pudo conocer a futbolistas y dirigentes.
“A los 15 años empezó a trabajar en la librería e imprenta de Armando Gamarra, en aquel momento presidente del club Bolívar. Gracias a ello conoció a los futbolistas y colaboró con la organización de los entrenamientos del equipo tres veces a la semana en el estadio Andrade —ahora Obrero—. Era una especie de wawa, dice y agrega: ‘Al principio era un metete. Con el tiempo empecé a ir a los partidos, me hice amigo de los jugadores y pasaba más tiempo con el equipo, hasta que me hice socio a los 16 o 17 años’", señala una publicación del diario Página Siete.
Con el pasar del tiempo se convirtió en el hincha número uno de Bolívar y formó un grupo junto a otros amigos, en su mayoría profesores de educación física, que siempre asistían a los partidos de fútbol los domingos.
“Así nació una fraternidad integrada, entre otros personajes, por el legendario hincha aurinegro Raúl “Chupa” Riveros, Alfredo Orozco (Pollo), Wálter Aguirre e Israel Prieto, con el objetivo de que, sin importar el equipo al que pertenecieran, todos debían apoyar incondicionalmente a la Selección nacional”, indica una nota de Página Siete.
Con “Chupa” Riveros
Tuvo una buena amistad con “Chupa” Riveros, el hincha número uno de The Strongest que falleció en 2006.
Pese a que apoyaban a los grandes rivales del país su amistad creció e incluso iban juntos al estadio a presenciar el clásico paceño. Asistían uniformados con los colores de sus respectivos equipos.
“Con el ‘Chupa’ marcamos historia en la curva sur del viejo estadio (Hernando) Siles. En los 60, 70, éramos los únicos uniformados de stronguista y de bolivarista y teníamos algunas cervecitas de contrabando. Cuando metía gol Bolívar él me felicitaba y abrazaba, ‘felicidades, salud!’, y cuando era al revés yo hacía lo mismo”, declaraba Navarro al diario La Razón.
"Hacíamos que la gente vibre y apoye a su equipo, pero al final del partido, con el ‘Chupa’ nos íbamos tundiquis (chispeados) juntos del brazo, caminando por la Camacho y la gente nos observaba con curiosidad y después con familiaridad y aprecio. Hacía tanto frío que llegábamos a nuestras casas sanos”, recordaba.
También pudo conocer a futbolistas de talla mundial como el argentino Diego Armando Maradona y el brasileño Pelé.
Las dos facetas
“Chicho” vivió los momentos más importantes de Bolívar, como el descenso que tuvo el club en 1964, el regreso a la máxima categoría en 1966 y el fallecimiento de don Mario Mercado Vaca Guzmán, considerado por muchos como el mejor presidente de la institución celeste.
Entre las alegrías, vio de primera mano el primer título que se logró en 1932 por el amateurismo, el subcampeonato de la Copa Sudamericana 2004, en la que cayó en la final ante el argentino Boca Juniors (2-1), y las semifinales de la Libertadores en 2014.
Cuando tenía la oportunidad visitaba al primer plantel en el antiguo estadio de Tembladerani y lo hacía con ganas de conocer a los jugadores del momento.
“El Bolívar es mi vida, por el equipo sigo viviendo. Ya tengo 93 años, pero este club es mi vida. ¡Viva el Bolívar. Campeones cuando nos da la gana”, dijo llorando en 2018, según publicó Pagina Siete.
El Bo-bo-bo, li-li-li, via-via-via
Un aspecto por el que es muy recordado tiene que ver con la Selección nacional, pues fue uno de los fundadores de la barra que creó el famoso grito de apoyo: Bo-bo-bo, li-li-li, via-via-via.
"En 1957 o 1958 llegó la selección de Chile a jugar contra Bolivia. Fue en uno de esos momentos en que junto a José Paz Antezana, David Fernández y los otros nos pusimos a idear una frase de apoyo al equipo. En ese partido surgió el Bo-bo-bo, li-li-li, via-via-via. Viva Bolivia toda la vida, con su Litoral", declaraba don “Chicho” a Página Siete en una pasada edición.
En 1963 se hizo conocer ese grito de aliento con el Sudamericano que se disputó en el país y que conquistó Bolivia, único título a nivel de selecciones que se tiene y que hoy en día es la Copa América.
“Durante el partido contra Ecuador, con la ayuda de la Agencia de Viajes Copacabana y sin pedir permiso a ‘absolutamente nadie’, hicieron imprimir 400.000 volantes con la frase que habían creado dividiéndolos en colores. Repartieron 100.000 de color rojo en la curva norte, el mismo número en amarillo para general, el verde para la curva sur y el blanco para preferencia”, explicó el medio impreso.
“Cada uno de ellos alentó desde un punto estratégico a que el público gritara junto a ellos. El esfuerzo valió la pena, pues la multitud congregada respondió y emocionada como nunca alzó la voz gritando "¡Bo-bo-bo!..". A partir de entonces se convirtió en el grito de guerra de una Selección que ganó el campeonato. ‘Era una emoción indescriptible, como para llorar’”.
Ese grupo de hinchas también impuso la cueca Viva mi Patria Bolivia en los partidos y que se popularizó en 1993 por las eliminatorias rumbo al Mundial de Estados Unidos 1994, torneo al que se clasificó la Verde con la generación dorada de futbolistas que tenía en ese entonces.