2025-04-21

Mercado

Pese a la crisis y sobrecostos, la industria farmacéutica garantiza la producción de medicamentos

Empresarios alertan que los altos precios de las materias primas amenazan la sostenibilidad del sector.

La Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (Cifabol) dijo este lunes que a pesar del complejo panorama económico que atraviesa el país, con escasez de dólares, falta de combustibles y un creciente riesgo país nivel internacional, "la industria farmacéutica continúa produciendo medicamentos para la población boliviana, pese a que enfrenta múltiples sobrecostos que amenazan su sostenibilidad".

“Actualmente, uno de los principales desafíos que enfrentan es el incremento del costo en la adquisición de materias primas, las cuales provienen en su mayoría de China e India. La combinación del alza de precios, los fletes internacionales y las trabas logísticas como los cierres de fronteras o demoras portuarias, provocan una considerable presión en los costos de producción”, indicó la Cámara mediante un comunicado.

A esa situación se suma el encarecimiento del transporte y las complicaciones logísticas para importar estos insumos.

Esta industria, destacaron, “se enfrenta a un escenario de sobrecostos críticos en cada etapa del proceso, desde la adquisición de materias primas hasta la distribución final del medicamento”, aunque anunció que “siguen trabajando sin interrupciones para atender las necesidades de salud de las y los bolivianos”.

“No se puede dejar de señalar lo complicado de enfrentar una dependencia superior al 90% de materias primas que vienen del exterior y los pagos que deben efectuarse en dólares a los proveedores, gestión que se ha venido complicando desde finales de 2023", manifestó el gerente de Cifabol, Josip Lino, citado en el pronunciamiento.

Según antecedentes que cita esa asociación, desde la pandemia, los costos logísticos y de transporte se han disparado, y al no contar con salida soberana al mar, las industrias deben asumir gastos adicionales al depender de infraestructuras de transporte y servicios portuarios de terceros países.

“También está el elevado riesgo país, que redujo la confianza de proveedores internacionales. Muchos de ellos exigen ahora pagos adelantados o al contado, ante la incertidumbre que representa Bolivia como mercado”, señala. Según el Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI), elaborado por JP Morgan, Bolivia se posiciona como el segundo país con mayor riesgo en la región, solo por detrás de Venezuela.

Lino insistió que “la escasez de dólares y las comisiones bancarias elevadas están encareciendo aún más las transacciones internacionales, lo que limita la capacidad de compra y pago por las industrias bolivianas en el exterior”.

Temas de esta nota
Te puede interesar