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Jessica Molina, la “Reina” del ajedrez femenino boliviano
Sports 360 / La Paz
La cochabambina Jessica Molina Chambilla (6 de marzo del 2000) es actualmente la mejor ajedrecista del país en la rama femenina. Recientemente conquistó su cuarto título nacional a nivel mayor y está en la búsqueda de convertirse en Maestra Internacional (WIM por sus siglas en inglés) y en representar a Bolivia por quinta vez en la Olimpiada Mundial.
Ostenta el título de Maestra Fide (WFM) desde 2018 gracias a la medalla de bronce que logró en el Sudamericano Sub-20.
El domingo 6 de abril conquistó su cuarto título nacional en la Final que se llevó adelante en Santa Cruz, donde enfrentó a otras siete ajedrecistas.
Se jugó a siete rondas de 90 minutos más 30 segundos de incremento por jugada y se quedó con el primer lugar de forma invicta con seis victorias y un empate.
Derrotó a la WIM valluna Daniela Cordero, a las Candidatas a Maestras (WCM) cruceñas Gloria Yépez y Caely El-Hage, a la WCM alteña Soledad Coro, a la cochabambina Laura Greca y a la cruceña Saraí Barros. Mientras que hizo tablas con la cruceña Jhoana Velarde.
“Me siento muy feliz, ya que este título es muy importante en el país; daba dos plazas para formar el equipo olímpico de Bolivia que va a representar en el próximo Mundial de 2026 en Uzbekistán”, dijo a Sports 360.
“Estoy contenta por mi esfuerzo. Llevo jugando desde los siete años, hemos estado estudiando, trabajando y todo esfuerzo tiene su recompensa”, agregó.
Jessica y Velarde (subcampeona) son las dos primeras integrantes de la selección femenina para la Olimpiada Mundial de 2026, el evento más importante a nivel global del deporte ciencia.
Quinta vez
Molina, de 25 años, es toda una experta en la Olimpiada Mundial; participó en cuatro ediciones seguidas de forma presencial desde 2016, ya que este es un torneo que se disputa cada dos años.
Ese año asistió a Bakú, Azerbaiyán; en 2018 fue en Batumi, Georgia; en 2022 acudió a Chennai, India; y en 2024 estuvo presente en Budapest, Hungría.
Por la pandemia del coronavirus en 2020 el torneo fue virtual.
“Siempre el torneo da normas y justamente el año pasado llegué a medio torneo al Mundial; jugué seis rondas, de las cuales gané cinco partidas. Quiero prepararme para el siguiente año, ver el tema económico, porque el apoyo que hay acá es muy poco; esperemos que el Ministerio de Salud y Deportes nos colabore”, apuntó.
Gracias a su presencia en esos eventos pudo ver de cerca —e incluso se sacó fotografías— con algunos de los mejores ajedrecistas del mundo como el GM noruego Magnus Carlsen, considerado por muchos como el mejor de todos los tiempos, y la WGM húngara Judit Polgár, la más destacada de la rama femenina.
El siguiente objetivo
Al ser WFM, el próximo paso es convertirse en WIM y para ello debe cumplir ciertos requisitos que está muy cerca de conseguirlos, aunque para ello debe competir a nivel internacional.
“Tengo dos normas de Maestra Internacional, me falta una más y debo subir en mi Elo Fide. Las normas la entregan en los torneos internacionales. Este año me gustaría participar en algunos, pero con la situación del país se me hace complicado”.
Uno de esos eventos es el Continental Femenino de las Américas que se realizará en México del 30 de abril al 7 de mayo.
Contó que Osvaldo Zambrana, presidente de la Federación Boliviana de Ajedrez, le dijo que participara en el campeonato mexicano, “pero tuve que rechazarlo por el tema económico”.
Cuando consiga el título de WIM quedará a un solo paso de ser Gran Maestra (WGM), el más alto del ajedrez y que pocas personas poseen a nivel mundial.
En Bolivia solo hay un GM y ese es Zambrana. A nivel femenino no hay en el país y Molina podría serlo si continúa en ascenso con respaldo económico: “Siempre es el objetivo tratar de superarnos cada vez más”.
Sin apoyo
Al igual que muchos deportistas de Bolivia —a pesar de que hay 100 becados por parte del Gobierno nacional—, Jessica no cuenta con un respaldo que la ayude a dedicarse 100% al entrenamiento.
“Lamentablemente tenemos que tocar puertas. Para nosotros es complicado, nos ponen muchas trabas. Esperemos que este año se mejore y el país igual esté en buenas condiciones”.
Enseña esta disciplina y tiene cinco campeones nacionales
Jessica Molina no solo brilla con el tablero de ajedrez, sino que también transmite sus conocimientos a los jóvenes pensadores del Club de Ajedrez Mentes Brillantes, de Cochabamba, en el que enseña y que pertenece a su hermano Rubén. Ambos lograron que cinco de sus estudiantes se clasificaran al Sudamericano Escolar de Chile.
“Estoy muy feliz por ellos, por lo que han conseguido hace unos días”, manifestó.
Kirsten Veizaga (en Sub-15), Ángeles Quispe (Sub-13), José Ruiz (Sub-9), Abiel Ticlla y Danna Flores (ambos en Sub-7) obtuvieron su pase al torneo chileno que se desarrollará del 29 de junio al 6 de julio.
“Soy entrenadora, colaboro preparando a niñas y niños. Me va bien, tenemos cinco alumnos del club que son campeones nacionales”.
Su pasión por este deporte nació cuando era pequeña. A sus siete años, su hermano Rubén le enseñó el ajedrez y desde entonces se dedicó a ello.
“Mi hermano fue el que me enseñó, era mi profesor. Al principio me gustó y mi primer nacional clasificatorio a un nivel internacional fue a los 10 años. Entrené más de dos años para ese torneo y recién conseguí un logro”, contó.
Gracias a ello se clasificó para el Panamericano que hubo en Brasil, en el que reveló que le fue “regular”; pero más allá de los resultados, vivió su primera experiencia en otro país contra niños y niñas de diferentes partes del mundo.
“Fue una experiencia bonita, había muchos niños de otros países. Desde ahí empecé a jugar más torneos y a conseguir más logros”.
No tiene el dato exacto de cuántas medallas tiene a nivel departamental y nacional, pero aseguró que salió campeona en las distintas categorías habilitadas: Sub-10, Sub-12, Sub-14, Sub-16, Sub-18, Sub-20 y Mayores.
También ostenta medallas internacionales, como los dos oros de los Juegos Estudiantiles de 2014 y los dos bronces en el Sudamericano Sub-20 de 2018 y del Festival Sudamericano de la Juventud, en 2018.
“Ya perdí la cuenta de cuántas medallas tengo, pero estoy muy feliz por todos mis logros, como el haber visto de cerca a varios ajedrecistas de la élite; verlos fue una gran motivación para mí”, indicó.