lunes 23 de febrero de 2026

Especial

Beckenbauer, Pelé, Habegger, el Mundial del 94, su gol a Argentina, los elegidos de Marco Sandy

El exdefensor, figura con Bolívar y la Selección, habló sobre los futbolistas que admiraba de pequeño y sus experiencias como jugador.
Sandy, en la previa del Partido de Leyendas de Bolívar. Foto: Agencia Marka Registrada.
Sandy, en la previa del Partido de Leyendas de Bolívar. Foto: Agencia Marka Registrada.

Sports 360 / La Paz

Marco Antonio Sandy Sansusty (Cochabamba, 29 de agosto de 1971) fue parte de una de las mejores camadas que tuvo el fútbol boliviano con la clasificación a la Copa de Mundo Estados Unidos 1994; también se consagró subcampeón de la Copa América que se jugó en 1997 en el país, con la Verde.

Fue un defensor que impuso su presencia en la última línea, pero también tuvo llegada de gol en el arco rival.

Su único club a nivel nacional fue Bolívar, con el que conquistó varios títulos y llegó a ser capitán de otro buen grupo que destacó a nivel internacional.

Hoy en día, luego de ser parte del cuerpo técnico que dirigió a las divisiones menores de la Selección nacional con Pablo Escobar, lleva adelante clases de fútbol vacacionales para niños y jóvenes, pero para 2026 tiene en mente potenciar las categorías menores.

Trayectoria

Se formó en la escuela de fútbol Enrique Happ, en Cochabamba, y desde el principio mostró aptitudes por el fútbol.

En 1990 llegó a filas de Bolívar, único club que defendió a nivel nacional hasta 2006, tiempo en el que conquistó nueve títulos.

Además, logró el subcampeonato de la Copa Sudamericana 2004. Fue el capitán del plantel.

A nivel internacional militó en clubes como el paraguayo Tembetary, el español Real Valladolid, el mexicano Tampico Madero FC y el argentino Gimnasia y Esgrima de Jujuy.

Con la Verde, fue parte de la Selección que se clasificó por mérito propio al Mundial de 1994; también obtuvo el subcampeonato de la Copa América 1997 que se disputó en Bolivia tras jugar la final con Brasil.

Un defensor

Franz Beckenbauer (foto) era un defensor que se iba al ataque, un jugador todoterreno, pero ya más adelante, cuando empecé a jugar, siempre me llamaba mucho la atención (Franco) Baressi, el italiano del Milan, porque realmente era un jugador con mucha personalidad, que dirigía a todo el equipo y cómo sincronizaban de acuerdo a lo que él movía. Esa época no había tantos videos como hoy, pero siempre el profe (Jorge) Habegger nos mostraba videos de Baressi para ver cómo defendía, cómo salía con la pelota. Creo que fue uno de los defensores íconos de esa época.

Una figura

Siempre desde niño admiraba a Pelé, porque en la escuela Enrique Happ nos pasaban videos de Pelé, donde podíamos ver y también videos de alemanes. Ahí he conocido a (Franz) Beckenbauer; son los recuerdos que uno tiene de su niñez, cuando empecé a jugar a los ocho años.

Un delantero

No tuve la posibilidad de jugar en contra de (Diego) Maradona más que un amistoso en La Paz con esto de la altura, pero me hubiese gustado enfrentarlo por toda esa capacidad técnica que tenía; pero creo que el jugador distinto que me tocó enfrentar fue el brasileño Ronaldo (foto) en la final de la Copa América de 1997.

Un club

Obviamente a nivel nacional es Bolívar, no jugué en otro equipo en Bolivia. Me gusta el buen fútbol, tengo equipos en todo el mundo, en todo lado; pero siempre voy a destacar que el cariño, agradecimiento y respeto que tengo por Bolívar es enorme, por todo lo que conseguí y viví.

Un plantel

He tenido la suerte de tener compañeros de un nivel extraordinario, pero siempre me quedo no con una figura, sino con planteles, como el que clasificó al Mundial 1994, es inigualable, con jugadores de altísimo nivel; el plantel que llegó a la final de la Copa América del 97, jugadores extraordinarios; igual el plantel con el que llegamos a la final de la Copa Sudamericana con Bolívar (en 2004) son los mejores planteles que he podido conformar; y poder ser parte de esos equipos me llena de orgullo.

Un gol

Tengo la suerte y bendición de Dios de haber hecho muchos goles con Bolívar en finales, con la Selección, pero siempre queda el gol que más grité, y yo no era de gritar mis goles.

El que más grité fue el que le hago a Argentina por las eliminatorias de Francia 1998, cuando había toda la polémica de (Daniel) Passarella, que dijo que en la altura era inhumano jugar. Hubo todo un lío, porque el chofer del bus golpeó a Julio Cruz, ese gol fue el que más lo grité.

Un entrenador

Para mí, cada uno me ha marcado muchas cosas, desde mi primer entrenador en la escuela Enrique Happ, como fue el profesor Marcelo Giménez, que era mi profesor de la escuela Juan Crisóstomo Carrillo, y obviamente que, a nivel profesional, el profe Habegger (foto). El primero que tuve en Bolívar, el que marcó toda mi carrera, que me dio los lineamientos de cómo ser un buen profesional. No me olvido del profe (Xabier) Azkargorta, con el que fuimos al Mundial; Antonio López, que jugamos la final de la Copa América; el profe (Luis) Orozco, que en Bolívar para mí fue otro referente; Víctor Barrientos, Vitaly Shevchenko, el ruso; (Carlos) Aragonés o Dusan Draskovic dejaron muchísimas enseñanzas en todo aspecto. Siempre estaré agradecido con estos profesionales.

Alegría y tristeza

Jugar el Mundial de Estados Unidos 1994 es la mayor alegría que tengo. Es algo incorporable haber jugado esa competición.

La mayor tristeza fue perder la final de la Copa América de 1997 contra Brasil. Creo que fuimos ampliamente superiores, pero ellos hicieron los goles y salieron campeones; creo que fue la tristeza más dura en mi carrera futbolística.

Una entrevista

La primera que me hacen para el periódico Hoy, la tengo muy grabada, que me la hizo Óscar Dorado, estaba ese momento en Hoy Deportivo, y el fotógrafo era Andrés Rojas. Esa primera entrevista que me hicieron, me llevaron a la Casa de la Cultura, que está al frente de la plaza San Francisco, me sacaron una foto para la entrevista.

Era mi primera entrevista y la tengo guardada en mi memoria y agradecimiento enorme. Primera vez en una entrevista de ese tipo en un periódico que yo de niño lo leía y veía las historias, a tantos a jugadores, eso me quedó marcado siempre.