Informe Especial
Óscar Villegas denunció que su salida fue por la barra de la Academia
Sports 360 / La Paz
Actualmente existe una buena relación entre el Club Bolívar y su barra más representativa: La Vieja Escuela; sin embargo, hay un par de hechos que mostraron que los hinchas también tendrían bastante peso dentro del club, como sucedió con la destitución de Óscar Villegas como entrenador de las divisiones menores y cuando los aficionados ingresaron al hotel de concentración del club para exigir un cambio de actitud a los futbolistas.
Villegas, antes de tomar el mando de las selecciones nacionales de Bolivia, era todo un especialista en la formación de jóvenes jugadores.
Fue contratado por la Academia para que se hiciera cargo de las divisiones menores y lo hizo de 2010 a 2018, tiempo en el que ganó cinco títulos en torneos nacionales de reserva: 2010, 2011, 2013, 2014-2015 y 2018.
Luego de ello pasó a otros clubes e incluso dirigió en equipos de Primera División.
En abril del año pasado, durante una entrevista en el Podcast del periodista Erick Arauco, fue consultado sobre su salida de la Academia, a lo que Villegas respondió lo siguiente:
“Habría que preguntarle a Dardo Gómez (dirigente celeste), a Israel Zambrana (representante) de la barra (La Vieja Escuela), que empezaron, creo a meterse mucho en el club los de la barra y esas cosas son las que yo siempre he peleado, porque me parece que la barra tiene que estar en la tribuna, no tiene que meterse en el club, no tiene que generar movimientos para traer un jugador o para sacar a un jugador; la barra solo tiene que apoyar. Claro, cuando se empieza a querer copiar lo que hacen en Argentina, en otros países, donde manejan muchas cosas más, es cuando se desvirtúa el fútbol, lamentablemente”.
Sports 360 intentó comunicarse sin éxito con Zambrana para que dé su opinión sobre estas declaraciones del profesional cochabambino.
Exigencia
En julio de 2021 sucedió otro hecho con La Vieja Escuela, pero esta vez de forma directa con el primer plantel celeste.
Un grupo de unos 80 hinchas ingresaron al hotel de concentración de los futbolistas en la zona de Achumani para exigirles un cambio de actitud, porque llevaban tres partidos consecutivos en La Paz sin ganar: se empató con los cruceños Real Santa Cruz y Oriente Petrolero (ambos 1-1) y se perdió el súper clásico paceño con The Strongest (3-1).
La exigencia, que no tuvo ningún tipo de incidentes, fue solamente a los jugadores, a pesar de que también estaban presentes el DT Antonio Carlos Zago junto a su cuerpo técnico, además de algunos dirigentes.
Buena relación
Esos son un par de hechos que se dieron en los últimos años, pero en la actualidad hay una buena convivencia entre las dos partes; claro ejemplo de ello es que el viernes 11 de abril pasado La Vieja Escuela organizó, con apoyo de la institución académica, la Gran Verbena Centenaria en el Parque Urbano Central a modo de festejar los 100 años del Club Bolívar.
Fuera de ello, la dirigencia entrega abonos con precios rebajados a su barra para que sean vendidos a los hinchas.
En las redes sociales de La Vieja Escuela se puede apreciar que los abonos para la curva norte tienen un valor de 650 bolivianos y con ellos se podrán ver todos los partidos de local por el torneo doméstico y la Copa Libertadores de América.
Básicamente es la mitad de lo que cuesta para el público en general que desee ubicarse en el mismo sector, pues la institución celeste vende los abonos a 1.390 bolivianos.
Antes de que se demoliera el estadio de Tembladerani para la construcción del nuevo reducto, el club daba a disposición uno de los ambientes para que los integrantes de la barra pudieran preparar sus banderas y “trapos” —tal y como ellos llaman— para el recibimiento que daban a los jugadores previo a cada partido, principalmente para el clásico con el Tigre, y para los cotejos internacionales.
A Cuéllar le pidieron entradas y viajes para la final del 2004
Sports 360 / La Paz
Mauro Cuéllar fue el hombre fuerte que tuvo Bolívar como presidente entre 1999 y 2007. Pese al temperamento fuerte que tenía y que hacía “temblar” a más de un dirigente, no le quedó otra que ceder ante las exigencias de la barra de los celestes, denominada Furia Celeste.
En partidos A como de Copa Libertadores, clásicos y definiciones, los barrabravas que se ubicaban en la curva norte del estadio Hernando Siles, pedían hasta mil entradas.
¿Dónde estaba el negocio? La gente que estaba al mando de esa organización destinaba un cupo para sus hinchas más allegados o como decían ellos “para los infaltables en el aliento domingo tras domingo” y el resto de las localidades se comercializaba de dos formas: la primera a otros miembros de la barra y al público que asistía a ese sector.
“En ambos casos descubrimos que se les entregaba un talonario numerado que no tenía crédito fiscal y el dinero iba a parar a los fondos de la hinchada”, recuerda un funcionario de aquella época en contacto con este medio.
En el segundo semestre de 2004, Bolívar luchó el título de la Copa Sudamericana y llegó a la final frente a Boca Juniors. Para ese encuentro disputado el 18 de diciembre en la Bombonera, el club contrató un vuelo chárter, en el que fueron incluidos cinco hinchas de la “Furia Celeste” y cinco de la “Facción Radikal” que acompañaron el vuelo de la plantilla. Esta práctica aún se mantiene en estos días en “varios viajes” de los hinchas al exterior junto al lado de los dirigentes y del equipo.
Vendían patrocinio en las banderas de la norte
Un dato más que no puede quedar al margen de este recuento fue cuando Cuéllar asumió el club (1999) y era habitual observar en los siguientes dos años una bandera celeste que se exhibía en la curva norte, pero con la publicidad de una famosa empresa cervecera, que llegó a un acuerdo con los hinchas para que en los compromisos sea notorio el nombre de su marca; hasta ahí todo bien, pero lo recaudado nunca ingresó al club.
Los pedidos de dinero eran permanentes para los recibimientos del equipo con petardos o para comprar tela para las banderas.
El colmo fue la denuncia de un hincha que mostró fotos de las banderas de Bolívar empeñadas en una chichería de la avenida Aroma, en Cochabamba.