Pronunciamiento
Gremio de la prensa repudia “brutal represión” contra la periodista Paola Cadima y su camarógrafo
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB) y el Círculo de Mujeres Periodistas de La Paz expresaron un “enérgico repudio” que sufrieron la periodista Paola Cadima y el camarógrafo Juan Rodo Adrián, de la red Unitel, cuando cubrían un conflicto por el traslado de residuos sólidos en Quillacollo, Cochabamba.
Según denunciaron, mientras cumplía con su labor periodística, Cadima “fue violentamente agredida por un grupo de choque que actuó con saña, brutalidad y con una clara intención de intimidarla y silenciarla”.
A pesar de haberse identificado como periodista, Cadima “fue golpeada, tocada en sus partes íntimas, despojada de sus equipos de trabajo y sufrió un desmayo producto de la agresión”, dice un comunicado que cita un reporte de la Unidad de Monitoreo de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), que detalló que el camarógrafo Juan Rodo Adrián también resultó con lesiones en diversas partes del cuerpo.
“Este ataque no solo representa una flagrante vulneración a los derechos humanos y a la integridad de una mujer periodista, sino que también constituye una agresión directa al derecho a la información y a la libertad de prensa, pilares fundamentales de toda sociedad democrática”, dice el pronunciamiento.
“Mientras intentaba proteger a dos mujeres que clamaban por ayuda en quechua, Paola Cadima no solo fue golpeada, sino que también fue objeto de violencia sexual. Su testimonio —valiente, conmovedor y profundamente revelador— expone no solo la barbarie de los hechos, sino también la indiferencia con la que se sigue permitiendo la violencia de género en el ejercicio del periodismo”, señala el texto.
Estas asociaciones repudiaron “el uso sistemático de la violencia como forma de intimidación contra la prensa y, en particular, contra las mujeres periodistas, quienes enfrentan agresiones específicas que combinan la represión con el castigo simbólico por atreverse a informar, visibilizar y resistir”.
Asimismo, exigieron al Estado boliviano y a las autoridades competentes una investigación inmediata, la identificación y sanción ejemplar de los responsables materiales e intelectuales del ataque, la reparación integral del daño sufrido por la periodista y su camarógrafo, tanto física como psicológicamente.