2025-06-16

La Tribuna

En el grupo de jugadores de Bolívar priman los engreídos

Si hay jugadores que no quieren concentrar por problemas económicos, eso quiere decir que se están imponiendo los falsos líderes y eso le hace mal a un equipo, que ingresa al terreno nervioso, con la cabeza caliente y propenso a discutir al árbitro.

Los de BOLÍVAR POR SIEMPRE nos reunimos al final del partido. El café se enfriaba, todos querían hablar, estaban irritados. Fuera de las groserías que se decían contra el árbitro, los relatores del canal y el tal Menona Saucedo. Llegó la voz templada e ideas claras. Estas nuestras consideraciones

  1. Es evidente que él árbitro nos robó el partido de forma descarada (no es la primera vez), solo que en esta oportunidad, la actuación de Mendoza incidió directamente en el resultado y basta ver los dos goles de Always y el penal evidente que no cobraron, tras falta brutal contra Papu Velásquez.

  2. El equipo viene golpeado económicamente porque se les quiere pagar en bolivianos y los jugadores quieren dólares y de inmediato. Esto muestra que la mayoría juega por los pesos y no por el amor a la camiseta, salvo unos cuantos. Hay que hablar de ello.

  3. En el grupo priman los engreídos, los que inflan el pecho y juegan a media máquina, los que dejan al rival pasar por su lado, los que se quedan en el piso tras una falta y piden al árbitro que sancione la jugada (lo contrario ocurría con los rivales). Si no jugó el goleador Fabio Gomes, fue porque la disciplina tiene que imponerse sobre los que creen que hacen un favor jugando para Bolívar.

  4. El aficionado quiere entradas más baratas y un equipo que juegue a golear. Es posible que están mal acostumbrados, pero irrita el juego de pases lateralizados y hacia atrás donde José Sagredo sacó hoy la mejor nota. Ese es un sistema de juego que impuso el técnico y no parece ser bueno.

  5. Si hay jugadores que no quieren concentrar por problemas económicos, eso quiere decir que se están imponiendo los falsos líderes y eso le hace mal a un equipo, que ingresa al terreno nervioso, con la cabeza caliente y propenso a discutir al árbitro. Ahí tiene que estar el técnico, pero Robatto está muy lejos de cumplir esa tarea.

  6. Días que pasan, días que se pierden. Bolívar debería en esta semana decidir quiénes se van y quiénes se quedan para trabajar en clima de serenidad y mirando adelante porque el campeonato es largo.

  7. A nuestra hinchada le pedimos ahora más apoyo que nunca, porque es en estas circunstancias donde la institución requiere nuestro aporte.
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