Fue financiada por decreto
RKC, pieza clave del aparato político y propagandístico del “evismo”
Creada el 26 de octubre en 2006, en “homenaje” al cumpleaños del dirigente y entonces flamante “primer presidente indígena”, Evo Morales, la Radio Kawsachun Coca (RKC) fue inaugurada para difundir “la cultura” y las reivindicaciones sociales de los más de 35 mil socios de las Seis Federaciones de cocaleros del Trópico de Cochabamba.
De acuerdo con los diferentes relatos de Morales y del director de RKC, Ramiro García, la emisora comenzó a funcionar con una consola, en un ambiente prestado, cuatro años después de que Radio Soberanía fuera “tomada” por el entonces gobierno de Jorge Quiroga, en 2002.
Sin embargo, este proyecto de reivindicación luego fue financiado con el dinero del Estado. Bajo el argumento de la implementación de un programa social denominado “Reducción de las desigualdades de acceso a los servicios de información de las áreas rurales de los departamentos de Cochabamba, Santa Cruz y Beni”. El 14 de octubre de 2015, el entonces Gabinete de ministros de Morales firmó el Decreto Supremo 2548, por medio del cual se otorgó a RKC tres millones de bolivianos, para la “adquisición e instalación de sistemas de transmisión en Frecuencia Modulada (FM), accesorios, servicios y sistemas para el fortalecimiento de la radio Kausachun Coca”.
Bs 3 millones es el monto que, por el DS 2548 de 2015, el gobierno de Morales dio a RKC para la “adquisición e instalación de sistemas de transmisión en FM, accesorios, servicios y sistemas para el fortalecimiento” de la radio.
Analistas y dirigentes del gremio periodístico coinciden en señalar que, hoy, la emisora ya no difunde “libremente” las necesidades sociales o la “cultura” de “sus propietarios”, como originalmente se proyectó, según el propio Morales, sino que se ha convertido “en un medio de comunicación partidario, militante”, que tiene como misión la amplificación de la postura y lineamientos políticos dictados por el dirigente cocalero y su organización política “Evo Pueblo”.
El viernes, Facebook bloqueó la página de Kawsachun Coca por difundir información falsa. Desde el “evismo”, acusaron al Gobierno de estar detrás de aquella acción. El Ejecutivo no se pronunció al respecto hasta el cierre de esta nota.
En conversación con Visión 360 el analista Iván Rada sostuvo que actualmente RKC “no cumple la función de un medio de información o un medio de comunicación tradicional, no solo porque falta a códigos de ética fundamentales como la carencia de contrapartes en sus noticias, sino que trabaja como el órgano oficial de las federaciones del Chapare; es decir, se ha convertido en el aparato de propaganda de los productores de coca que obedecen el mandato de Evo Morales”.
La periodista cruceña Maggy Talavera, Premio Nacional de Periodismo, sostuvo que “Kawsachun Coca es un instrumento propagandístico de Evo Morales y sus seguidores. Está muy lejos de ser un medio de comunicación tradicional”. Desde su punto de vista, quienes dirigen la emisora “transgreden el derecho a la libre expresión”, por lo cual sería natural que sea sometida a procesos bajo la Ley de Imprenta y los pierda.
Si bien desde el punto de vista técnico y legal el “Emprendimiento Comunitario de Comunicación Radio Kawsachun Coca”, como dice su razón social, es “un medio de comunicación”, los hechos confirman lo señalado por Rada, sobre una “recurrente transgresión” a los parámetros periodísticos.
De acuerdo con los análisis de Bolivia Verifica, desde 2019, en al menos 31 oportunidades, RKC ha incurrido en la difusión de información falsa o engañosa. No obstante, los análisis revelan que existe una diaria transgresión al deber (número tres) de Código Nacional de Ética periodística.
Por ejemplo, desde 2024 el portal de Facebook de la radio utilizó los hashtags “#LuchoTraidor” y “#LealesSiempreTraidoresNunca”, que acompañan diversos titulares y textos. Uno de ellos, publicado el 30 de octubre pasado, señala: “La amenaza de Lucho Arce al pueblo boliviano movilizado en el bloqueo nacional de caminos. Luis Arce Catacora, presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, amenazó al pueblo boliviano movilizado con hacer uso de la fuerza pública para levantar el bloqueo nacional que a la fecha ya lleva 17 días”.
La publicación es una postura del medio, ya que no cita fuente de la afirmación y no aclara que se trate de una nota editorial u opinión de medio o de alguno de sus trabajadores.
Contrapartes
Visión 360 buscó la contraparte del director de Radio Kawsachun Coca, Ramiro García, y del administrador, Edwin Torrez, a quienes se les escribió y llamó para poder contar con la contraparte sobre las observaciones éticas a su labor informativa, el financiamiento, así como por la seguridad de su personal.
Este medio también envió un cuestionario con las consultas a García, quien atendió, de manera breve, dos llamadas. Señaló que respondería “más tarde”, porque estaba en diferentes reuniones. Sin embargo, hasta el cierre de edición de esta nota, el viernes, no envió una respuesta.
El pasado domingo, el director de la radio denunció que fue víctima de amenazas de muerte, aunque no identificó a los posibles autores.
El mismo fin de semana, Morales también habló de una orden del “Gobierno” de Arce para intervenir y acallar RKC, por lo que instruyó a sus bases el seguimiento a un jefe del Ejército, a quien supuestamente se le dio la orden de ejecutar dicho operativo.
Por otra parte, Visión 360 también envió cuestionarios a los colaboradores de la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, para conocer detalles sobre sus observaciones y la relación financiera por los contratos de publicidad que tenía la emisora con el Estado hasta 2023.
En noviembre de ese año, la diputada Luciana Campero, de Comunidad Ciudadana (CC), mostró los “formularios 400 de contratación”, que revelaban que pese a los ataques de Morales por los micrófonos de RKC contra la gestión de Arce, en 2021 el Ministerio de la Presidencia pagó a Kawsachun Coca 897.800 bolivianos, en cinco contratos; en 2022 se cancelaron 600 mil bolivianos por dos contratos; y en 2023 se pagaron 325 mil bolivianos en otros dos contratos.
El cocalero no hizo alusión a la denuncia, pero se quejó de que el Gobierno había quitado los contratos de publicidad que, según su versión, eran solo de hasta 200 mil bolivianos.
Desde el Ministerio de la Presidencia se delegó la repuesta a las consultas de Visión 360 a la viceministra de Comunicación, Gabriela Alcón. Los colaboradores de esta oficina recibieron el cuestionario y se anunció que se daría respuesta por parte de otro funcionario, pero tampoco se enviaron respuestas.
No obstante, tanto en el caso de García, como por parte del personal del Gobierno, explicaron que tenían recarga de trabajo debido a los hechos luctuosos que se dieron los últimos días a raíz de los enfrentamientos entre “evistas” y las fuerzas del orden, que hasta el viernes dejaron cinco fallecidos, cuatro policías y un civil, en Potosí y Cochabamba.
Desinformación
Precisamente, el actual conflicto dio lugar a nuevas observaciones hacia el trabajo que realiza la emisora de los cocaleros del Chapare. Entre el viernes 6 y el domingo 8 de junio, RKC difundió un video en el que afirmó que se trataba de campesinos afines a Morales, quienes bajaban por las montañas para reforzar los bloqueos en Cochabamba; posteriormente difundió un supuesto comunicado de la Policía Boliviana, relacionado con la movilización de efectivos.
Ambas publicaciones eran falsas y fueron desmentidas, pero RKC no hizo ninguna aclaración o se retractó sobre lo afirmado.
Más tarde, el 11 de junio, el exsubalcalde Wilson Poma, del municipio potosino de Llallagua, donde hasta entonces se había confirmado que tres policías fueron asesinados durante los operativos de desbloqueo, denunció que Kawsachun Coca “tergiversó” la información, luego de que, en varias de sus publicaciones por Facebook, y sin buscar una contraparteo versión oficial, sus entrevistados afirmaran que los pobladores de Llallagua eran quienes atacaron a los miembros de los ayllus y que ese día además habían apedreado casas, edificios y saqueado instituciones públicas, además de causar decenas de heridos y los tres muertos.
“Plan negro”
Desde finales de 2022, Morales hizo evidente su cuestionamiento hacia el gobierno de Arce, lo que dio origen a los calificativos de “evistas” versus “arcistas”.
Ya en 2023, por sus redes sociales, y en especial por los micrófonos de RKC, el cocalero pasó a atacar de manera frontal a los entonces ministros de Justicia, Iván Lima, y de Gobierno, Eduardo Del Castillo, a los que acusó, sin mostrar pruebas, de liderar un “plan negro” para atentar contra su vida e impedir su postulación a la Presidencia, en las elecciones de este 2025.
Las publicaciones de RKC de ese entonces revelan una campaña propagandística sobre el tema, en contra de los dos exministros. Ninguna de esas publicaciones cuenta con una contraparte o la versión de un actor político del “arcismo”, solo reforzaban la postura política de Morales.
Nexos
“La población debería conocer que RKC es una radio que tiene estrecha relación con la Andean Information Network (AIN) o Red Andina de Información, una ONG que trabaja en el Chapare desde los años 90 y que es dirigida por la norteamericana Kathryn Ledebur, una mujer que se autoidentifica como ‘activista de derechos humanos’ y que fue la principal vocera del MAS ante el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) para direccionar los testimonios y hechos, para crear la narrativa de la ‘masacre’ y el ‘golpe’ de 2019”, afirmó Rada.
Publicaciones de la propia RKC confirman la cercanía de la norteamericana con la emisora y la línea “evista”. Este punto fue parte de las consultas hechas por este medio a García.
Para Rada, RKC “es el pequeño Ministerio de Comunicación” de Morales, y agregó que funciona “dentro de su republiqueta de cocaleros y colonizadores armados, que tiene, además, el asesoramiento directo de la extrema izquierda norteamericana”.