Alerta epidemiológica
Sarampión: Conozca los síntomas y cómo prevenir el contagio
Fiebre alta, erupciones y secreción nasal son algunos de los síntomas a los que debe estar atento para detectar un posible caso de sarampión. Recuerde que ante un brote como el que enfrenta Bolivia es necesario tomar medidas de prevención, la principal es la vacuna.
Desde hace algunas semanas, Bolivia enfrenta un brote preocupante de sarampión que tiene su epicentro en el departamento de Santa Cruz, donde ya hay 43 casos confirmados. En occidente, el primer caso se confirmó en El Alto, por lo que se empezó una campaña intensa de vacunación y de rastrillaje.
Alerta con los síntomas
- Fiebre alta: El primer signo del sarampión suele ser la fiebre alta, que comienza unos 10 a 12 días después de la exposición al virus y dura entre 4 y 7 días. No se automedique ni administre a su familia ningún medicamento no recomendado por un médico.
- Tos y secreción nasal: En la fase inicial, el paciente puede presentar rinorrea y tos, ya sea ambos o uno solo. Estos suelen ocasionar que se confunda la enfermedad con una gripe o un resfriado, pero el tratamiento equivocado puede complicar el cuadro.
- Ojos irritados: Otro de las señales tempranas son los ojos llorosos y rojos.
- Manchas en la boca: Como parte de la enfermedad se presentan pequeñas manchas blancas ubicadas en la cara interna de las mejillas. Alguien sin entrenamiento médico puede confundirlas con los que popularmente se denominan fueguitos o aftas, pero son distintas y son señal de la infección del virus del sarampión.
- Erupción no vesicular: A poco de haber empezado los anteriores síntomas aparecen los exantemas o erupciones no vesiculares. Estas, son unas manchas rojas que no presentan ningún tipo de ampolla o líquido. Generalmente aparecen en el rostro y la parte superior del cuello.
En unos tres días las pequeñas ronchas se extienden por el cuerpo hasta las manos y pies. Este síntoma puede durar entre cinco a seis días, luego se desvanece. Los cuatro días antes y cuatro días después de la primera aparición son considerados los momentos de mayor contagio. El intervalo entre la exposición al virus y la aparición del exantema oscila entre siete y 18 días (media de 14 días).
¿Cómo prevenir el contagio?
El virus del sarampión es muy contagioso y se propaga por la tos y los estornudos, el contacto personal íntimo o el contacto directo con secreciones nasales o faríngeas de personas infectadas.
El virus puede permanecer presente y activo, tanto en el aire como en superficies (juguetes, pasamanos, puertas, etc) durante periodos de hasta dos horas. Puede ser transmitido por una persona infectada desde 4 días antes hasta 4 días después de la aparición del exantema.
En este entendido, las medidas de prevención son:
- Vacuna: La principal y más eficaz medida de prevención es la vacunación. En este entendido la primera medida es verificar que cada miembro de la familia cuente con su esquema de vacunación completa. Si usted o algún miembro de su familia no recibió la vacuna o no tiene certeza de ello, debe acudir de forma inmediata al centro de salud más cercano para recibir la dosis.
En Bolivia, la vacuna contra el sarampión es parte del esquema obligatorio para la población menor de cinco años de edad. El inmunizante es parte de la vacuna SRP (Sarampión, Rubeola y Parotiditis) que se aplica en dos dosis.
Ante la alerta, la primera dosis puede ser aplicada en niños y niñas menores de cinco años y la segunda un mes después. Para los niños mayores de cinco años de edad se cuenta con la vacuna SR.
Esta última también puede ser aplicada a las personas adultas hasta los 49 años, con prioridad en mujeres gestantes, personas con enfermedades de base, contactos de una persona con sarampión o que no recuerden si están vacunados.
- Lavado de manos: Debido a que el virus puede permanecer activo por hasta dos horas en cualquier superficie y objeto, el lavado de manos es una medida primordial para tratar de frenar el contagio.
- Uso de barbijo: Para evitar la inhalación del virus use barbijo en espacios cerrados o en lugares de alta concentración de personas. Mientras esté vigente la alerta, evite este tipo de situaciones lo más posible.
- Aislamiento en casos positivos: Si usted o alguno de los miembros de la familia se contagió con sarampión debe ser asilado. Utilice ropa, insumos de higiene y utensilios de alimentación de uso exclusivo. Todo debe desinfectarse antes y después de ser usado.
Signos de complicación
La mayoría de las muertes se deben a complicaciones del sarampión, que son más frecuentes en menores de 5 años y adultos de más de 30 años. Las más graves son la ceguera, la encefalitis (infección acompañada de edema cerebral), la diarrea grave (que puede provocar deshidratación), las infecciones del oído y las infecciones respiratorias graves, como la neumonía.
Estas complicaciones pueden llevar al paciente a terapia intensiva y hasta a la muerte. Los casos graves son especialmente frecuentes en niños pequeños malnutridos o cuyo sistema inmunitario se encuentra debilitado por diferentes enfermedades.
La infección también puede provocar complicaciones graves en las mujeres embarazadas e incluso ser causa de aborto o parto prematuro. Quienes se recuperan del sarampión se vuelven inmunes de por vida.
El sarampión es una de las enfermedades más peligrosas por su alto índice de contagio y las complicaciones que pueden surgir de esta enfermedad. Recuerde que para evitar las mismas debe acudir a un centro médico cuando se tengan los primeros síntomas, para así recibir tratamiento adecuado.