2025-07-08

Valoran sus propiedades medicinales

En Yungas crece la producción de la valiosa miel de las abejas meliponas

Un proyecto aglutina a más de 80 familias de diferentes municipios de los Yungas, quienes trabajan con las pequeñas abejas sin aguijón. Hoy buscan más mercados.

Miel, propóleo, cera, pomada cicatrizante antibacterial, gotas para ojos, bálsamo labial y otros son los productos que producen las más de 80 familias que forman parte de la iniciativa Ruta del Bosque, gracias a su “alianza” con las abejas meliponas de los Yungas. Estas abejas son pequeñas y nativas del lugar, no tienen aguijón y producen una de las mieles con mayor demanda creciente dentro y fuera de Bolivia, por la pureza de su producto y sus características medicinales.

“Es que su miel viene directamente de las flores naturales del bosque”, explica Juan Carlos Aruquipa a Visión 360, miembro del proyecto.

Esta labor se conoce como meliponicultura, en relación con el nombre de estas abejas: melinas, aunque también se les dice “señoritas”, porque no se teme a que puedan picar.

El bálsamo para los labios llega en diferentes presentaciones. Foto: Mirna Echave

Como son pequeñas, y pese a su trabajo arduo, la miel que producen en reducida, su cultivo se realiza en cajas más chicas que las utilizadas con otros tipos de abejas. Sin embargo, su miel tiene mucha demanda debido a que es usada para curar enfermedades respiratorias e incluso es aplicada para tratar males oculares, como la carnosidad que crece en los ojos (tirigio).

Se estima que cada panal, en promedio, produce solo un litro y medio de miel cada año.

Proyecto en desarrollo

En 2021 comenzó este proyecto de meliponicultura. Para ello, los productores trasladan las colmenas, empezando por las reinas, a las cajas de madera “tecnificadas”, para tener un manejo más eficiente de su producción.

En la naturaleza, las melinas suelen construir sus colmenas en huecos de árboles y pocas veces se nota su presencia.

En el proyecto, uno de los ejes principales es la convivencia con el medio ambiente. El cuidado del ecosistema de estas abejas que habitan la región también garantiza su calidad, por el tipo de flores de las que sacan el néctar, a las que otras abejas no pueden acceder por su tamaño.

“Los productos son de alta calidad porque son netamente derivados del bosque, de plantas naturales nativas, que son específicamente propias de una región, es decir que no son introducidas”, explicó Aruquipa.

“Comercializamos en La Paz, en una tienda que está frente al Colegio Bancario, en la zona de Miraflores, en Cultoras”, señaló Juan Carlos Aruquipa - Productor

También dijo que este tipo de abejas nativas seleccionan su alimento, con el que se relacionan desde siempre. “Al recoger su alimento, ellas no son generalistas, sino que son específicas. No van a otras plantas, sino que tienen estrecha relación con las flores. Un ejemplo, si son pequeñitas abejas, van a llegar a las plantas más pequeñitas”, afirma el productor.

Y agrega que “estamos hablando, por ejemplo, una flor que sea muy pequeña y las abejas apis melíferas, que son las introducidas (a este ecosistema), ellas no pueden sacar el néctar más fino. Entonces las abejas (señoritas) son las especies que colectan el néctar más fino”.

El trabajo de todo un día de una abejita llega a llenar media cucharilla de miel y la almacenan en una especie de ollita parecida a un cántaro, fabricada con delgadas capas de cera mezclada con una especie de resina, y una al lado de la otra.

80 familias

Ruta del Bosque lleva el nombre que refleja el trabajo conjunto con las abejas. Según Juan Carlos Aruquipa hay un promedio de 20 familias en cada municipio y cada vez más personas buscan integrarse.

Por ejemplo, en Irupana hay 40 familias involucradas; en Chulumani son 15; en Coripata, 16; y en Cajuata, arriba de 10.

También en Coroico son bastantes personas las que trabajan con esta actividad, que también necesita asesoramiento y supervisión, para la producción y ahora la administración del comercio.

Una productora muestra sus colmenas. Foto: Ruta del Bosque

Aruquipa es uno de los técnicos que asesoran a las familias en el manejo de las abejas señoritas y la posterior cosecha de la miel.

“Les apoyo junto con el Programa Nacional Apícola, que es un componente de abejas nativas que se involucra con la agricultura. Nosotros tenemos un producto que se llama Ruta del Bosque; ese es el nombre de los productos que, netamente, van relacionados a la actividad”, comenta.

Productos

Si bien esta miel de alta calidad es el principal producto, aún busca abrir un mayor mercado en las ciudades.

Pero no está sola, los miembros de la iniciativa ya trabajan en el procesamiento de otros productos como bálsamos o cremas labiales y propóleo.

“Estamos haciendo algunos suplementos alimenticios, como hacer miel con propóleo o miel con polen. Es un súper energético y también ahora estamos sacando algunos jaboncillos”, señala Aruquipa.

Los emprendedores también analizan la posibilidad de elaborar nuevas pomadas y productos derivados de cosmética natural.

Poco a poco se llena el estante de ofertas. Actualmente ya cuentan con miel para los ojos, solución que contiene este antibiótico natural y que se prescribe para tratamientos oftalmológicos, infecciones, cansancio e incluso cataratas o glaucoma.

También venden propóleo, que sirve como antibacterial, antiviral, para el tratamiento de enfermedades respiratorias como resfríos, incluso para sanar heridas y tratar hongos.

Algunos productos derivados de esta miel. Foto: Ruta el Bosque

“Aparte de eso, de elaborar los productos, estamos ayudando a las familias a comprarlos. La gente se siente más satisfecha al venderlos porque algunos son productos poco conocidos y también, en el caso de las gotas, es un producto nutracéutico, de alta calidad, que sirve para la salud”, explicó el técnico.

Según la página Melipona Guardiana, la miel de estas abejas tiene propiedades antisépticas, antimicrobianas, antiinflamatorias y regenerativas, que ya fueron comprobadas por diversos estudios científicos, y proporcionan defensas para la regeneración celular.

Las gotas oculares, según Aruquipa, ya las venden en goteros para que su aplicación sea fácil; de igual forma, los bálsamos para labios se venden en envases que ayudan a dosificar su aplicación.

“La miel es pura, madura, y envasada con todos los requerimientos que se necesitan para poder obtener cada producto”, afirmó.

La cosecha se hace general mente dos veces por año, en primavera y en verano, aunque hay extracciones intermedias de algunos productos.

Para cualquier pedido de estos productos, puede comunicarse con el 73732130 o acudir a la tienda de Cultoras, en Miraflores, frente al colegio Bancario.

El apreciado producto de las meliponas. Foto: Ruta del Bosque
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