Informe
Inversión Extranjera Directa Neta alcanzó 195 millones de dólares en el primer semestre, superior a los flujos de 2024, según el BCB
En el primer semestre de 2025, Bolivia recibió 195 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa Neta, principalmente dirigida al sector minero. Este monto supera en más de 39 millones de dólares al registrado en el mismo período del año pasado, según refleja el Banco Central de Bolivia (BCB) en su Reporte de Balanza de Pagos y Posición de Inversión Internacional.
"El flujo positivo de 195 millones de dólares es superior al flujo neto observado en un período similar de la gestión anterior, pese al elevado pago de dividendos. Estos flujos se explican principalmente por la reinversión de utilidades del sector minero, derivadas del incremento en volúmenes y cotizaciones internacionales de minerales exportados, principalmente plata y estaño", precisa el BCB.
También se atribuye al aporte de los sectores de intermediación financiera, hidrocarburos, comercio e industria manufacturera.
Por su parte, los flujos por instrumentos de deuda intrafirma y aportes de capital fueron mayores que en el primer semestre del año pasado, en su mayoría provenientes del sector comercio. "Respecto a la desinversión, esta se explica por la amortización de créditos intrafirma en los sectores comercio y minería, así como por un retiro de capitales del sector hidrocarburos", puntualizó.
Por actividad económica, el informe del BCB revela que la mayoría de los sectores registraron flujos positivos de inversión directa bruta y neta. En particular, el sector minería anotó un flujo neto positivo de 134 millones de dólares; la industria manufacturera, 63 millones; la intermediación financiera, 36 millones; y el sector hidrocarburos, 27 millones de dólares.
Por país de origen, la Inversión Extranjera Directa bruta provino principalmente de Suecia (minería e industria manufacturera), España (hidrocarburos e industria manufacturera), Panamá y Canadá (principalmente para minería), mientras que los principales flujos negativos se concentraron en Chile (servicios e industria manufacturera) y Reino Unido (hidrocarburos).