Estudio
Elecciones 2025: Videos manipulados y fabricados predominaron entre los episodios de desinformación
En las elecciones 2025, muchos de los incidentes desinformadores se difundieron principalmente en formato video, tuvieron su origen en la red social TikTok y correspondieron, en su mayoría, a contenidos manipulados (alterados intencionalmente para distorsionar la información), o fabricados (contenido falso original que se presenta como auténtico).
Estas son algunas de las principales conclusiones del Primer Balance de los eventos de desinformación registrados durante este proceso, trabajo presentado el lunes por la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA) y realizado en coordinación con Bolivia Verifica utilizando la metodología del Observatorio Complutense contra la Desinformación de España.
De acuerdo con un boletín de prensa enviado por la UPSA, los objetivos principales de los incidentes de desinformación analizados fueron distorsionar la información (casi 80%), y desacreditar a un candidato (24%), con estos últimos como los principales destinatarios de los ataques de desinformación, tanto en primera como en segunda vuelta, con 57% del total analizado. Otros actores políticos o terceros actores (alrededor de 20% cada uno), partidos políticos (11%), y Gobierno e instituciones del Estado (aproximadamente 10% cada uno), fueron también blanco del ataque.
Respecto al autor causante de la desinformación, el estudio establece que más de la mitad fue producido y difundido por cuentas anónimas; un 18% fue originado por cuentas de carácter de trol; y un 17% por pseudomedios o panfletos, aquellas cuentas en redes sociales que se muestran como un medio de comunicación, que tienen muchos seguidores, mucho alcance, pero que no cumplen con ningún requisito para ser tomado como un medio de comunicación formal. "Aquí es importante anotar que un 7% de los incidentes analizados tuvo como autor a un candidato y un 5% a un agente político", refiere el boletín.
Agrega que, respecto a las técnicas, tácticas y procedimientos que utiliza la desinformación para difundirse, se encuentran principalmente la distorsión de los hechos, el uso de hashtags o etiquetas, la fabricación de encuestas, producción de contenido con IA, edición de imágenes de forma engañosa, y suplantación de identidades legítimas, en ese orden. "Esto demuestra el uso de hechos informativos, noticiosos y comprobables, para la fabricación de desinformación, con el objetivo de que sea difícil de identificar qué es real y qué no".
Entre las principales vulnerabilidades, la comunicadora Vania Sandoval subrayó que “en Bolivia somos altamente vulnerables para las desinformaciones por el analfabetismo mediático de la población. Consumimos información, pero muchas veces no sabemos diferenciar qué es desinformación”. Las campañas negativas (guerra sucia), el clima de incertidumbre electoral (sobre todo en la primera vuelta), la alta dependencia en redes sociales para recibir información, y la desconfianza en las instituciones fueron otras de las vulnerabilidades identificadas.
El estudio también señala a la desacreditación de los candidatos, la desinformación sobre la habilitación y participación de candidatos, y consternar a la población con desinformación sobre posibles conflictos, como las tres principales narrativas desarrolladas en este proceso electoral. “Una de las conclusiones previas a las que llegamos con el equipo, es que las narrativas dentro de los incidentes desinformadores no plantearon elementos disruptivos en relación a las narrativas generadas por los propios actores en campaña electoral; es decir, las narrativas de desinformación y las narrativas de los candidatos, iban por la misma línea”, indicó Sandoval.
La UPSA anticipa que un informe final que incluirá los incidentes de desinformación registrados hasta una semana después de la votación en segunda vuelta, se presentará en noviembre junto con el análisis político legal que realizó la Universidad Católica Boliviana el cual se enfoca en el análisis del marco normativo en materia de desinformación electoral y si los incidentes constituyen o no en delitos o faltas electorales, utilizando como base la Constitución Política del Estado y la Ley N° 018 del Órgano Electoral Plurinacional, entre otros instrumentos legales.