Los bolivianos acudirán a las urnas el domingo 17 de agosto de 2025, para elegir a un nuevo gobierno que regirá los destinos del país hasta 2030. Esta elección cobra especial importancia porque la oposición se presenta con un margen de respaldo que le podría permitir derrotar al Movimiento Al Socialismo y sus distintas ramificaciones, luego de casi dos décadas.