Clima
YPFB activa protocolos ambientales tras el aislamiento del oleoducto Santa Cruz–Samaipata
Las intensas lluvias, el incremento del caudal de los ríos de la región y la caída de un árbol provocaron la rotura del tramo de la progresiva 81, cercano al río Cuevas, del oleoducto Santa Cruz–Samaipata (OSSA-I). Por esta razón, las subsidiarias de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aislaron el conducto afectado y mantienen vigilancia para evitar impactos negativos en el medio ambiente.
El incidente se conoció la mañana de este martes, tras registrarse una caída de presión en el ducto de la Estación Samaipata, lo que motivó la movilización inmediata del personal. La empresa activó su Plan de Respuesta a Emergencias, procediendo al aislamiento del tramo dañado.
Luego de confirmarse el daño al ducto y la fuga de producto en la zona de Cuevas, personal de YPFB Transporte S.A. cerró la válvula tronquera en la progresiva 74+434, aislando el ducto para evitar riesgos mayores. En coordinación con autoridades locales, se confirmó la evacuación de 15 familias en la comunidad de Cuevas. A las 11:00 se inició un monitoreo permanente del área, el control de la fuga y los trabajos de reparación, pese a las condiciones climáticas adversas.
“YPFB Transporte S.A., empresa subsidiaria de YPFB Corporación, ha controlado el acceso para asegurar el área y mitigar la exposición a eventos mayores”, señala un informe de situación presentado este martes por la estatal petrolera.
El documento también informa que se desplegaron cuadrillas especializadas con equipos para realizar la reparación estructural del ducto. Los trabajadores continúan en la zona efectuando labores de reparación y monitoreo constante, en coordinación con las autoridades, para garantizar la protección del medio ambiente y la seguridad de la población, además de asegurar la pronta restitución del servicio.
El aislamiento del ducto contempla también el cierre de una válvula en línea, con el fin de aislar la zona y minimizar el riesgo de una explosión. Además, se realizó un control ambiental que incluye el monitoreo de la concentración de GLP en el área y acciones para su disipación segura.
El incidente ocurre en medio de una emergencia provocada por las intensas precipitaciones. Las viviendas y cultivos del municipio de Samaipata resultaron dañados, y se reportaron personas desaparecidas en comunidades cercanas, como Achira.