Sembradíos
Productores de Faja Norte se declaran en emergencia por pérdidas tras desborde del río Yapacaní
La sorpresiva crecida del río Yapacaní dejó viviendas anegadas, familias evacuadas y maquinaria varada en los municipios de Yapacaní y San Carlos (Santa Cruz), donde pequeños productores de la comunidad Faja Norte se declararon en emergencia luego de que el desborde del río cubriera de lodo y arena gran parte de sus cultivos, dejando maquinaria agrícola atrapada entre el agua y el sedimento.
El agua arrasó con sembradíos de soya, arroz, cítricos y yuca, además de animales de corral, pozas de pacú, chanchos y otros. La ganadería también quedó comprometida, debido a la pérdida total de pasturas y alimentos.
Luciano Pérez, productor de la zona, lamentó que la crecida haya destruido los cultivos sembrados el pasado lunes.
“Antes eran cultivos de soya, hoy es lodo y arena. Nuestra soya se ha perdido porque la arena y el lodo la aplastó en su totalidad; no se ve la planta, todo está cubierto. De 2.500 hectáreas sembradas en la zona, solo se podrá cosechar el 30%”, indicó el afectado a la red Uno.
El agricultor también señaló que esta inundación supone un fuerte golpe económico para los pequeños productores, muchos de los cuales quedaron endeudados por la compra de semillas y por el diésel adquirido con sobreprecio para encarar la campaña de siembra.
Rescates
En la zona de la Faja Norte, equipos de la Gobernación realizaron el rescate de tres personas, entre ellas dos adultos mayores y su trabajador. Los afectados fueron trasladados al hospital de primer nivel para recibir atención médica.
El alcalde de Yapacaní, Juan Carlos Valles, informó que, en la zona de La Chancadora, al menos ocho dragueros quedaron varados por la crecida. Fueron rescatados por vecinos y personal municipal. Sin embargo, en el sitio permanece maquinaria y camiones atrapados por el agua.
La autoridad informó que varias comisiones fueron desplegadas para cuantificar daños y entregar medicamentos, botellas de agua y alimentos secos a las familias afectadas. Sin embargo, los equipos de emergencia enfrentan serias dificultades: la comisión que llegó hasta el kilómetro 45 no pudo avanzar debido a que el agua anegó los caminos y dejó espesos barriales que volvieron intransitable la ruta.
De acuerdo con medios locales, el río Yapacaní alcanzó una crecida de más de 7 metros, quedando a punto de rebasar el puente y generando alarma en la región. Esta situación puso en riesgo a más de 60 comunidades asentadas en las riberas. Las aguas también representan una amenaza para comunidades del municipio de San Juan, como San Martín, Raúl Menacho y Punta Rieles.