Intervención
Alcaldía inspecciona el horno del dirigente de los panificadores y encuentra heces de ratón e insalubridad
El alcalde de La Paz, Iván Arias, realizó este jueves un control en el horno del dirigente máximo de los panificadores, Rubén Ríos, con el fin de controlar los precios de venta del pan y encontró condiciones insalubres y heces de ratones, por lo que procedió a la suspensión preventiva del local.
Este jueves, el pan se está vendiendo a 80 centavos, antes de que los panificadores se reúnan con el Gobierno, que los convocó para hallar una salida al incremento del precio de este alimento base de la canasta familiar.
“No puede ser que el dirigente máximo de los panificadores produzca el pan en estas condiciones y además lo quiera vender caro, esto no lo vamos a permitir. Hay caca de ratón y gusanos. Hemos hecho una intervención rápida y hemos visto que aquí no se produce pan en condiciones. Él (Ríos) debería ser un ejemplo. Esto es un atentado a la salud pública”, expresó Arias a los medios.
Funcionarios ediles informaron que el propietario del horno debe realizar una fumigación y limpieza profunda de las instalaciones. “Se va a realizar la suspensión preventiva por tres días hasta que realicen la fumigación y la limpieza profunda”, dijo una funcionaria de la Alcaldía.
Consultado sobre esta situación, Ríos (a quien el Gobierno acusa de corrupción con la harina con Emapa) afirmó que se trata de “gorgojos”, un insecto común en alimentos como el arroz y la harina. “Nosotros hacemos la fumigación cada tres meses, por la naturaleza de la harina hay estos bichos, los técnicos saben”, manifestó.
El dirigente también defendió la venta del pan a 80 centavos y dijo que el Gobierno incumple con la dotación de harina subvencionada desde hace tres meses.
“El Gobierno ha incumplido el acuerdo, saben nuestra hoja de costos, nos deben tres meses de harina de subvención, nosotros hemos dado a la población de nuestros bolsillos”, declaró.
Ayer, miércoles, los panificadores federados determinaron subir el precio del pan a 80 centavos, medida que el Gobierno ha calificado como “un chantaje a costa del hambre del pueblo”. Los panificadores libres han anunciado que venderán el pan a 70 centavos, respetando los pesos y las condiciones de salubridad.