Narcotráfico
Desde la clandestinidad, reaparece Sebastián Marset y asegura que estuvo a punto de entregarse
El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset reveló, en una entrevista desde la clandestinidad, que estuvo a punto de entregarse a la Policía en Paraguay antes de la extradición de su expareja, Gianina García, pero desistió porque, según aseguró, no le ofrecieron garantías para su familia.
"Yo iba a asumir la responsabilidad de entregarme si dejaban de perseguir a mi familia. Pusieron el proceso contra mi hermano, mi cuñado, contra la mamá de mis hijos, y nadie tiene nada que ver con lo que yo hice o hubiera hecho, y los metieron a ellos. Me quise enfrentar a la justicia, pero con esto que hacen con una persona inocente, es imposible”.
Gianina García, expareja del presunto narcotraficante, fue aprehendida en España en julio de 2024 y posteriormente extraditada a Paraguay en mayo de 2025. Actualmente se encuentra recluida en una cárcel de ese país, imputada por los delitos de lavado de dinero y tráfico internacional de drogas, acusaciones que, según Marset, son una "falacia".
“El problema acá es que no quieren dar el brazo a torcer con lo que yo dije en su momento, de que se iba a demostrar todo ahí. Porque no hay nada contra Gianina García y tendrían que liberarla. (…) Lo que ellos llaman justicia, yo quiero que se gane con justicia”.
El "narco uruguayo" afirmó que su abogado, Santiago Moratorio, sostuvo reuniones con el fiscal general de Paraguay, Emiliano Rolón, para negociar su entrega “pacífica”.
En una entrevista exclusiva con un medio paraguayo, además, Marset aseguró que su intención era entregarse y someterse a un juicio justo, con la posibilidad de defenderse junto a sus abogados y ser recluido en una cárcel común. Sin embargo, sostuvo que su propuesta no fue aceptada por las autoridades paraguayas, quienes, según él, le manifestaron que cumplir sus condiciones era “imposible”.
“¿Cómo me voy a entregar yo si una persona que no tiene ni una prueba en su contra está ahí detenida? Se pide aunque sea una domiciliaria y niegan todo; no responden a los escritos. Al final, todo está tapadito ahí, hacen lo que quieren”, cuestionó Marset, afirmando además que las autoridades lo “quieren muerto”.
“Yo creo que me quieren muerto, por lo que sé. Por eso no aceptaron mi entrega pacífica”, declaró.
Consultado sobre los vínculos del narcotráfico con la política, Marset negó enfáticamente haber mantenido contacto con el senador paraguayo Erico Galeano, de quien dijo tener solo referencias como presidente del club Capiatá, en el cual jugó profesionalmente mientras Galeano era presidente.
Sobre el uso de aeronaves, Marset afirmó que él solo rentaba aviones para trasladarse y que era únicamente un pasajero más.
El “buscado” por las autoridades paraguayas destacó que las mismas no tienen nada en su contra, al tiempo que señaló diferentes casos en los cuales lo señalan como directo responsable.
“Vamos a hablar de A Ultranza, la operación más grande de la historia del Paraguay, y no tienen ni una prueba; no incautaron ni un kilo de droga. Dicen que soy el narco más grande del Paraguay, pero ¿dónde está la incautación de droga? Cero. Ellos se basan en pruebas que no son suficientes, que ni siquiera se podrían tomar como válidas en Europa. Pruebas que me mandan de Francia: me tendría que juzgar Francia, o dicen que hay cosas de Bélgica y no sé qué más; tendría que ser juzgado allá, y no lo hacen. No tengo pedido de captura de Bélgica, ni de Francia, ni por nada. Paraguay no tiene nada contra mí, nada, cero”, contó Marset.
“El narcotráfico es también gracias a autoridades, policías y gobierno; mucha mafia está metida de esa parte”, dijo el “narco uruguayo”, quien resaltó que el narcotráfico solo puede existir y prosperar gracias a la complicidad de autoridades, policías y el gobierno. Afirmó que “mucha mafia está metida de esa parte” y que la culpa recae en quienes visten “camisita de corbata”.
Marset vivió en Bolivia, específicamente en Santa Cruz, utilizando identidades falsas, y se le acusa de liderar una red internacional de narcotráfico desde allí. Se incautaron bienes, incluyendo avionetas y automóviles, vinculados a sus operaciones en el país.
En julio de 2023, Marset eludió un operativo policial masivo en Santa Cruz, logrando escapar y secuestrando momentáneamente a tres policías para facilitar su huida.
Tras su fuga del país en julio de 2023, Marset se convirtió en la persona más buscada de Bolivia. En coordinación con Interpol y otros países, como Paraguay, Brasil, Uruguay y Estados Unidos, se ha intensificado su búsqueda.