2026-02-14

Bolivia

Carnaval 2026: Oruro vuelve a retumbar al ritmo de su majestuosa entrada

Declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO, el Carnaval de Oruro no es solo una fiesta: es una peregrinación.

La ciudad de Oruro vuelve a latir al ritmo de bombos, platillos y matracas con su entrada del Carnaval 2026, una de las manifestaciones culturales y religiosas más imponentes de América Latina. Desde tempranas horas de este sábado, miles de bailarines y músicos comenzaron a recorrer los más de cuatro kilómetros de la tradicional ruta hacia el Santuario del Socavón, en una celebración que combina devoción, identidad y espectáculo y que se extenderá hasta pasada la medianoche.

Lo hicieron luego de la procesión en honor a la Virgen del Socavón, ceremonia que estuvo acompañada de autoridades del departamento, del gobierno central y de las religiosas de la región. El acto religioso comenzó cerca de las 07:00 y, luego de ello, hizo su entrada la fraternidad “Diablada Oruro”, tras la cual siguen más de medio centenar de fraternidades con alrededor de 60.000 bailarines.

Declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO, el Carnaval de Oruro no es solo una fiesta: es una peregrinación. Cada fraternidad danza en honor a la Virgen del Socavón, cumpliendo promesas y renovando su fe. La entrada central es el corazón de esta celebración, donde los conjuntos folklóricos despliegan coreografías que resumen siglos de historia andina y mestiza.

La diablada ingresa en la entrada de Oruro. Foto : APG

La majestuosa “Diablada Oruro” abrió el recorrido con sus imponentes máscaras y trajes bordados en hilos de oro y plata. El enfrentamiento simbólico entre el bien y el mal volvió a escenificarse ante tribunas colmadas de espectadores nacionales y extranjeros. Detrás, siguieron “Los Incas, hijos del Sol” y posteriormente la “Morenada Zona Norte” hizo retumbar el asfalto con el paso pesado de sus danzarines y el brillo de sus matracas, evocando la memoria de la época colonial y la resistencia cultural afroandina.

Siguieron los “Zampoñeros, Hijos de Pagador”, “Negritos del Pagador”, “Conjunto Ahuatiris”, “Waca waca, San Agustín” y otros grupos que llenaron de colorido las calles de Oruro, ante cientos de miles de asistentes, en una jornada soleada.

Más allá del despliegue coreográfico, la entrada 2026 transcurre bajo un fuerte operativo de seguridad y organización logística. Autoridades locales reportaron una masiva afluencia turística, con hoteles y restaurantes trabajando al máximo de su capacidad. El movimiento económico que genera el Carnaval es vital para Oruro: artesanos, bordadores, músicos y comerciantes encuentran en estas fechas su principal fuente de ingresos.

Un grupo de osos, parte de la diablada. Foto: APG

En las graderías, familias enteras comparten comida típica y bebidas tradicionales, mientras transmiten en vivo cada momento a través de redes sociales, ampliando el alcance global de la festividad. La transmisión televisiva y digital permite que bolivianos en el exterior sigan la entrada con emoción, reforzando el sentido de pertenencia.

El presidente Rodrigo Paz Pereira anunció que estará presente en la entrada, pero hasta las 10.00 aún no había llegado hasta el palco oficial.

Te puede interesar