Asamblea
Medinaceli no acude al Legislativo y la sesión en la que se define si hay censura entra en cuarto intermedio tras incidentes y alusiones
No causó sorpresa la ausencia del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, en el acto interpelatorio de la Asamblea Legislativa Plurinacional, pues el jueves el Gobierno ya había anunciado que no acudiría. Sin embargo, se abrió un largo debate que no estuvo exento de polémicas, con incidentes e insinuaciones sobre la vida privada de Edmand Lara.
En medio de incidentes y gritos de "¡dictador!", Lara declaró —tras varias amenazas de hacerlo— un cuarto intermedio en la sesión hasta las 17:00, en momentos en los que se empezaba a votar por la censura del ministro.
Pasadas las 09:00 de este viernes, la sesión fue instalada por el vicepresidente del Estado y presidente de la Asamblea, Edmand Lara, luego de verificarse el quórum correspondiente. Medinaceli fue convocado para que responda sobre las denuncias de sobreprecios en la compra e importación de combustible, así como por su mala calidad.
No acudió, tal como un día antes lo anunció el viceministro de Coordinación Legislativa, Wilson Santamaría, en los ambientes del mismo Legislativo. El también exdiputado argumentó que el pedido de interpelación no cumplió con el Reglamento de Diputados que, a su criterio, se aplica a las sesiones de la Asamblea.
Justamente en la sesión se leyó la carta de devolución de la solicitud de interpelación remitida por el Ministerio de la Presidencia. El documento fue extenso, con citas a sentencias constitucionales y artículos del Reglamento de Debates del Senado, para finalmente establecer que no correspondía la interpelación porque no se agotaron primero los informes orales y escritos.
El reglamento
Lara respondió que en las sesiones de la Asamblea aplica el Reglamento de Debates de Diputados, el cual no establece en ninguno de sus artículos que primero deban agotarse los informes escritos y orales antes de una interpelación. Por lo tanto, ante la ausencia injustificada del ministro, planteó someter a votación la censura.
Se abrió un debate marcado por la tensión. “¡Compórtese!”, era la frase frecuente de Lara, quien por momentos perdía el control y levantaba la voz, como cuando el diputado Diego Andrés Brañez le recordó un video publicado en su cuenta de TikTok en el que se mencionaba una supuesta infidelidad de su esposa, la diputada Dina Romero.
“La vida privada mía no te interesa; hablá del punto, no seas irrespetuoso”, le increpó Lara a su ocasional adversario político, a quien le cuestionó una doble actitud: “Me criticas por hacer TikTok y te he visto hacer también TikTok; te he visto denunciar que vehículos de la Asamblea tienen problemas por la mala calidad del combustible y ahora te opones a la interpelación”.
Otro momento tenso ocurrió cuando el diputado Ricardo Rada decidió no hablar desde su curul y bajar hasta el atrio. “No me eche agua, no haga un espectáculo; puede hacerlo desde su curul”, le dijo Lara al diputado, quien evidentemente descendía con un vaso de agua en la mano y vestido con la camiseta verde de la selección nacional.
“¡No sea dictador, respete el orden de la palabra!”, reclamaba a voz en cuello un legislador a medida que subía la temperatura en el hemiciclo, mientras otros le exigían a Lara que se disculpara por haber cuestionado el trabajo de los parlamentarios.
Finalmente, Lara decidió dar por suficiente la discusión y someter a votación nominal la censura, lo que generó nuevas fricciones. El vicepresidente sostuvo que solo los peticionarios tenían el uso de la palabra, aunque luego la extendió a otros asambleístas.
“¡Dictador!”, gritaban muchos de los legisladores en una Asamblea visiblemente fraccionada.