Homenaje
La FAB despide al C-130 siniestrado y recuerda sus vuelos de ayuda humanitaria y evacuación aeromédica
El avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) realizó su último vuelo y replegó sus alas de forma trágica e inesperada. Un video institucional le rinde una emotiva despedida que recuerda sus innumerables misiones, no solo de transporte de carga, sino también de evacuación hospitalaria y traslado de ayuda humanitaria a diferentes regiones.
“Desde misiones humanitarias y evacuaciones aeromédicas hasta el transporte de ayuda vital en lugares donde nadie más podía llegar, sus alas llevaron auxilio y salvación cuando el tiempo era decisivo. Su presencia significó apoyo inmediato, protección y vida para innumerables personas que hoy son testimonio de su incansable labor”, destaca un material audiovisual.
El avión militar C-130 prestaba servicios a través de la FAB. El viernes 27, en un vuelo de Santa Cruz a La Paz, trasladaba un lote de 17,1 millones de piezas de billetes de los cortes de Bs 10, 20 y 50 que aún no estaban en circulación. Fue su última travesía, marcada por una intensa lluvia y granizo durante el aterrizaje.
El Lockheed C-130H Hércules, con matrícula FAB-81, fue construido en 1977 y contaba con 47 años de servicio. La aeronave se salió de la pista durante el aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de El Alto. El piloto, Erick Rojas, reveló que la pista estaba congelada y que los frenos no respondieron, según informó su abogado, Ricardo Maldonado.
“Despedimos a un fiel compañero que cumplió su misión con honor, dejando huellas imborrables en cada operación y en cada ser al que sirvió. Su legado permanecerá como ejemplo de entrega y vocación. El vacío que deja no se mide en hangares ni en pistas, sino en recuerdos imborrables, en misiones compartidas y en vidas que cambiaron gracias a su servicio”, añade el video publicado por la FAB en su cuenta de Facebook.
"Noble gigante del aire"
La estructura del aparato, de gran envergadura, quedó completamente destruida en su lugar de descanso final, tras recorrer un kilómetro de distancia de forma descontrolada desde el momento del contacto con la pista. El siniestro dejó un saldo de 24 muertos, una treintena de heridos y 15 vehículos afectados.
“Con profundo respeto y gratitud, recordamos al Hércules C-130, noble gigante del aire que durante tanto tiempo fue un puente de esperanza para nuestro pueblo de Apolo. En cada vuelo llevó más que pasajeros: transportó sueños, alivio, urgencias médicas y la tranquilidad de saber que no estábamos solos. Su presencia en nuestro cielo significó auxilio oportuno, solidaridad y compromiso con la vida”, posteó en sus redes sociales el ciudadano Micky Jiménez.
Una comisión de la FAB inició una investigación para establecer las causas del siniestro.