2026-03-11

Bolivia y Chile

Paz asiste a la posesión de Kast, exembajador ante la OEA ve que hay una sintonía entre ambos líderes

"Por primera vez se está dando en los últimos años una afinidad que puede ayudar a encontrar vínculos económicos, sobre todo favorables para ambos países”, indicó a Visión 360 Jaime Aparicio.

Este miércoles, el presidente Rodrigo Paz asiste en Chile a la toma de posesión del mandatario electo de ese país, José Antonio Kast. Para el exembajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Jaime Aparicio, existe una sintonía entre ambos líderes que podría impulsar vínculos económicos entre ambas naciones.

Esta no será la primera vez que el mandatario boliviano se reúna con Kast. El primer encuentro que tuvieron ambos líderes ocurrió en enero, durante el foro económico organizado por CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, en Panamá. El segundo sucedió el pasado 8 de marzo, en el marco de la cumbre regional Shield of the Americas realizada en Miami, Estados Unidos.

“Muestra que hay una actividad ideológica entre el presidente Kast y Rodrigo en el sentido de que ambos quieren apertura de mercados, quieren inversión, quieren seguridad en términos de combatir el narcotráfico, la producción excedentaria de coca. Entonces, creo que hay coincidencias, por supuesto también hay diferencias. Por primera vez se está dando en los últimos años una afinidad que puede ayudar a encontrar vínculos económicos, sobre todo favorables para ambos países”, expresó Aparicio en contacto con Visión 360.

Según el exembajador ante la OEA, Chile tiene todo lo que Bolivia necesita en cuanto a conocimiento de “acceso a mercados internacionales” y, a su vez, Bolivia tiene todos los productos que Chile no produce “que potenciarían aún más la economía chilena”.

De Evo a Arce

El gobierno de Paz trata de trazar una nueva era en el relacionamiento con Chile, tras el paso por el poder del Movimiento Al Socialismo, en sus vertientes “evista” y “arcista”.

Ni bien llegó Morales a la presidencia, en 2006, se registró una sintonía ideológica con su par de Chile, Michelle Bachelet. Ambas administraciones comenzaron a negociar ese año la denominada “agenda de 13 puntos”, un listado de temas que incluía asuntos de seguridad, económicos y hasta el tema mar.

Tras que Bachelet terminara su mandato, su sucesor, Sebastián Piñera, continuó en 2010 con el tratamiento del temario, pero no presentó “soluciones concretas, factibles y útiles” sobre el tema mar, como se había estipulado en una reunión de los negociadores.

En ese marco, en 2011 Morales anunció que se recurriría a un tribunal internacional y, en 2013, interpuso la demanda ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya con el petitorio de que obligue a Chile a “negociar de buena fe con Bolivia un acuerdo pronto y efectivo que le otorgue una salida plenamente soberana al océano Pacífico”. Sin embargo, el 1 de octubre de 2018, La Haya falló que Chile no tiene ninguna obligación, aunque llamó al diálogo a ambos países.

Paralelo al proceso que inició Bolivia, Chile demandó, en 2016, también ante La Haya, su derecho para declarar el Silala como río internacional. El fallo de 2022 reconoció que el Silala es un cauce internacional y reconoció la soberanía de Bolivia sobre los canales artificiales.

Las relaciones tensas entre la gestión de Morales (2006-2014) y Chile cambiaron con el ingreso de nuevos mandatarios en ambos países. En Bolivia asumió Luis Arce, quien viajó en marzo de 2022 a la posesión de Gabriel Boric. En una primera reunión hablaron sobre distintos temas.

La era Paz

Durante su campaña electoral, Rodrigo Paz apostó por tener una “Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia”. Bajo esa propuesta, en agosto de 2025 afirmó un nuevo relacionamiento con Chile, pero bajo “condiciones especiales” para ampliar las oportunidades comerciales del país en la región del Pacífico.

Esa posición se reafirmó en el encuentro en la CAF en Panamá, cuando ofreció a Chile “puertos terrestres” con salida al Atlántico y posicionó a Bolivia como un “nodo estratégico de integración física, logística y económica” para la región.

“Viendo al presidente electo de Chile o viendo a Brasil, nosotros tenemos más puertos que ustedes, porque tenemos cinco fronteras. Pero le ofrezco a Chile también nuestros puertos ante un mar enorme del continente como es Brasil, porque a través de Bolivia esos puertos territoriales, o a través de la hidrovía, serán parte de un complemento junto a Uruguay, Paraguay, Argentina y Perú”, señaló Paz.

Para Aparicio, este enfoque es ventajoso para Chile y Bolivia, porque Paz podría llegar a un acuerdo mutuo; es decir, Chile podría darle concesiones a Bolivia para que acceda al mar y Bolivia le daría concesiones a Chile para su acceso al mercado de Brasil, aunque el tema sería sin acuerdos de soberanía.

“Se podría concretar en el sentido de que ahora, por lo menos en este caso, en este momento, las discusiones no van a tender hacia una salida con soberanía, eso no se va a dar, pero sí se puede hablar de concesiones sin soberanía pero que en términos prácticos sirvan para ayudar al comercio exterior de Bolivia y a cambio de eso Bolivia también podría darles el mismo tipo de facilidades sin soberanía en los puertos y en todas aquellas obras de infraestructura que se están planificando tanto a Puerto Suárez o en toda esa área de salida a Puerto Busch, en todo lo que es la salida al Atlántico”, aseveró el exdiplomático.

Además, enfatizó que ambos países deben trabajar en temas de seguridad como el control de fronteras, el tráfico de drogas, el tema migratorio, el robo de autos, así como en encontrar vínculos económicos y en zanjar temas limítrofes.

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