Medida
Segundo día de bloqueo y aislamiento de La Paz; choferes piden diálogo con comisión presidencial desde las 11:00
Los choferes de La Paz y El Alto mantuvieron sus vehículos de transporte público en diferentes puntos de bloqueo para dar continuidad al segundo día de la extrema medida de presión, con la exigencia de un diálogo con el presidente Rodrigo Paz o una comisión presidencial con poder de decisión. Mientras tanto, la población repite la jornada de largas caminatas o hace largas filas en las estaciones del teleférico.
La medida de presión es contundente y terminó aislando al departamento, porque se suspendieron los viajes interdepartamentales desde y hasta La Paz. Y, a diferencia del miércoles, la Dirección de Educación dispuso que las clases escolares sean a distancia o virtuales en todos sus niveles.
Inicialmente, el paro fue convocado por 24 horas, pero, ante la falta de convocatoria al diálogo, la dirigencia —en un ampliado— decidió declararlo indefinido. Cuando se reunían, pasadas las 20:00, les llegó la invitación a la negociación, pero la descartaron porque, de parte del Gobierno, estaba el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, de quien exigen su destitución.
Pasadas las 05:00 de la madrugada del miércoles, empezó el bloqueo con cientos de vehículos —entre buses, micros, minibuses y trufis— en avenidas de conexión entre La Paz y El Alto, y calles y avenidas desde las laderas hasta el centro paceño. La ciudad de La Paz, prácticamente, se encuentra aislada y cercada, en tanto el escaso tráfico vehicular se restringe al centro y a algunas calles aledañas.
Mientras tanto, la población volvió a una jornada de prolongadas caminatas o a hacer largas filas en las líneas del teleférico para llegar a sus fuentes de trabajo o a otros destinos. Si en la mañana se ve a miles yendo a sus fuentes de trabajo, por la tarde-noche vuelven sobre sus pasos a sus domicilios, en escenas ya habituales en paros de transporte.
La Dirección Departamental instruyó clases a distancia o virtuales ante los problemas que implica para los estudiantes trasladarse a sus centros educativos, como ocurrió el miércoles, cuando solo dispuso tolerancia de ingreso.
Los choferes exigen el resarcimiento económico por los daños provocados en sus vehículos debido a la venta de gasolina de mala calidad y la garantía de que se está comercializando combustible de buena calidad, porque —denuncian— persisten los problemas en sus motorizados.
A diferencia del sector, el gerente nacional de Comercialización de YPFB, Nelson Mendoza, aseguró el miércoles que se resarció de daños a 2.500 propietarios de vehículos, aunque no pudo precisar cuántos choferes del transporte público están en ese grupo.
La dirigencia de los choferes descartó dialogar con el ministro Medinaceli o el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, porque exigen su renuncia, al responsabilizarlos de la importación de combustible de mala calidad.
El empresariado advirtió que, por un día de paro de estas características, se pierden a diario $us 15 millones.
El dirigente de la Federación de Choferes Primero de Mayo, Edson Valdez, afirmó que este jueves responderán a la convocatoria al diálogo, conocida la noche del miércoles, y plantearán el diálogo con una comisión presidencial desde las 11:00.