Repechaje 2026
La Verde pasó de la angustía al delirio de su hinchada por el triunfo
De la angustia a la celebración, así fue para la selección boliviana la parte final del partido que le ganó a Surinam por 2-1 en el estadio BBVA de Monterrey.
El gol en contra que sufrió la Verde al inicio de la parte complementaria fue como un balde de agua fría, pero luego vinieron los goles de Moisés Paniagua y la falta que le cometieron a Juan Godoy para el posterior penal que marcó Miguel Terceros.
Cortar el juego de Ramiro Vaca, Miguel Terceros y Robson Matheus fue el objetivo del plantel de Surinam y consiguió su objetivo durante todo el primer tiempo.
Otra virtud del elenco de Concacaf fue estar pendientes de los remates de media distancia de Vaca o Robson, que no intentaron nunca en los primeros cuarenta y cinco minutos.
El juez del compromiso fue muy contemplativo con varios futbolistas del cuadro surinamés que antes del primer cuarto de hora ya debieron haber visto al menos un par de tarjetas amarillas. Recién, en 16 minutos, Jean Paul Boetius vio la primera amonestación sobre falta en contra de Villamil.
El gol que marcó Gelderen a los tres minutos envalentonó al rival de la Verde, al que le urgía tener cambios, ya que Enzo Monteiro no producía como esperaba el cuerpo técnico.
La primera vez que Ramiro Vaca se escapó de la marca de un par de rivales, sacó un disparo que estuvo a punto de quedar en el piso de meterse en el arco del guardameta Etienne Vaessen, que comenzó a perder el tiempo en varias jugadas. El juez no lo amonestó nunca pese a las reiteradas ocasiones en las que se quedó tirado en su área.
Los ingresos de Paniagua y Godoy fueron claves para sacar un partido que pone a la Verde en la antesala del Mundial en el lance del martes con Irak.