2026-04-16

Medioambiente

Habitantes de Andavilque recuerdan un año del desastre que les dejó sin viviendas, sin camino y con el pueblo dividido en dos

El representante de los afectados llegó a la ciudad de Potosí y dijo que la Comibol construyó una cuña para contener las 7 toneladas de pasivos ambientales que todavía se encuentran en la cabecera del dique de colas y que el primer dique, construido con un presupuesto de 800 mil Bs, se vino abajo.

Este 16 de marzo se cumplió un año del desastre ambiental en Andavilque, comunidad que fue afectada por la rotura de la laguna artificial Kenko, ubicada en el exdistrito minero de Catavi, en el departamento de Potosí, que vació los pasivos minerales e inundó la comunidad rural que lleva el mismo nombre.

Los habitantes de la comunidad rural, asentada a orillas del río que lleva el mismo nombre, recuerdan que el desastre les dejó sin viviendas, sin camino y con el pueblo dividido en dos; y denuncian que las colas de la laguna fueron amontonadas en las calles y encima de las casas que fueron destruidas por la fuerza del lodo gris, por la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).

Ever Terrazas, presidente de los damnificados, llegó a la ciudad de Potosí para recordar que hoy se cumple un año del desastre ambiental, que arrasó con las viviendas de 32 familias y sus animales, sin que la Comibol haya cumplido con sus responsabilidades.

El representante de los afectados recordó que ese día, alrededor de las 05:00 de la madrugada, 1,3 toneladas de pasivos ambientales de la Comibol bajaron a la comunidad, donde destrozaron las casas y afectaron a los animales, y un vecino perdió la vida.

“Nos hemos visto en la necesidad de venir aquí a la capital, para hacer hincapié del olvido que tenemos como comunarios al haber perdido, en esa tragedia ambiental, en esa catástrofe ambiental, por parte de la Comibol, por la irresponsabilidad de la Comibol, de tratar sus pasivos ambientales, más de 1,3 millones toneladas han bajado a las 05:00 del 16 de marzo de 2025”, afirmó a Satel Televisión.

Terrazas todavía recuerda lo sucedido en esa madrugada, cuando fueron sorprendidos por la lama que, en grandes proporciones, llegó a su comunidad, arrasando 32 viviendas de las 52 que existían en el lugar.

“Ha bajado una avalancha de lama de grandes proporciones, arrasando con 30 viviendas aproximadamente y; el deceso de uno de nuestros comunarios y, hasta el día de hoy la Comibol levanta las manos y no asume sus responsabilidades”, manifestó.

Dijo que las personas que habitan en Andavilque perdieron sus viviendas debido a la fuerza con la que bajaron los pasivos ambientales. “Vivimos en viviendas de favor y no tenemos la reposición de las viviendas, de lo que hemos perdido y hasta el día de hoy”, manifestó.

Mostró el material que todavía permanece en el lugar: es el pasivo ambiental que la Comibol ha dejado en nuestras viviendas, precisó.

Terrazas dijo que, si bien la Comibol afirma que se hizo la remediación, lo que en realidad pretenden es “taparnos la vista”, porque en realidad lo que hicieron es: “amontonar todo ese pasivo ambiental en las calles, en las viviendas que ya no existen; han dejado ahí este millón de toneladas y nos han abandonado hasta el día de hoy”, afirmó.

Afirmó que, al momento, los habitantes no tienen viviendas y las autoridades no se ocupan de la salud ni de la educación de los niños que se han quedado en la comunidad y se encuentran en total olvido.

“Hemos perdido todo, nos han ofrecido la reposición de nuestras casas, pero no han cumplido; nosotros hemos repuesto el servicio de agua potable; la Gobernación no ha hecho una auditoría medioambiental”, afirmó.

También dijo que la Comibol, hasta el día de hoy, no ha cumplido con sus compromisos: “nos han prometido hacer una auditoría ambiental que no existe; no tenemos remediación de ninguna naturaleza”, sostuvo.

El representante dijo que el pueblo resultó partido por la mitad, el camino es improvisado. Recordó que, si bien la Comibol hizo una inversión para contener los pasivos ambientales, construyó una cuña para contener las 7 toneladas de pasivos que todavía se encuentran en la cabecera del dique de colas.

“El primer dique que han construido, con un presupuesto de 800 mil, el primer dique que estaba en la parte superior, se ha venido abajo; hay un dique improvisado en la parte inferior, no sé hasta cuándo aguantará”, advirtió.

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Según la explicación de la Comibol, después de lo sucedido en Andavilque, sostuvo que, como resultado de una intensa precipitación pluvial en el municipio de Llallagua, la laguna artificial Kenko, ubicada en el exdistrito minero de Catavi, registró un vaciado intempestivo como resultado de la rotura de una parte de la base de contención de los pasivos minerales, lo que derivó en el arrastre de agua y residuos mineros hacia el río Andavilque y, consecuentemente, afectó a la población rural que lleva el mismo nombre, informa un boletín de la Comibol.

Inmediatamente después de haberse registrado el siniestro, se desplazó a la zona un equipo multidisciplinario de la Dirección de Medioambiente (DIMA), para que, además de los trabajos de contención, se realice una evaluación del impacto ambiental, a fin de asumir las medidas adecuadas para resolver el problema, informó días después del suceso.

Como resultado de esas acciones, se estableció que el desastre, al que la Comibol llama “incidente”, se produjo a pesar de la existencia de una tubería de ocho pulgadas para descarga permanente de agua, por la saturación provocada por las precipitaciones pluviales y por conexiones clandestinas para realizar depósitos de aguas servidas, provenientes de la mancha urbana cercana al depósito.

Inmediatamente y sin pérdida de tiempo, la Comibol desplazó a la zona un equipo multidisciplinario de la Dirección de Medioambiente (DIMA) para que, paralelamente a los trabajos de contención, se proceda a evaluar el impacto ambiental que generó el deslizamiento de material de desechos mineros y establecer las medidas más adecuadas para resolver el problema.

El material acumulado salió entonces como mazamorra con dirección río abajo, lo que dejó, a lo largo de su trayecto, un impacto ambiental significativo que ahora está siendo mitigado.

La respuesta oportuna de la COMIBOL, el municipio y las cooperativas que actualmente realizan actividades mineras en la zona permitió, a la fecha, contener parcialmente los efectos que generó el incidente. Con la implementación del plan de contingencia que puso en marcha la empresa, se evitará un mayor impacto en el medio ambiente y el ecosistema en la zona.

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