Situación
A días de su posesión, Daroca exige cargos a disposición, devela lujos y define ruta de transformación de YPFB
Han pasado pocos días desde su posesión como presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y Sebastián Daroca ya marca distancia con sus antecesores. Sin matices, instruyó que los altos ejecutivos pongan sus cargos a disposición y dispuso una evaluación meritocrática y técnica de los miles de empleados de la estatal petrolera.
No solo eso; el mismo día que anunció esta evaluación de gran magnitud, develó ante la opinión pública el lujo y la ostentación de ambientes construidos en las dependencias centrales de YPFB en Santa Cruz, los cuales incluyen suites, mobiliario de diseño exclusivo, lámparas importadas y obras de arte de reconocidos autores.
Daroca fue posesionado la noche del 23 de abril en la Casa Grande del Pueblo, en momentos de duras críticas contra la empresa estatal por la escasez de diésel, la gasolina de mala calidad y denuncias de boicot interno. Ese día se comprometió a “hacer un cambio radical, real y estructural en la primera empresa de los bolivianos”.
Yussef Akly y Claudia Cronenbold le precedieron en el cargo. El primero fue destituido el 30 de marzo por la crisis de la gasolina de mala calidad que afectó a miles de vehículos, mientras que la segunda dimitió el 22 de abril, denunciando problemas estructurales en la empresa y la imposibilidad de realizar ajustes al ritmo que exigía el gobierno de Rodrigo Paz.
Daroca, ingeniero civil de profesión, con especialización en operaciones y logística y un máster en Administración de Empresas, no es ajeno a la realidad de YPFB; ya tenía conocimiento de la interna porque, en las gestiones de Akly y Cronenbold, desempeñó el cargo de vicepresidente de Operaciones.
A cinco días de su posesión, sorprendió con un plan de reestructuración que comenzó con la decisión de exigir a gerentes y directores distritales poner sus cargos a disposición, según el instructivo 0042/2026 revelado por la red DTV.
“La presente comunicación tiene por finalidad permitir una evaluación integral de la estructura jerárquica y de conducción institucional, orientada a fortalecer la transparencia, la eficiencia administrativa, la continuidad operativa, la responsabilidad en la gestión pública empresarial y el alineamiento estratégico de YPFB con las políticas del sector hidrocarburos”, establece parte del instructivo.
Paralelamente, decidió iniciar la evaluación técnica y meritocrática de todos los empleados. “Sabemos que hay gente valiosa que tiene una carrera hecha en YPFB, pero también sabemos que hay gente que ha estado incrustada en esta empresa haciendo daño. Por ello, es importante que empecemos esta nueva gestión con una evaluación integral”, afirmó el martes.
Además, el plan contempla gestionar apoyo internacional para definir una reestructuración que permita a la empresa estar a la altura del rol que asumirá a partir de la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos, bajo pilares de transparencia y austeridad presupuestaria.
Paz asumió el poder el 8 de noviembre de 2025 y poco después enfrentó el problema de la gasolina de mala calidad, pese a que lo negó insistentemente en un principio. El 3 de febrero, el mandatario admitió el problema y lo atribuyó a un boicot y sabotaje interno por parte de personal vinculado a las gestiones de Evo Morales y Luis Arce.
Desde diversos sectores políticos, principalmente, se ha cuestionado por qué el Ejecutivo no retira a todo el personal que tuvo relación con el Movimiento al Socialismo (MAS).
Daroca aseguró que el problema del combustible de mala calidad fue resuelto con filtros y controles, mientras que la escasez de diésel está en camino a resolverse.