Delincuencia
Exdirector de la Felcc de Santa Cruz: En el país hay un mercado del crimen; hay alguien que paga, alguien que ordena y alguien que ejecuta
En el país hay un mercado del crimen, donde hay alguien que paga, alguien que ordena y alguien que ejecuta; se trata de una cadena delictiva y no solo se limita a la aprehensión del que ejecuta un asesinato, advirtió el exdirector de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de Santa Cruz (Felcc), Cnl. Rubén Barrientos.
Este punto de vista fue manifestado ante los asesinatos de varias personas durante el pasado fin de semana; entre ellos, el magistrado del Tribunal Agroambiental, Víctor Hugo Claure, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, cuando el vehículo en el que se trasladaba la víctima fue interceptado por una motocicleta.
Además, el domingo se registró otro asesinato, también en Santa Cruz, en el cuarto anillo, cuando una persona de nacionalidad colombiana falleció a consecuencia de varios disparos. Algo similar sucedió en Bermejo, en Tarija, donde una tercera persona falleció también por disparos de arma de fuego.
Para Barrientos, el problema de “sicariato” que se registra no solo en Santa Cruz, sino también en Cochabamba y el Beni, entre otras regiones del país, ya no puede ser considerado como un tema aislado.
“Ya es una manifestación concreta del crimen organizado y lo digo por estos homicidios que por encargo responden a una estructura coordinada de una economía ilegal, de impunidad, de impunidad en el uso de la violencia”, afirmó a Radio Fides.
Consideró que estos patrones están generando una sensación de inseguridad en el conjunto de la población boliviana, y especialmente en la gente que vive en este sector, porque se están repitiendo estos hechos y demuestran que hay una planificación, un avance de la criminalidad y, obviamente, estos casos están vinculados a temas de narcotráfico que se los denomina “ajuste de cuentas”.
Sin embargo, consideró que decir que hay una ola delincuencial en Santa Cruz es extralimitarse; hay hechos que ya no son, obviamente, circunstanciales, que no son aislados, pero no basta solo con sacar policías a las calles o aumentar el número de efectivos en las fronteras para controlar el flujo migratorio, porque ese control tiene que ser permanente, no solamente como un parche que se le está dando, sugirió.
Dijo que, si bien el Gobierno nacional promovió una reunión de las cabezas del Ministerio Público, del Poder Judicial, la Policía y el Gobierno Municipal de Santa Cruz, a raíz de estos últimos hechos, se trata de un buen mensaje, porque por lo menos hay la intención de querer ver el tema que en este momento está conflictuando al Gobierno.
El problema de la seguridad, los ajustes de cuentas y los crímenes que están ocurriendo de manera repetida no solamente se suceden en el departamento de Santa Cruz, sino también en Cochabamba, manifestó.
Barrientos dijo que los grupos delincuenciales ejecutan y victiman, y el autor es aprehendido, pero el tema central no es solo la aprehensión del autor del crimen; se trata de un mercado del crimen, donde: “hay alguien que paga, alguien que ordena y alguien que ejecuta; estamos ante una cadena delictiva”.
Esta situación, explicó, se debe a que hay una debilidad institucional, una baja capacidad, si quiere decirse, de medios y una escasa disuasión penal y, digo esto porque: “los casos son resueltos hasta por ahí, nunca llegan al eslabón más fuerte“.
Para el exdirector de la Felcc, se comete un error al considerar que en el país solo hay una persona responsable de todo el crimen organizado, como sucede con el narcotraficante Sebastián Marset, quien fue expulsado a los Estados Unidos, donde es procesado por el delito de lavado de dólares.
“Lo digo y lo repito, Marset es un eslabón de una cadena criminal, es un eslabón; hay varios eslabones como Marset que operan en el ámbito nacional y que actúan impunemente. A diferencia de Marset, son menos visibles”, precisó.
Debido a ello, afirmó que este tema es mucho más profundo y hay que hacer un análisis mucho más importante entre los que están encargados de dar seguridad, de hacer el seguimiento penal y de juzgar este tipo de hechos, y ello no se va a resolver con otros operativos.
Barrientos identificó algunas de las causas que impiden llegar a estos eslabones. Dijo que hubo muchas fortalezas institucionales, como la capacitación en el extranjero, con gente especializada en lo que es el crimen organizado y el narcotráfico.
Esa fortaleza se perdió en los últimos 20 años de gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), porque hubo una especie de estancamiento. “La Policía no se ha modernizado, ni sus cuadros han sido capacitados, y solamente han sido capacitados a nivel nacional, y esa es una debilidad”, afirmó.
Sin embargo, aclaró que no solo se trata de la capacitación del profesional, sino también de los medios que se necesitan para una lucha frontal con el crimen organizado y esos medios tecnológicos que exige la evolución del mundo no se tienen.
“Al no tener los medios, al no tener una institución en la que le reconozcan su capacidad y no por su afinidad política o familiar, entonces siempre va a ser un problema”, afirmó.
Dijo que mientras el Ministerio Público y el Poder Judicial se están institucionalizando con sus escuelas, la Policía dio un paso con el nuevo comandante de la Policía, Mirko Sokol; sin embargo, eso también tiene que estar acompañado por la voluntad del Gobierno.
En cuanto a la imposibilidad de llegar a esos niveles delincuenciales, reconoció que: “la estructura criminal ha perforado estructuras del Estado y no es que lo diga yo, lo dicen todos los días; el ministro dijo que el anterior Gobierno estaba metido en temas de narcotráfico”, manifestó.
Barrientos se refirió a las declaraciones del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien afirmó que el narcotraficante uruguayo hizo de Bolivia su base de operaciones, porque en el país encontraba impunidad y la protección del gobierno del expresidente Luis Arce, luego de su captura.
Al respecto, preguntó: “¿qué se está haciendo contra ellos?, ¿se les está iniciando un proceso penal?, sí o no. Esas preguntas tienen que ser respondidas, porque no es fácil decir que el anterior Gobierno impunemente cubría el narcotráfico, pero quiénes y por qué no se los ha investigado”, dijo.
Dijo que se tiene que fortalecer más a las instituciones encargadas de ciertos roles, como el control migratorio, que es deficiente y precario; las unidades acantonadas en lugares fronterizos, donde el crimen se desplaza, no tienen infraestructura ni personal; la Policía no cuenta con los medios, argumentó.
Si se quiere averiguar los antecedentes de una persona, el policía que investiga un hecho tiene que tramitar esa información; si se tiene que ver la placa de un vehículo, también debe tramitar esa información, cuando la Policía debería tener acceso en tiempo real, de manera inmediata. Si la Policía está deficiente en cuanto a tecnología y medios, ¿qué se puede esperar como resultado de una investigación?, manifestó.