2026-05-21

Diplomacia

"Por reciprocidad", Colombia expulsa a representante diplomático de Bolivia

El Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano sostuvo además que ningún funcionario del Gobierno de ese país tuvo la intención de intervenir en asuntos internos de Bolivia.

La relación diplomática entre Bolivia y Colombia atraviesa un nuevo episodio de tensión luego de que el Gobierno colombiano decidiera declarar la conclusión de funciones del encargado de negocios de Bolivia en Bogotá, Ariel Percy Molina Pimentel, en respuesta a una reciente determinación adoptada por el Estado boliviano respecto a la permanencia de la embajadora colombiana en La Paz.

A través de un comunicado oficial, la Cancillería de Colombia informó que la medida fue asumida “por reciprocidad” y en aplicación del artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, normativa internacional que faculta a los Estados a declarar no grato a un representante diplomático extranjero.

El Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano sostuvo además que ningún funcionario del Gobierno de ese país tuvo la intención de intervenir en asuntos internos de Bolivia, en alusión a las diferencias que derivaron en el impasse diplomático. “Ratificamos nuestro compromiso con los principios de igualdad soberana, no intervención en asuntos internos de los Estados y la solución pacífica de las controversias”, señala el documento.

La administración colombiana también expresó su disposición de respaldar, únicamente a solicitud del Gobierno boliviano, iniciativas orientadas al diálogo político, la paz y la defensa de los derechos humanos, respetando las normas del derecho internacional.

Lee también: Bolivia expulsa a la embajadora de Colombia tras declaraciones de Petro de “injerencia” en asuntos internos

El pronunciamiento se produce en respuesta a que Bolivia comunicó el cese de funciones de la embajadora de Colombia, Elizabeth García Carrillo, por injerencia, luego de que el presidente de ese país, Gustavo Petro, afirmara que Bolivia  atraviesa una “insurrección popular”.

Pese al actual desencuentro, la Cancillería colombiana remarcó que ambos países mantienen históricos vínculos de fraternidad y cooperación construidos durante más de un siglo de relaciones bilaterales. En ese marco, reiteró su voluntad de preservar abiertos los canales diplomáticos entre Bogotá y La Paz, apelando al respeto mutuo y al entendimiento entre ambas naciones.

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