Grados
Ministro de Defensa pide a las FFAA “lealtad absoluta a la Constitución” y advierte que ninguna demanda está por encima de la democracia
En un reservado acto de imposición de grados a los nuevos altos mandos de las Fuerzas Armadas, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, demandó a la institución castrense “serenidad frente a la crisis” y advirtió que ninguna reivindicación social puede estar por encima de la democracia, ante la conflictividad que golpea al país.
“Bolivia espera de ustedes serenidad en la crisis, firmeza en la decisión, humildad en el mando y lealtad absoluta a la Constitución”, afirmó la autoridad durante la ceremonia militar, que se desarrolló de forma inusual durante el fin de semana y en medio de un conflicto social que ya cumple 46 días en demanda de la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
En el desglose de los ascensos, el actual comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama, ascendió al grado de general de Ejército, mientras que Héctor Alarcón Antezana fue promovido al grado de general de División. En la Fuerza Aérea Boliviana, el actual comandante Sergio Lora ascendió a general de División; Gonzalo Ruiz Cisneros, a general de Fuerza Aérea; y Julio Céspedes Quevedo, a general de Brigada.
Por su parte, en la Armada Boliviana, el actual comandante Ernesto Alfaro ascendió al grado de vicealmirante, mientras que Alberto Loza Machaca fue promovido al grado de almirante.
Durante su discurso, Justiniano también se refirió a la situación de conflictividad que afecta a Bolivia con un duro bloqueo de caminos desde hace más de seis semanas, el cual mantiene aisladas a varias regiones y ciudades clave, como La Paz y El Alto, dejándolas desabastecidas de alimentos, combustibles e insumos médicos esenciales.
“Ninguna demanda justifica la violencia. Ningún conflicto justifica someter a la población. Ninguna reivindicación puede estar por encima de la vida, de la libertad, de la democracia y de la Constitución”, enfatizó el ministro.
Actualmente, diferentes actores políticos, cívicos y sectores de la sociedad civil exigen al Gobierno aplicar el estado de excepción para restituir el orden público, tomando en cuenta que ya se encuentra vigente la ley que regula este recurso constitucional. Pese a las presiones, la actual administración gubernamental ha respondido que continuará priorizando los canales de diálogo.
“Que Bolivia encuentre en ustedes mandos firmes, serenos, profesionales y profundamente comprometidos con la paz, la democracia, la soberanía y la unidad nacional”, concluyó Justiniano.